Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

V Domingo del Tiempo Ordinario
7 de febrero de 2016

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTA SEMANA

Hoy la llamada de Jesús a sus apóstoles se une con el episodio de la pesca milagrosa, según San Lucas. Y surge la sorpresa de Pedro. Y su temor a no estar a la altura de las circunstancias ante la enormidad que se presenta con el hecho de seguir al Maestro. Eso puede pasarnos a todos un poco. La cercanía de Jesús, el seguimiento de su camino, nos supera y parece que no vamos a ser capaces. Pero ahí siempre estará él para ayudarnos… Como lo hizo con Pedro y los apóstoles. Señalar asimismo que vamos terminando este primer tramo del Tiempo Ordinario y así entrar en Cuaresma. El próximo día 10 es el Miércoles de Ceniza, inicio de un largo periodo por el que recorreremos la Cuaresma, la Semana Santa y la Pascua…


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura, del Libro de Isaías, tiene el estilo apocalíptico muy habitual en el Antiguo Testamento. Pero su fondo nos dice que el conocimiento y presencia de Dios en nuestra alma nos responsabiliza inmediatamente con la misión que el Señor encomienda a cada uno. Y debemos acometer nuestra tarea sin miedo a nuestra fragilidad o limitaciones propias.

S.- El salmo 137 es un Himno de Acción de Gracias ya convertido en texto litúrgico en tiempos de Jesús. Viene agradecer la fuerza y los dones de Dios. Para nosotros su efecto y contenido es igual. Hemos de dar gracias a Dios continuamente por los favores recibidos.

2.- Comenzamos hoy –en la segunda lectura—la enumeración de las respuestas que San Pablo da en su primera carta a los fieles de Corinto respecto a las preguntas sobre la resurrección. Su testimonio es muy válido para nosotros hoy mismo, porque está escrito cuando muchos de los testigos de la vida de Jesús estaban vivos. La referencia, pues, es directa. Como siempre Pablo de Tarso nos ayuda a entender mejor a Cristo y a nuestro cristianismo.

3.- Lo fundamental para nosotros, hoy, es que los apóstoles “lo dejaron todo para seguir a Jesús”. Y aun reconociendo como Pedro que eran pecadores no erraron en la dirección de su camino. Nuestros pecados tampoco pueden ser excusa para estar lejos de la misión que Jesús nos propone a todos y cada uno de nosotros, aquí y ahora. Nuestra vocación ha de llevarse por delante nuestros pecados y emprender el camino que nos lleva a la paz y al amor. Jesús nos lo pide y nos acompaña en nuestro camino.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE ISAÍAS (6,1-2a.3-8):

El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo. Y vi serafines en pie junto a él. Y se gritaban uno a otro, diciendo: «¡Santo, santo, santo, el Señor de los ejércitos, la tierra está llena de su gloria!» Y temblaban los umbrales de las puertas al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo. Yo dije: «¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey y Señor de los ejércitos.» Y voló hacia mí uno de los serafines, con un ascua en la mano, que había cogido del altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo: «Mira; esto ha tocado tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado.» Entonces, escuché la voz del Señor, que decía: «¿A quién mandaré? ¿Quién irá por mí?» Contesté: «Aquí estoy, mándame.»

Palabra de Dios


SALMO

Salmo 137

R/. Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor

 

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;

delante de los ángeles tañeré para ti,

me postraré hacia tu santuario. R.-

 

Daré gracias a tu nombre:

por tu misericordia y tu lealtad,

porque tú promesa supera a tu fama;

cuando te invoqué, me escuchaste,

acreciste el valor en mi alma. R.-

 

Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra,

al escuchar el oráculo de tu boca;

canten los caminos del Señor,

porque la gloria del Señor es grande. R.-

 

Tu derecha me salva.

El Señor completará sus favores conmigo:

Señor, tu misericordia es eterna,

no abandones la obra de tus manos. R.-


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DE SAN PABLO A LOS CORINTIOS (15,1-11):

Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os proclamé y que vosotros aceptasteis, y en el que estáis fundados, y que os está salvando, si es que conserváis el Evangelio que os proclamé; de lo contrario, se ha malogrado vuestra adhesión a la fe. Porque lo primero que yo os transmití, tal como lo había recibido, fue esto: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se le apareció a Cefas y más tarde a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos juntos, la mayoría de los cuales viven todavía, otros han muerto; después se le apareció a Santiago, después a todos los apóstoles; por último, se me apareció también a mí. Porque yo soy el menor de los apóstoles y no soy digno de llamarme apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no se ha frustrado en mí. Antes bien, he trabajado más que todos ellos. Aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios conmigo. Pues bien; tanto ellos como yo esto es lo que predicamos; esto es lo que habéis creído.

 

Palabra de Dios


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (5,1-11):

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.»

Simón contestó: «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.»

Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían.

Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.» Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Jesús dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres.» Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

 

Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

HOY CRISTO NOS INVITA A PERSEVERAR

Por David Llena

Ingente es el trabajo. El pavor llena el corazón del profeta Isaías, pero el ángel del Señor le anima: “ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado”. El miedo desaparece e Isaías se ofrece voluntario ante el Señor. Así también lo narra S. Pablo, pasa de perseguir a Cristo a ser su más importante apóstol. La gracia de Dios vino sobre él para transformarlo. Ese mismo Dios, hecho hombre, invita a San Pedro a echar las redes. Tras una noche de trabajo no habían conseguido nada. Pero, siguiendo la indicación del Señor echa de nuevo las redes. Hoy también, Cristo nos invita a perseverar, a retomar nuestro trabajo apostólico, a no vernos solo con nuestra debilidad, sino con su salvación. Nosotros hemos de trabajar, el dará el fruto.


LA ORACIÓN DE LOS FIELES

POR TU PALABRA, ECHARÉ LAS REDES

El ardor de tu Palabra nos lanza al servicio pero la duda vive en el corazón. Necesitamos de tu constante aliento, Padre, para vencer esa duda y para continuar echando las redes. Digamos todos:

R.- POR TU PALABRA, ECHARÉ LAS REDES.

1. – Padre, mira a tu Iglesia necesitada de Fe, Esperanza y Caridad, y me pides que aporte mi trabajo para que tú la llenes de nuevas almas dispuestas a glorificarte. Sabiendo que nunca fallas...

OREMOS

2. – Padre, observa nuestro barrio, nuestro país, nuestro mundo, lleno de envidias, odios guerras, y me pides que ame al prójimo como a ti mismo, para que ellos descubran tu Misericordia y te reconozcan como Padre. Sabiendo que nunca fallas...

OREMOS

3. – Padre, ¡Cuántas personas sufren la soledad, la enfermedad, la falta de trabajo! y me pides que sea aliento en su vida, que confíen en ti y que perseveren una vez más. Sabiendo que nunca fallas...

OREMOS

4. – Padre, mira cuántos apóstoles de tu Palabra andan hoy cansados por la falta de fruto, cuántos se desesperan por la falta de compromiso de sus hermanos, y me pides que refuerce su fe cuando la mía también es vacilante. Sabiendo que nunca fallas...

OREMOS

5. – Padre, tantos y tantos matrimonios hay a nuestro alrededor que viven con dificultades, la presión del entorno es muy grande contra la armonía en el hogar y nos pides que seamos pacientes, que sepamos perdonar, que perseveremos. Sabiendo que nunca fallas...

OREMOS

6. – Padre, nos hemos acercado ante tu altar, y nos pides que a pesar de nuestro cansancio, continuemos en la brecha. Ayudados por la fuerza del Santo Sacramento.

OREMOS

Padre, pon en marcha la generosidad en nuestro corazón para que sepamos ser los instrumentos que necesitas para llevar tu mensaje de amor y misericordia al mundo.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Amen.


LAS PREGUNTAS DEL EDITOR, ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

A continuación, y en ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Ante cada pregunta se hará un largo silencio para meditar el contenido de la propuesta. Esta semana el Evangelio y las otras lecturas nos ha sugerido lo siguiente:

1.- Los esfuerzos nuestros en el servicio a los demás hermanos en los trabajos de Liturgia no nos parecen tan fuertes como esa disponibilidad de los apóstoles al “dejarlo todo” e irse en pos de Jesús. Pero no debemos de ignorar que, tal vez, estemos haciendo un sacrificio mayor del que creemos –o lo contrario--. No es malo –es muy bueno—que todos y cada uno de nosotros en la soledad personal del rato de oración evaluamos nuestra dedicación. Hemos de ser objetivos y encontrar nuestra realidad. Tras ese discernimiento deberemos actuar en consecuencia.

2.- También es bueno que no equivoquemos nuestra posición en los Grupos de la Parroquia o del Movimiento. No es un trabajo. Es una vocación. No buscamos ventajas, ni prebendas, ni reconocimiento, ni mayor prestigio, solo servicio a los hermanos.

3.- Y es bueno formarse. Aprender a leer mejor. Saber más de liturgia. Realizar lo mejor posible el servicio al Altar del Pan y de la Palabra. Aceptar las indicaciones del sacerdote como la lección del hermano que nos quiere y sabe más.

4.- Cuando en la pregunta primera pedíamos un mayor análisis de nuestro servicio es porque la rutina produce muchos vicios y defectos. Debemos romper con la rutina y entender que cada Eucaristía es completamente nueva, porque cada vez se renueva –como si fuera la primera vez—el misterio de la Cruz y de la Resurrección.


LA MISIÓN

Dentro de tres días es Miércoles de Ceniza. Preparémonos bien para el Tiempo de Cuaresma. Es siempre un momento para cambiar, para mejorar…