XXI Domingo del Tiempo Ordinario
26 de agosto de 2018

Misa Familiar

(Misa con niños, catequistas y padres)

Prepara: Javier Leoz


 

1. MONICIÓN DE ENTRADA

Cada vez que nos reunimos en este lugar, recordamos y anunciamos con la Eucaristía, la pasión, la muerte y la resurrección de Cristo, hasta el día en que El vuelva.

Esto, amigos, nos debe de llevar a celebrar este Sacramento con fe, con delicadeza y, sobre todo, sin perdernos nada: ni la Palabra, ni los silencios y, por supuesto, la consagración.

Nos hemos fiado de Jesús y, por ello mismo, hacemos lo que El nos dijo: si le queremos, celebraremos este memorial hasta el final de nuestros días. Hasta que El venga.

Nos ponemos de pie.

2. PENITENCIAL

2.1 Ten piedad de nosotros, Señor. Por las veces en que no damos importancia y vivimos distraídos este Sacramento. Señor, ten piedad

2.2. Ten piedad de nosotros, Señor. Perdona por las veces en que te comulgamos con un corazón no suficientemente limpio. Cristo, ten piedad

2.3. Ten piedad de nosotros, Señor. Perdona nuestra falta de puntualidad. Cuando olvidamos el saludarte a Ti que estás en el sagrario. Señor, ten piedad

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

¿Por qué creemos? ¿Simplemente porque estamos bautizados? La primera lectura, Josué, nos dice que hay que aceptar a Dios con todas consecuencias, no por obligación.

Además, en el evangelio, Jesús nos recuerda hay que seguirle libremente. Sin imposiciones. Sin obligación pero sabedores de que El tiene palabras de vida eterna.

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

4.1. Por la Iglesia. Para que sea signo vivo de la presencia de Jesús en el mundo. Roguemos al Señor.

4.2. Por todas las parroquias. Por todos los sacerdotes. Por todas las personas comprometidas en la causa del Evangelio. Para que no tengan miedo. Roguemos al Señor.

4.3. Para que cuidemos los espacios de la iglesia: el silencio, el sagrario, la cruz, la imagen de la Virgen María, los lugares de confesión. Roguemos al Señor

4.4. Por los pobres. Por los que no tienen nada que llevarse a la boca. Por los que dicen tener mucho y, en el fondo, les falta lo más importante: la felicidad. Roguemos al Señor.

4.5. Para que nos acerquemos al altar de Dios con mucha alegría, con paz, sabiendo que Dios nos conforta y nos ayuda siempre. Roguemos al Señor

5. OFRENDAS

5.1. Con este MANTEL, limpio y reluciente, queremos revestir en este día la mesa del altar. Que el Señor, cuando venga a este lugar, se encuentre con personas que esperan su llegada.

5.2. Con estas FLORES y CIRIOS, llevamos hasta el altar la belleza de nuestra fe. La esperanza de nuestra fe. Que el Señor, cuando venga, se encuentre con personas que quieren transformar el mundo con la belleza del evangelio y la luz de la verdad.

5.3. Con el PAN y el VINO, traemos nuestras miserias y nuestras conquistas. Nuestras riquezas y nuestros deseos de que el Señor nos acompañe en nuestras luchas de cada día.

6. ORACIÓN FINAL

ERES AMIGO QUE VIENE

A nuestro encuentro, cuando estamos solos

A nuestro lado, si te necesitamos

A nuestro pensamiento, cuando dudamos

ERES AMIGO QUE VIENE

Sí, Señor, eres amigo que no fallas

Vienes oportunamente

Sin que te llamemos, apareces

Sin tiempo para abrir la puerta, la cruzas

ERES AMIGO QUE VIENE

Nos alimentas con manjar del cielo

Nos animas con alegría divina

Nos empujas con el viento del Espíritu

Nos abrazas con amor de Padre

ERES AMIGO QUE VIENE, SEÑOR