II Domingo de Pascua
27 de abril de 2014

Moniciones


MONICIÓN DE ENTRADA

Os deseamos, hermanos y hermanas, la más cariñosa bienvenida a nuestra Eucaristía. En este Segundo Domingo de Pascua, contemplaremos la escena impresionante del Apóstol Tomás, de incrédulo a gran creyente que, además, pronunció una de las más bellas jaculatorias de la realidad cristiana. “Señor Mío y Dios Mío, al ver a Jesús. Y celebramos también la fiesta de la Divina Misericordia instituida por el Papa Juan Pablo II, que además, en su momento, coincidió con su muerte… Y hoy Domingo 27, en una realidad plena de alegría, la Iglesia Universal, de mano del Papa Francisco, canoniza a Juan XXIII y a Juan Pablo II, grandes puntales de nuestra fe y pontífices total y fecundamente relacionados con el Santo Concilio Vaticano II. Día grande para la Iglesia y para todos nosotros que, también, a pesar de nuestros defectos, esperamos la santidad que Cristo nos ofrece. Y así con enorme emoción iniciamos con alegría nuestra asamblea… Y decimos: ¡San Juan XXIII, San Juan Pablo II, rogad por nosotros!

 

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- En la primera lectura, sacada del Libro de los Hechos de los Apóstoles, oiremos como lo tenían todo en común y rezaban juntos continuamente. Hay en el espíritu del cristiano actual una nostalgia de esa vida en unión de los primeros cristianos y que hoy, todavía, profesan las ordenes religiosas.

S.- Digamos primero que tanto este salmo 117, como los anteriores, 116 y 115, se inician en su texto original con el grito de Aleluya, muy indicado para este tiempo Pascual. Pero, además, el 117 era un himno para ser cantado en la Fiesta de los Tabernáculos y hay una teoría histórica al respecto de su origen. Y es que bien parece que las victorias de los Macabeos podrían haberlo inspirado.

2.- La primera Carta del Apóstol Pedro, que es nuestra segunda lectura de hoy, guarda un gran parecido con los primeros discursos de San Pedro reflejados en los Hechos de los Apóstoles. Guarda, pues, una muy especial coherencia con los mensajes de los textos litúrgicos de hoy.

3.- Se llama a este Domingo, el de Tomás, por la especial escena sobre su fe. Pero además son las apariciones del Señor Jesús en Domingo, lo que produciría la institución del primer día de la semana como Día del Señor, sustituyendo a la veneración por el sábado que profesaba la religión judía. Y como hemos oído en la monición de entrada, nos llega el mensaje de la fe de Tomás y de su arrepentimiento por no creer. Y, así, desde entonces en la cristiandad resuena su “¡Dios mío y Señor Mío!” como una de las oraciones más bellas que podemos recitar en presencia del Señor Jesús Resucitado.

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

El padre Leoz ha dedicado –como no podía ser de otra forma—su oración de estos momentos finales de nuestra eucaristía a los dos nuevos santos de la Iglesia San Juan XXIII y San Juan Pablo II

¡A TI, SEÑOR, GLORIA Y ALABANZA!

Manos quisiéramos, oh Señor, de Juan XXIII

para presentar la bondad como distintivo de la Iglesia

Manos anhelamos, oh Jesús, de Juan Pablo II

para ser valientes y decididos en nuestra entrega

Manos necesitamos, oh Resucitado, de Juan XXIII

para abrir ventanas por las que entre aire fresco

Manos soñamos, oh costado abierto, de Juan Pablo II

para no doblegarnos y permanecer fieles hasta el final.


Exhortación de despedida

Salgamos felices de nuestra celebración… que ha sido muy intensa. Tomás – ¡Señor Mío y Dios Mío!—y la contemplación de la subida a los altares de dos enormes figuras de nuestra iglesia. San Juan XXIII y San Juan Pablo II. Expandamos por el mundo nuestra alegría y busquemos la felicidad de nuestros hermanos.


 

MISA CON NIÑOS

Sección realizada por las catequistas de la Parroquia de San Francisco de El Altet, en Elche, Alicante, España, donde es párroco nuestro colaborador, don Pedro Juan Díaz Zaragoza.


MONICIÓN DE ENTRADA

Buenos días, hoy celebramos el segundo domingo de Pascua. Hace 8 días que resucitó Jesús y los discípulos se vuelven a reunir. Y el Señor se aparece en medio de ellos y les da su alegría y su paz. Hoy sobre todo destaca esta gran vela encendida, que se llama “CIRIO PASCUAL”. Se encendió en la vigilia pascual. Este signo nos recuerda que la resurrección de Jesús es actual, que no sólo la recordamos sino que verdaderamente sucede hoy y aquí. Nosotros a veces dudamos, como Tomás, pero hoy el Señor Resucitado nos pide que estemos alegres. Además, compartimos la alegría de nuestros compañeros de primer año de catequesis, que han superado este primer curso de Despertar Religioso y que hoy recibirán un regalo. Con esta alegría de la Pascua, amigos, cantamos y comenzamos la celebración.


PETICIONES DE PERDÓN

1.Por las veces que dudamos, como Tomás, de que Tú estás en medio de nosotros. Señor, ten piedad.

2.Por todas las veces que le mentimos a nuestros padres, profesores y amigos. Cristo, ten piedad.

3.Por todas las veces que nos dejamos llevar por la tristeza y el pecado y no por la paz y la alegría que Tú nos das. Señor ten piedad.


MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA

El libro de los Hechos de los Apóstoles nos cuenta cómo nació la Iglesia y como los primeros cristianos empezaron a vivir de una manera novedosa, ya que tenían a Jesús Resucitado con ellos. Vamos a escucharlo.


MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA Y AL EVANGELIO

San Pedro nos recuerda, en esta segunda lectura, lo importante que es nuestro Bautismo, ya que, gracias a él, nos hemos unido a la resurrección de Jesús. Y en el Evangelio, Jesús resucitado se aparece a los apóstoles, pero Tomás no está y no les cree. ¿Qué ocurrió a la semana siguiente estando Tomás? Escuchemos con atención.


PETICIONES

1.Para que el Señor nos ayude a verle con los ojos de la fe y del amor. Roguemos al Señor.

2.Para que la Iglesia, el Papa, nuestros obispos y sacerdotes, religiosos, misioneros, catequistas, seglares y todos nosotros, comuniquemos la alegría del Señor resucitado. Roguemos al Señor.

3.Para que los que han recibido el bautismo y la confirmación en estos días, o los van a recibir, y también sus familias, se comprometan a ser buenos cristianos en nuestra sociedad. Roguemos al Señor.

4.Para que el Señor Jesús nos acompañe en este último trimestre del curso y lo vivamos muy alegres. Roguemos al Señor.

5.Por los niños de nuestra parroquia, especialmente por los que estamos a punto de hacer la Primera Comunión, por los catequistas, por nuestros papás y mamás, para que aprendamos a confiar en el Señor, ya que con su ayuda, conseguiremos construir día a día un mundo un poquito mejor. Roguemos al Señor.

6.Pedimos por los niños y niñas que van a la Guardería en Jember (Indonesia), por las religiosas que les cuidan y por nosotros, para que les ayudemos a tener unas mejores instalaciones a través del proyecto misionero en el que estamos colaborando las familias de los que vamos a comulgar este año. Roguemos al Señor.


OFRENDAS

Te ofrecemos Señor el vino y el pan, que se van a convertir en tu cuerpo y sangre y en el mejor alimento para nuestra esperanza y nuestra fe.

•Como señal de que “hemos visto a Jesús resucitado” y lo aceptamos con amor colocamos junto al cirio pascual estas flores, es algo de nuestra vida que queremos que esté muy cerca de Jesús.