Domingo XXII del Tiempo Ordinario
3 de septiembre de 2017

Misa Familiar

(Misa con niños, catequistas y padres)

Prepara: Javier Leoz


 

*Objetivo: Reflexionar sobre un hecho: Dios se compromete con quien se compromete con El

*Idea: todo lo que merece la pena, exige un esfuerzo, conlleva un sufrimiento


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Todo trabajo o proyecto que merezca la pena, tiene un coste y un sacrificio. El proyecto de Jesús, un Reino de justicia, de amor y de verdad, también tiene sus dificultades.

Si miramos a los Apóstoles, la historia de la Iglesia, la vida de muchos creyentes, comprobaremos, incluso hoy día, que la fe implica persecución, cruces y lágrimas. Pero, por Dios, merece la pena intentarlo.

Que esta Eucaristía nos ayude a ser más valientes y más decididos a la hora de ayudar a Cristo a construir su Reino en la tierra.

Nos ponemos de pie.

2. PENITENCIAL

2.1. Porque preferimos una fe fácil y sin mayores preocupaciones. Señor, ten piedad

2.2. Porque preferimos las atracciones de feria a la cruz que es Salvación. Cristo, ten piedad

2.3. Porque no nos gusta que nos señalen como católicos o como practicantes. Señor, en piedad

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Hoy, especialmente en el Evangelio, el Señor nos alerta de una realidad: quien quiere algo, algo le cuesta. Y, el dar razón de nuestra fe, a veces nos acarrea disgustos, enojos, distanciamientos. Pensemos, por ejemplo en el mundo, en la sociedad. Hay algunos que están interesados en manejarlo todo a su antojo. ¿Es bueno el aborto? ¿Es positiva la Eutanasia? El defender lo contrario, como cristianos, nos hará un día presentarnos ante el Señor con la conciencia limpia.

4. PETICIONES

4.1. Por la Iglesia. Por los obispos y los sacerdotes. Para que se tomen en serio la razón primera y última de la Iglesia que es hacer presente a Cristo en un mundo descreído y desesperanzado. Roguemos al Señor.

4.2. Por todos los que en vez de animar echan peso y más peso a las penas de los demás. Para que vuelvan al camino de la solidaridad. Roguemos al Señor.

4.3. Por todos los que dan su vida por Cristo. Nos acordamos, especialmente, de los cristianos perseguidos. Roguemos al Señor.

4.4. Por nosotros aquí reunidos. Para que demos gracias a Dios por la posibilidad que nos da, y la confianza que nos da, de ser sus altavoces. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

5.1 Con esta cruz, rodeada de espinas, simbolizamos el mensaje del evangelio de este día: NO HAY VIDA, NO HAY EVANGELIO, NO HAY REINO DE DIOS…sin esfuerzo, sin sufrimiento, sin trabajo, sin constancia.

5.2 Con el pan y el vino el Señor se quiso quedar permanentemente entre nosotros. Al llevarlos hasta el altar damos gracias al Señor por su presencia en la Adoración al Santísimo, en los Sagrarios o en la Eucaristía.

6. NO ME ASUSTA LA CRUZ

Me asusta el verla sin Ti

Me asusta el llevarla sólo

Me asusta y me echa para atrás

el que, Tú Jesús, no salgas a mi encuentro

NO ME ASUSTA LA CRUZ

Me da temor que pueda conmigo

Me infunde temor

el que sea demasiado grande

Me hace pensar si, yo Señor, seré el indicado

para llevarla hacia delante

NO ME ASUSTA LA CRUZ

Porque bien sé, Señor,

que Tú estás en lo más alto de ella

mirándome, alentándome, ayudándome

y diciéndome:

¡Yo estaré siempre contigo!

Amén