Plegarias
ANTÍFONA DE ENTRADA Hech 1, 11
Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os dejado para subir al cielo volverá como le habéis visto marcharse. Aleluya.
ACTO PENITENCIAL
Jesús, Maestro y amigo, Tú que estás ya a la derecha del Padre,
Señor Ten Piedad
Jesús, Hijo Predilecto del Padre, Tú que nos prometes el Espíritu Santo
Cristo Ten Piedad
Jesús, Dios y Hombre Verdadero, que nos has prometido estar con nosotros hasta el final de los siglos
Señor Ten Piedad
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios todopoderoso, exultar de gozo y darte gracias en esta liturgia de alabanza, porque la ascensión de Jesucristo, tu Hijo, es ya nuestra victoria, y donde nos ha precedido él, que es nuestra cabeza, esperamos llegar también nosotros como miembros de su cuerpo.
Por Jesucristo Nuestro Señor
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te presentamos, sobre el Altar, estos dones escogidos para ti, para que Tú Señor, Dios Padre, en el día glorioso que tú Hijo Único se sienta a tu derecha, sean convertidos en Sacramento de Resurrección y en Viático de Gloria.
Por Jesucristo Nuestro Señor
PLEGARIA EUCARÍSTICA
El Señor esté con vosotros
Levantemos el corazón
Demos gracias al Señor nuestro Dios
En verdad es justo y necesario
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo,
Dios Todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro
Que después de su Resurrección,
se apareció visiblemente a todos sus discípulos
y, ante sus ojos, fue elevado al cielo
para hacernos compartir su divinidad
Por eso,
con esta efusión de gozo pascual,
el mundo entero se desborda de alegría
y también los coros celestiales,
los Ángeles y los arcángeles,
cantan sin cesar el himno de tu gloria:
SANTO, SANTO, SANTO
ANTÍFONA DE COMUNIÓN Mt 28, 20
Y sabed que estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Aleluya
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que por tu infinita ternura, Dios Padre Nuestro, estos misterios que en memoria de tu Hijo hemos celebrado hoy sean prenda segura de Salvación y camino de Felicidad Eterna.
Por Jesucristo Nuestro Señor
|