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| Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados. |
Edición especial Agosto 2010 GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN EXHORTACIÓN PARA ESTA EDICIÓN ESPECIAL DE VERAno La especial naturaleza del número especial de Agosto hace que cambiemos esta página. Los textos de las misas –lecturas, moniciones, oración de los fieles, etc. —se pueden encontrar en las páginas generales de Betania. Aquí hemos mantenido lo específico de esta sección y que son los breves comentarios homiléticos de David Llena y las preguntas para la meditación semanal del Editor, Ángel Gómez Escorial. Recordar, para evitar confusiones, que este año la solemnidad de la Asunción de María cae en domingo y que su formulario prevalece sobre el del Tiempo Ordinario. LA REUNIÓN LITURGICA ORACIÓN DE ENTRADA. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús. DOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO 1 DE agosto DE 2010 MIRAR A CRISTO Por David Llena En las lecturas de este domingo, la Iglesia nos invita a mirar a Cristo. Él es lo único necesario, ni aún el trabajo para ganar el pan, desvelos y sinsabores, como nos refleja la primera lectura, merecen la pena si no es para gloria de Dios. Como dice S. Pablo revestíos de la nueva condición para llegar a Cristo. Será Él junto con el Espíritu quien nos lo enseñe todo. Como bellamente refleja el Salmo, nos enseñará a calcular nuestros años para adquirir un corazón sensato. Progresemos pues, en la fidelidad a Cristo y a su Iglesia y no andemos preocupados en exceso por el dinero. Las preguntas del Editor, Ángel Gómez Escorial 1.- La pregunta es seria y muy grave: ¿utilizamos nuestro servicio en la parroquia o en el Grupo para medrar, para tener más? 2.- ¿Estamos pidiendo constantemente al Señor Jesús que arregle nuestros problemas económicos con los demás, pero, sobre todo, a nuestro favor? 3.- ¿Somos capaces de ir por la vida sin alforja, sin talega, sin dinero, incluso sin sandalias, porque hemos dado nuestros zapatos a un hermano necesitado? 4.- La primera lectura de hoy es importante para meditar. ¿No nos damos cuenta de que la mayoría de nuestros pensamientos sobre riquezas u honores son simplemente pensamientos vanos e imposibles; es decir, pura vanidad? 5.- San Pablo nos cuenta en su Carta a los Colosenses como el Bautismo es el principio de una vida nueva y mejor. Es verdad que hace mucho tiempo que nosotros fuimos bautizados, pero, ¿tenemos en cuenta nuestro bautismo? ¿Sabemos que nos hizo, por la gracia del Espíritu Santo, Hijos de Dios y seguidores de Cristo? ¿Pensamos en ello? DOMINGO XIX DEL TIEMPO ORDINARIO 8 DE AGOSTO DE 2010 BUSCAR PERMANENTEMENTE A DIOS Por David Llena En este tiempo de relax, acertadamente nos invita la Iglesia a estar alerta, como estuvieron aquellos israelitas para ponerse en marcha la noche de la liberación. Y esa alerta está únicamente basada en la fe, no hay signos externos sino es a la luz de la fe. Como nos dice la segunda lectura hablando de Abraham padre en la fe. Y es que es la fe viva la que nos pone alerta, nos invita a buscar permanentemente a Dios, a no dormirnos. Las preguntas del Editor, Ángel Gómez Escorial 1.- ¿Tenemos esperanza? ¿Esperemos en el Señor Jesús? ¿O vivimos pendientes de nuestro dinero y del efecto negativo y diferenciador que nos producen las riquezas de otros? 2.- ¿Ajustamos nuestra vida en la espera de Jesús? ¿Sabemos tener nuestra lámpara dispuesta y la alcuza llena de buen aceite? 3.- Esta tercera pregunta la hacíamos la semana pasada, pero podemos reproducirla para hoy: ¿Somos capaces de ir por la vida sin alforja, sin talega, sin dinero, incluso sin sandalias, porque hemos dado nuestros zapatos a un hermano necesitado? 4.- Se habla mucho ahora de liberación. Pero la auténtica liberación llega cuando rompemos las cadenas de los intereses y de las riquezas. Y esa es la liberación que ofreció Dios Padre al pueblo judío: salir del confort de Egipto y buscar en el desierto la auténtica meta. 5.- Hoy existen nuevas tendencias que llevan a la paganización y a la lejanía de Dios. Pero Abrahán que era pagano supo escuchar a Dios y tuvo el apoyo de Dios. No nos dejemos engañar por teorías viejas que se presentan como nuevas. DOMINGO DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA 15 DE AGOSTO 2010 LA ASUNCIÓN DE NUESTRA MADRE Por David Llena Gozo y alegría, porque María nos precede a todos en la resurrección que todos profesamos con fe. María ya disfruta de su lugar en el cielo y desde allí sigue intercediendo por todos nosotros. Hoy honramos la Asunción de Nuestra Madre y nos gozamos de que ella mortal como nosotros haya ya alcanzado la Gloria de Dios, la que nació sin culpa tuvo a bien no experimentar la corrupción de la muerte, que una vez vencida por Cristo alejó del horizonte del género humano. La muerte del hombre no es el final y la Asunción de María es la prueba. Las preguntas del Editor, Ángel Gómez Escorial 1.- La Asunción de la Virgen María es una verdad, no una opinión histórica. La Iglesia así lo mantiene y nosotros hemos de meditar sobre esa realidad gozosa. ¿Lo hacemos? 2.- El Magnificat –el canto de la Virgen—es un texto muy hermoso y verdaderamente revolucionario. ¿Lo hemos leído o releído hasta comprender en profundidad su mensaje? El poderoso, Dios, ayuda a los pobres y despide vacíos a los ricos ¿Entendemos esas palabras de Maria? Pues si no es así deberíamos saber cual es la opción de su hijo Jesús por los pobres. 3.- ¿Acudimos confiados a nuestra Madre María? ¿Sabemos rezar y rogar con ella? ¿O se nos olvida el especial papel de la Virgen como intercesora de todas nuestras necesidades? Y es que para rezar con Maria hay que volverse muy niños, muy niños. DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO 22 DE AGOSTO DE 2010 ESTEMOS ALERTAS Por David Llena A la pregunta de este domingo: “Señor, ¿serán pocos los que se salven?” responde la primera lectura del Profeta Isaías cuando dice que de todos los confines de la tierra, vendrán hasta el Monte Santo, prefiguración de la Iglesia y el mismo Cristo asegura que de Oriente y Occidente del Norte y del Sur se sentarán en la mesa del Señor. Y también nos alerta a los que hemos bebido y comido con Él, porque cerrará la puerta y entonces escucharán: “No sé quiénes sois”. Así que alerta: fortalezcamos las manos débiles, robustezcamos las rodillas vacilantes, andemos por el camino llano. Las preguntas del Editor, Ángel Gómez Escorial 1.- Las lecturas de este domingo nos plantean un hecho muy importante que, a veces, evitamos. Y es nuestro comportamiento personal y comunitario para ser reconocidos por Jesús como amigos suyos. Es cierto que la “puerta estrecha” es muy difícil, porque en estos tiempos hay muchas facilidades para encontrar puertas anchas. Pero el yugo de Jesús de Nazaret es suave y su carga ligera. Pensemos en esto. 2.- Hay en el conjunto de las lecturas de hoy un acto de envío: un encargo de la misión que tenemos que realizar y que no es otra que llevar la Palabra de Dios a todos los hermanos y hermanas que no la conocen o la olvidaron. La reflexión no puede ser otra que la realidad de ese cumplimiento. ¿Trabajamos por el Reino o por nuestra conveniencia? ¿Seriamos capaces de hacer base fundamental de nuestra vida ese sentido de la misión? Y no se trata de dejarlo todo o de abandonar todo, no. Se trata de atemperar toda nuestra vida a ese fin fundamental. 3.- La Carta a los Hebreos nos habla de que Dios puede corregirnos. Y eso nos molesta. ¿Lo hacemos todo tan bien que no necesitamos que nos corrijan? Soberbia sobre soberbia y vanidad sobre vanidad. Si meditamos un poco con objetividad –ni siquiera con humildad—nos daremos cuenta que, casi, “vamos de mal en peor”, que la rutina nos convierte en tibios y que tenemos los ojos más abiertos para admirar lo que nada tiene que ver con nuestra condición de cristianos, que nuestro camino para pasar por la “puerta estrecha”. Es, asimismo, una buena idea para meditar hoy. 4.- El aleluya que cantamos hoy –“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, dice el Señor, nadie va al Padre sino por mí”—es la base de nuestra creencia cristiana y a su contemplación deberíamos dedicar un buen rato de nuestra meditación. Jesús en estas breves palabras del evangelio de San Juan nos lo enseña todo. Tengámoslo en cuenta. 5.- Y en nuestro interior, en esos momentos de intimidad, con Jesús, con el Padre, con el Espíritu, debemos reflexionar sobre algo terrible que nos dice hoy el Maestro: la posibilidad que un día no nos reconozca. Terrible, ¿no? DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO 2 DE SEPTIEMBRE DE 2007 LA RECETA ES LA HUMILDAD Por David Llena Humildad, humildad, humildad esa la receta. La actitud para crecer en la vida espiritual. Nosotros solo podemos esperar la misericordia de Dios, Él que cuida de los huérfanos y las viudas, prepara a los desvalidos, libera a los cautivos. Dejar a Dios que actúe, lleva a negarse uno mismo y solo la humildad es la puerta, es estrecha pero lleva a Dios. Las Preguntas del Editor, Ángel Gómez Escorial 1.- La parábola que nos propone Jesús este domingo parece “diseñada” especialmente para nosotros, los que estamos metidos en los grupos de liturgia o en los movimientos apostólicos. ¿A que es verdad que nos gusta que nos pongan en los primeros puestos y cuando nos relegan “a la parte de atrás” sufrimos mucho? Nuestra misión es servir sin que apenas se note, ¿lo hacemos? 2.- ¿A que es cierto que cuando leemos miramos a la Asamblea y nuestro corazón se llena de júbilo porque todos nos miran? ¿Nos sentimos importantes y admirados? No debe ser así. La Palabra es de Dios, no nuestra. Nosotros somos unos débiles instrumentos que la proclamamos. Y, casi seguro, que lo hacemos mal, que no leemos bien. Deberíamos tender a hacer mejor nuestro trabajo antes de llenarnos de vanidad por él. La Palabra no es nuestra, es de Dios. 3.- El fragmento de la Carta a los Hebreos que leemos hoy tiene una enseñanza mayúscula. Los prodigios de Dios ya no se producen con la aparatosidad que nos narra el Antiguo Testamento. Las maravillas de Dios nos llegan dentro de la Nueva Alianza que nos propone Jesús de Nazaret en humildad y en sencillez. 4.- Si hemos vuelto de vacaciones convendrá que comencemos a trabajar para que nuestro nuevo curso sea mejor que el anterior. Y si no hemos regresado conviene que pensemos en que deberíamos de hacer para servir mejor a nuestros hermanos. 5.- Nuestra excesiva vanidad nos puede acarrear –ya nos lo dice el Señor—que nadie nos reconozca y que nos ignore para enviarnos al “el último puesto”. ¿No es mejor que nos emplacemos en los últimos lugares, esperando sólo la voluntad de Dios?
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