XXXIV Domingo del Tiempo Ordinario
Jesucristo, Rey del Universo
23 de noviembre de 2014

Moniciones


MONICIÓN DE ENTRADA

Recibid nuestra más cordial bienvenida Eucaristía de hoy, que es la última del Tiempo Ordinario. Con ella se termina, también, el año litúrgico, dentro del Ciclo A, para dar paso al Adviento y al inicio del Ciclo B, cuyo primer domingo celebraremos el próximo, día 30. Hoy conmemora la Iglesia la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo. Este Rey que festejamos no es, para nada, lo que suelen ser los reyes y líderes en nuestro mundo… Es un rey sencillo y pacífico Y por ello –sin duda—resulta extraño para nosotros escuchar el mensaje de un rey que no admite que le rindan honores, y que pretende que sus seguidores le imiten en humildad y servicio a los hermanos, sobre todo a los más desfavorecidos, esos hermanos que enferman y pasan hambre. Rey sencillo y amoroso, que nos pide que olvidemos el brillo del prestigio o el poder del dinero.

 

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- Cuando leemos hoy, tanto la Profecía de Ezequiel –nuestra primera lectura—como el Evangelio, enseguida nos viene a la cabeza el juicio final, sin embargo lo que quieren advertirnos es que el "gran día" es hoy. Que el momento en que tenemos que afrontar nuestra responsabilidad es ahora. Hemos de prepararnos para el tiempo nuevo y por eso es oportuno meditar sobre todo lo que hemos hecho en el tiempo viejo.

S.- El salmo 22 es uno de los más bellos del salterio. Los judíos, contemporáneos de Jesús, comparaban la preocupación de Dios por los justos como la de un pastor que luego se convierte en anfitrión de un gran banquete para sus protegidos. Para los cristianos este salmo siempre ha sido con un símbolo del festín mesiánico. Además, el agua, el aceite y el vino que se mencionan en el salmo han servido a la Iglesia para utilizarle como contenido de las oraciones litúrgicas que se utilizan en los tres sacramentos de la iniciación cristiana: el bautismo, la confirmación y la Eucaristía.

2.- San Pablo, en la primera carta a los fieles de Corinto, “profetiza” con el final de los tiempos, pero en el plano de la relación inefable entre el Padre y el Hijo. Además nos dice que el último enemigo de Cristo es la muerte y que esta también será derrotada. Cristo, el nuevo Adán, nos llevará a todos a la felicidad eterna.

3.- El evangelio de San Mateo de hoy es de una solemnidad y gravedad excepcionales. Jesús nos va a juzgar nuestro amor, que dirigido a los hermanos es como hacérselo a Él. Pero Jesús, más que querer llevarnos al final de los tiempos, nos instala en el presente para que tomemos una decisión. Cristo viene a dar sentido a las acciones de los hombres. No viene a destruir sino a recuperar lo positivo, a dar valor a lo que realizamos. Todo lo que hagamos, hasta los gestos más triviales, se convierten en opción decisiva, en historia de salvación o de condenación. Por tanto lo esencial no es lo que veamos en los demás, sino lo que hemos hecho por ellos.

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

Una semana más presentamos esta plegaria del padre Leoz para los momentos finales de nuestra Eucaristía. Escuchemos con atención:

TÚ, SEÑOR, ERES… EL CENTRO

En el centro de la rueda, Tú Señor, eres el eje

En el centro de la historia, Tú Señor, eres la página central

En el centro de la humanidad, Tú Señor, eres el corazón

En el centro de la Iglesia, Tú Señor, eres su cabeza

En el centro de la vida cristiana, Tú Señor, eres su motor

En el centro de la caridad, Tú Señor, eres su empuje

En el centro del amor, Tú Señor, eres la razón para regalarlo


Exhortación de despedida

Hemos terminado un año litúrgico y nos disponemos a iniciar el Adviento el domingo próximo. El Adviento es tiempo de espera y de esperanza. Jesús va a venir al mundo para que seamos –de una vez—más felices.


 

MISA CON NIÑOS

Sección realizada por las catequistas de la Parroquia de San Francisco de El Altet, en Elche, Alicante, España, donde es párroco nuestro colaborador, don Pedro Juan Díaz Zaragoza.


MONICIÓN DE ENTRADA

Bienvenidos todos a nuestra celebración.

Hoy, último domingo del tiempo ordinario, es un día de suerte para nosotros, los cristianos, pues formamos parte de la Iglesia, y tenemos gran confianza en Dios.

Jesús es nuestro Rey, que siempre está cerca de los más necesitados y que cuenta con nosotros, para que sigamos ayudando a los demás y nos esforcemos para mejorar la realidad actual. Que no se diga que sólo somos espectadores en esta Comunidad, sino que colaboremos en cambiar todo lo malo que nos rodea. Ahora, comencemos cantando con alegría.


PETICIONES DE PERDÓN

1. Por las veces que nos tapamos los oídos ante la llamada de Jesús a realizar buenas obras. Señor, ten piedad.

2. Por las veces que cerramos los ojos para no ver lo que sucede a nuestro alrededor. Cristo, ten piedad.

3. Por los momentos en que no nos mostramos tan humanos y confiados como Tú. Señor, ten piedad.


MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA

La primera lectura, nos enseña que todo buen pastor, busca lo mejor para su rebaño, mantiene a sus ovejas unidas y cuida sobre todo de las más débiles y enfermas, aunque sin descuidar a las sanas. Esto mismo, es lo que hace Jesús con nosotros, su rebaño.


MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA Y AL EVANGELIO

En esta segunda lectura, San Pablo nos recuerda que Cristo es el primero, que por Él resucitaremos. Y en el Evangelio, Jesús nos dice que cada vez que hacemos el bien a alguien es como si se lo hiciéramos a Él mismo, y también al revés, cuando no lo hacemos.


PETICIONES

1. Por todas las personas necesitadas, para que encuentren ayuda en los demás y no pierdan su esperanza y su fe en Dios. Roguemos al Señor.

2. Por todas las personas que dedican su vida a ayudar a los demás, para que encuentren el ánimo suficiente para seguir llevando a cabo su misión. Roguemos al Señor.

3. Por todos los gobernantes de la Iglesia, para que sean buenos Pastores y no permitan que el rebaño se descarríe, protegiendo siempre a los más débiles. Roguemos al Señor.

4. Por nosotros, niños y niñas de todo el mundo, para que sepamos darnos cuenta de las necesidades que existen a nuestro alrededor y tomemos parte en ellas, ayudando en lo que nos sea posible. Roguemos al Señor.

5. Por aquellos a través de los cuales podemos encontrar a Dios: los hambrientos y sedientos, los inmigrantes, los que viven en la calle o no tienen para vestirse, los que están enfermos o en la cárcel, para que les ayudemos sin dudarlo. Roguemos al Señor.


Nota importante.- Como es lógico los textos bíblicos del día se toman del leccionario de la parroquia o se sacan de nuestra correspondiente página de Lecturas, si se quieren añadir a este formulario de la Misa para Niños. Y también puede ser muy positivo echar un vistazo a la página de Misa Familiar.