Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

Formulario Especial de Semana Santa y Pascua
13, 17, 18, 19, 20 de abril de 2014

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTOS DIAS DE SEMANA SANTA Y PASCUA

Vamos a desear vivir intensamente la Semana Santa y la Pascua, porque son días en los que ocurren los hechos más importantes de nuestra fe. En el caso de los grupos de Liturgia reúnen mucha emoción y mucho trabajo. Como en otros años, nosotros, aquí en esta página, proponemos los formularios de los dos domingos: el de Ramos y el de Pascua. Pero, obviamente, podrán elegirse de las otras páginas de Betania lo que interese más. Hay mucho material, asimismo, para el Jueves y Viernes Santo, y para la Vigilia de Resurrección. Lo importante es aprovechar al tiempo y a acompañar al Señor Jesús en estas sublimes jornadas. Y aprovechemos también para ayudar a nuestros hermanos necesitados en lo espiritual y en lo material.


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


Domingo de Ramos


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura sacada del Libro de Isaías, nos muestra al Señor, siempre cerca del que sufre. Para él tiene una palabra de aliento, una mano tendida, una ayuda crucial. Es un relato crucial del Antiguo Testamento para mejor entender la Pasión de Cristo. Es el tercer cántico del Siervo del Señor.

S.- Al Salmo 21 se le considera, como en el caso de la profecía del Siervo de Yahvé, una anticipación profética de lo que iba a ser el sufrimiento de Jesús de Nazaret para salvarnos a todos. Jesús, en la cruz, reza estos versos al Padre en un momento tan significado e importante para la redención del género humano.

2.- Un fragmento de la Carta a los Filipenses, conforma la segunda lectura. San Pablo nos reclama para realizar estas acciones desde la más profunda humildad. Y como ejemplo: Cristo. Él lo hizo todo sin hacer alarde de su categoría de Dios.

3.- Como evangelio se lee completa la Pasión de Nuestro Señor que en el presente ciclo --el A-- corresponde a San Mateo. El relato de Lucas es preciso y rico en matices. Y no por eso menos impresionante. Es ya difícil saber por qué Jesús tiene que morir. Y, sobre todo, admitir que ha de morir y en la Cruz. Cualquier palabra sobraría para llegar a comprender que fue el mayor acto de amor que pueda conocer la historia.


LECTURAS

PROCESIÓN DE LAS PALMAS

EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 21, 1-11

Cuando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé, junto al monte de los Olivos, Jesús mandó dos discípulos, diciéndoles:

-- Id a la aldea de enfrente, encontraréis enseguida una borrica atada con su pollino, desatadlos y traédmelos. Si alguien os dice algo, contestadle que el Señor los necesita y los devolverá pronto.

Esto ocurrió para que se cumpliese lo que dijo el profeta: "Decid a la hija de Sión: 'Mira a tu rey, que viene a ti, humilde, montado en un asno, en un pollino, hijo de acémila'."

Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: trajeron la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos, y Jesús se montó. La multitud extendió sus mantos por el camino; algunos cortaban ramas de árboles y alfombraban la calzada. Y la gente que iba delante y detrás gritaba:

-- ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en el cielo!

Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad preguntaba alborotada:

-- ¿Quién es éste?

La gente que venía con él decía:

-- Es Jesús, el Profeta de Nazaret de Galilea.

Palabra del Señor


MISA DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE ISAÍAS 50, 4-7

Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados. El Señor me abrió el oído. Y yo no resistí ni me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me apaleaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no me tapé el rostro ante ultrajes ni salivazos. El Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado.

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

SALMO 21

R.- DIOS MÍO, DIOS MÍO, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?

Al verme, se burlan de mí,

hacen visajes, menean la cabeza:

“Acudió al Señor, que lo ponga a salvo,

que lo libre, si tanto lo quiere”. R.-

 

Me acorrala una jauría de mastines,

me cerca una banda de malhechores;

me taladran las manos y los pies,

puedo contar mis huesos. R.-

 

Se reparten mi ropa,

echan a suertes mi túnica.

Pero tú, Señor, no te quedes lejos;

fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. R.-

 

Contaré tu fama a mis hermanos,

en medio de la asamblea te alabaré.

Fieles del Señor, alabadlo;

linaje de Jacob, glorificadlo;

tenedlo, linaje de Israel. R.-


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS FILIPENSES 2, 6-11

Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el "Nombre-sobre-todo-nombre"; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble -en el cielo, en la tierra, en el abismo-, y toda lengua proclame: ¡Jesucristo es Señor!, para gloria de Dios Padre.

Palabra de Dios


ACLAMACIÓN Fil 2, 8-9

Cristo, por nosotros, se sometió incluso a la muerte y a una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo, y le concedió el “Nombre-sobre-todo-nombre”


EVANGELIO


Nota importante.- El presente texto del Evangelio de Mateo está editado para que sea leído por varios lectores, siguiendo la tradición litúrgica de la escenificación solemne. Así los párrafos iniciados con la cruz (+) corresponden a las palabras pronunciadas por Jesucristo y las lee el sacerdote. Con la ese (S) son otros personajes, también llamados “sinagoga”, y con la ce (C) el cronista. Asimismo se ha marcado con espacio lugares de pausa –donde aparece uno de nuestros dibujos de final de lectura-- o hay instrucciones de culto


PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN MATEO 26, 14-27, 66

C. En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso:

S. -- ¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?

C. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.

C. El primer día de los Ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:

S. -- ¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?

C. Él contestó

+ -- Id a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: "El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos."

C. Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua.

C. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo:

+ --Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.

C. Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro:

S. -- ¿Soy yo acaso, Señor?»

C. Él respondió:

+ -- El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él; pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del hombre!; más le valdría no haber nacido.

C. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:

S. -- ¿Soy yo acaso, Maestro?

C. Él respondió:

+ --Tú lo has dicho.

C. Durante la cena, Jesús cogió pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:

+ --Tornad, comed: esto es mi cuerpo.

C. Y, cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias y se la dio diciendo:

+ -Bebed todos; porque ésta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos para el perdón de los pecados. Y os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta el día que beba con vosotros el vino nuevo en el reino de mi Padre.

C. Cantaron el salmo y salieron para el monte de los Olivos.

C. Entonces Jesús les dijo:

+ -- Esta noche vais a caer todos por mi causa, porque está escrito: "Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño." Pero cuando resucite, iré antes que vosotros a Galilea.

C. Pedro replicó:

S. -- Aunque todos caigan por tu causa, yo jamás caeré.

C. Jesús le dijo:

+ -- Te aseguro que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.

C . Pedro le replicó:

S. -- Aunque tenga que morir contigo, no te negaré.

C.- Y lo mismo decían los demás discípulos.

C. Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y les dijo:

+ -- Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.

C. Y, llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse.

Entonces dijo:

+ -- Me muero de tristeza: quedaos aquí y velad conmigo.

C. Y, adelantándose un poco, cayó rostro en tierra y oraba diciendo:

+ -- Padre mío, si es posible, que pase y se aleje de mí ese cáliz. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres.

C. Y se acercó a los discípulos y los encontró dormidos.

Dijo a Pedro:

+ -- ¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu es decidido, pero la carne es débil.

C. De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo:

+ -- Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.

C. Y, viniendo otra vez, los encontró dormidos, porque tenían los ojos cargados. Dejándolos de nuevo, por tercera vez oraba, repitiendo las mismas palabras.

Luego se acercó a sus discípulos y les dijo:

+ --Ya podéis dormir y descansar. Mirad, está cerca la hora, y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me entrega.

C. Todavía estaba hablando, cuando apareció Judas, uno de los Doce, acompañado de un tropel de gente, con espadas y palos, mandado por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El traidor les había dado esta contraseña:

S. -- Al que yo bese, ése es; detenedlo.

C. Después se acercó a Jesús y le dijo:

S. -- ¡Salve, Maestro!

C. Y lo besó. Pero Jesús le contestó:

+ -- Amigo, ¿a qué vienes?

C. Entonces se acercaron a Jesús y le echaron mano para detenerlo. Uno de los que estaban con él agarró la espada, la desenvainó y de un tajo le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote.

Jesús le dijo:

+ -- Envaina la espada; quien usa espada, a espada morirá. ¿Piensas tú que no puedo acudir a mi Padre? Él me mandaría enseguida más de doce legiones de ángeles. Pero entonces no se cumpliría la Escritura, que dice que esto tiene que pasar.

C. Entonces dijo Jesús a la gente:

+ -- ¿Habéis salido a prenderme con espadas y palos, como a un bandido? A diario me sentaba en el templo a enseñar y, sin embargo, no me detuvisteis.

C. Todo esto ocurrió para que se cumpliera lo que escribieron los profetas. En aquel momento todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.

C. Los que detuvieron a Jesús lo llevaron a casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían reunido los escribas y los ancianos. Pedro lo seguía de lejos, hasta el palacio del sumo sacerdote, y, entrando dentro, se sentó con los criados para ver en qué paraba aquello.

Los sumos sacerdotes y el sanedrín en pleno buscaban un falso testimonio contra Jesús para condenarlo a muerte y no lo encontraban, a pesar de los muchos falsos testigos que comparecían. Finalmente, comparecieron dos, que dijeron:

S. -- Éste ha dicho: "Puedo destruir el templo de Dios y reconstruirlo en tres días."

C. El sumo sacerdote se puso en pie y le dijo:

S. -- ¿No tienes nada que responder? ¿Qué son estos cargos que levantan contra ti?

C. Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo:

S. -- Te conjuro por Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.

C. Jesús le respondió:

+ --Tú lo has dicho. Más aún, yo os digo: Desde ahora veréis que el Hijo del hombre está sentado a la derecha del Todopoderoso y que viene sobre las nubes del cielo.

C. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo:

S. -- Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué decidís?

C. Y ellos contestaron:

S. -- Es reo de muerte.

C. Entonces le escupieron a la cara y lo abofetearon; otros lo golpearon, diciendo:

S. -- Haz de profeta, Mesías; ¿quién te ha pegado?

C. Pedro estaba sentado fuera en el patio, y se le acercó una criada y le dijo:

S. --También tú andabas con Jesús el Galileo.

C. Él lo negó delante de todos, diciendo:

S. -- No sé qué quieres decir.

C. Y, al salir al portal, lo vio otra y dijo a los que estaban allí:

S. -- Éste andaba con Jesús el Nazareno.

C. Otra vez negó él con juramento:

S. -- No conozco a ese hombre.

C. Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro:

S. -- Seguro; tú también eres de ellos, te delata tu acento.

C. Entonces él se puso a echar maldiciones y a jurar, diciendo:

S. -- No conozco a ese hombre.

C. Y enseguida cantó un gallo. Pedro se acordó de aquellas palabras de Jesús: «Antes de que cante el gallo, me negarás tres veces.» Y, saliendo afuera, lloró amargamente.

C. Al hacerse de día, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron para preparar la condena a muerte de Jesús. Y, atándolo, lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador.

C. Entonces Judas, el traidor, al ver que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y ancianos, diciendo:

S. --He pecado, he entregado a la muerte a un inocente.

C. Pero ellos dijeron:

S. --¿A nosotros qué? ¡Allá tú!

C. Él, arrojando las monedas en el templo, se marchó; y fue y se ahorcó. Los sumos sacerdotes, recogiendo las monedas, dijeron:

S. -- No es lícito echarlas en el arca de las ofrendas, porque son precio de sangre.

C. Y, después de discutirlo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para cementerio de forasteros. Por eso aquel campo se llama todavía «Campo de Sangre». Así se cumplió lo escrito por Jeremías, el profeta: «Y tomaron las treinta monedas de plata, el precio de uno que fue tasado, según la tasa de los hijos de Israel, y pagaron con ellas el Campo del Alfarero, como me lo había ordenado el Señor.»

C. Jesús fue llevado ante el gobernador, y el gobernador le preguntó:

S. --¿Eres tú el rey de los judíos?

C. Jesús respondió:

+ --Tú lo dices.

C. Y, mientras lo acusaban los sumos sacerdotes y los ancianos, no contestaba nada. Entonces Pilato le preguntó:

S. -- ¿No oyes cuántos cargos presentan contra ti?

C. Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, el gobernador solía soltar un preso, el que la gente quisiera. Había entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, les dijo Pilato:

S. -- ¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?

C. Pues sabía que se lo habían entregado por envidia. Y, mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir:

S. -- No te metas con ese justo, porque esta noche he sufrido mucho soñando con él.

C. Pero los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la gente que pidieran el indulto de Barrabás y la muerte de Jesús.

El gobernador preguntó:

S. -- ¿A cuál de los dos queréis que os suelte?

C. Ellos dijeron:

S. -- A Barrabás.

C . Pilato les preguntó:

S. -- ¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?

C. Contestaron todos:

S. -- Qué lo crucifiquen.

C. Pilato insistió:

S. -- Pues, ¿qué mal ha hecho?

C. Pero ellos gritaban más fuerte:

S. -- ¡Qué lo crucifiquen!

C. Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos en presencia de la multitud, diciendo:

S. -- Soy inocente de esta sangre. ¡Allá vosotros!

C. Y el pueblo entero contestó:

S. -- ¡Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!

C. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.

C. Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se burlaban de él, diciendo:

S. -- ¡Salve, rey de los judíos!

C. Luego le escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella la cabeza. Y, terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar.

C. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz. Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir: «La Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa, echándola a suertes, y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de su cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Éste es Jesús, el rey de los judíos». Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda.

C. Los que pasaban lo injuriaban y decían, meneando la cabeza:

S. -- Tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz.

C. Los sumos sacerdotes con los escribas y los ancianos se burlaban también, diciendo:

S. -- A otros ha salvado, y él no se puede salvar. ¿No es el rey de Israel? Que baje ahora de la cruz, y le creeremos. ¿No ha confiado en Dios? Si tanto lo quiere Dios, que lo libre ahora. ¿No decía que era Hijo de Dios?

C. Hasta los bandidos que estaban crucificados con él lo insultaban.

C. Desde el mediodía hasta la media tarde, vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde, Jesús gritó:

+ -- Elí, Elí, lamá sabaktaní.

C. (Es decir:

+ -- Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?)

C. Al oírlo, algunos de los que estaban por allí dijeron:

S. -- A Elías llama éste.

C. Uno de ellos fue corriendo; en seguida, cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio a beber.

Los demás decían:

S. -- Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo.

C. Jesús dio otro grito fuerte y exhaló el espíritu.

 

(Todos se arrodillan, y se hace una pausa)

 

C. Entonces, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se rajaron. Las tumbas se abrieron, y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron. Después que él resucitó, salieron de las tumbas, entraron en la Ciudad santa y se aparecieron a muchos.

El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, el ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron aterrorizados:

S. -- Realmente éste era Hijo de Dios.

C. Había allí muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para atenderlo; entre ellas, María Magdalena y María, la madre de Santiago y José, y la madre de los Zebedeos.

C. Al anochecer, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que era también discípulo de Jesús. Éste acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Y Pilato mandó que se lo entregaran. José, tomando el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo puso en el sepulcro nuevo que se había excavado en una roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó. María Magdalena y la otra María se quedaron allí, sentadas enfrente del sepulcro.

C. A la mañana siguiente, pasado el día de la Preparación, acudieron en grupo los sumos sacerdotes y los fariseos a Pilato y le dijeron:

S. -- Señor, nos hemos acordado que aquel impostor, estando en vida, anunció: "A los tres días resucitaré." Por eso, da orden de que vigilen el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos, roben el cuerpo y digan al pueblo: "Ha resucitado de entre los muertos. La última impostura sería peor que la primera.”

C. Pilato contestó:

S. --Ahí tenéis la guardia: id vosotros y asegurad la vigilancia como sabéis.

C. Ellos fueron, sellaron la piedra y con la guardia aseguraron la vigilancia del sepulcro.

Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

¡QUÉ GRAN GESTO DE AMOR!

Por David Llena

Pasión, semana de dolor, de volverse a Dios contemplando el misterio más grande que jamás habrá. Un Dios despojado de su rango, tomando nuestra naturaleza, y una vez hecho hombre maltratado y vilipendiado por sus semejantes. La Cruz el gran interrogante, la Cruz que molesta a muchos, Cristo la acoge y la ama, y en ella ama a cada uno de nosotros. ¡Qué gran gesto de Amor!, y es que así es Dios. Amor hasta el final, Amor hasta la muerte, Amor más allá de la muerte, Amor por encima de la muerte, Amor de Resurrección, de restauración, de regeneración, Amor que engendra Vida Eterna. Amor como esencia de la nueva vida a la que estamos llamados. Vida desde la cruz.


la oraciÓN DE LOS FIELES

SEÑOR, MUESTRANOS EL CAMINO DE LA CRUZ

Hoy llega Jesús a Jerusalén. Día de fiesta, día de entrada triunfal. Pero la lectura de la Pasión nos recuerda la finalidad de este viaje. El próximo domingo será realmente domingo de fiesta. Ahora pidamos a Dios su fuerza para morir a nuestro egoísmo y resucitar a su Amor. Hoy repetimos:

R.- SEÑOR, MUESTRANOS EL CAMINO DE LA CRUZ.

1.- Por el Papa, los obispos y sacerdotes y todos los miembros de la Iglesia para que cargando con su cruz sean testimonio de seguimiento a Cristo para toda la humanidad.

OREMOS

2.- Por los que dirigen los destinos de los pueblos para que no carguen pesadas cruces sobre los hombros de sus súbditos y Dios los ayude a la hora de llevar cada cual la suya.

OREMOS

3.- Por los enfermos, los que sufren la separación de su familia, los que viven solos, los que han perdido la luz de la fe, para que tras el camino del Calvario encuentren la luz de la resurrección.

OREMOS

4.- Por las familias para que compartiendo los misterios de esta Semana Santa, compartan la alegría de Cristo resucitado.

OREMOS

5.- Por todos los que aprovechan estos días para descansar, para que no descuiden que lo principal de esta semana es morir de una vez al egoísmo y la autocomplacencia.

OREMOS

6.- Por todos los que nos hemos preparado con las prácticas cuaresmales a la llegada de la Pasión de Cristo, para que adentrándonos en ella descubramos el Amor de Dios que lo sostiene todo.

OREMOS

Padre, haz que este pueblo que se ha preparado con privaciones para este tiempo viva con ardor y pasión esta semana que hoy comienza.

Te pedimos por Él que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

Amen


Domingo de Pascua


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura, del Libro de los Hechos de los Apóstoles, nos muestra –ya— a Pedro lleno del Espíritu Santo y narrando ante el pueblo la vida de Jesús. Es útil este texto para este día de la Resurrección del Señor, donde se hace mas presente, entre nosotros, la presencia del Espíritu, como le ocurrió a San Pedro.

S.- El Salmo 117 era utilizado por los judíos contemporáneos de Jesús como himno procesional y hacia referencia al triunfo de los Macabeos y la restauración del culto a Dios en el Templo. Para nosotros es un cántico solemne de acción de Gracias al Padre por la Resurrección de su Hijo.

2.- La resurrección de Jesús termina con la muerte y si creemos esto nosotros algún día resucitaremos. Y, sin embargo, va a ser así. Toda la doctrina de Pablo se basa en la resurrección y el cambio futuro de nuestra condición humana. Y así se explica en la segunda lectura procedente de la Carta de San Pablo a los Colosenses.

Secuencia.- Vamos a escucha la secuencia de la Misa de Pascua es un bellísimo himno muy antiguo en el que se narra con pocas palabras todo el misterio de la Resurrección y de la salvación del género humano.

3.- Después de la resurrección Jesús cambiará de aspecto y ni siquiera María Magdalena le reconoce, tal como narra el Evangelio de San Juan. Y se va a cumplir en él lo que el mismo Jesús, una vez, cuando ciertos saduceos quieren tenderle una trampa hablan de esa mujer cuyos maridos van muriendo sucesivamente. Él alude a la naturaleza de ese cuerpo glorificado al equiparar a los que viven en la gloria con la naturaleza de los ángeles. El fue el primero en recibir el cuerpo glorificado. Después le seguiremos todos nosotros


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 10, 34a.37-43

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:

—Vosotros conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con él. Nosotros somos testigo de todo lo que hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y nos lo hizo ver, no a todo el pueblo, sino a los testigos que él había designado: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección. Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos. El testimonio de los profetas es unánime: que los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados.

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

SALMO 117

R.- ESTE ES EL DÍA EN QUE ACTUÓ EL SEÑOR: SEA NUESTRA ALEGRÍA Y NUESTRO GOZO (O, ALELUYA)

Dad gracias al Señor porque es bueno,

porque es eterna su misericordia.

Diga la casa de Israel:

eterna es su misericordia. R.-

 

La diestra del Señor es poderosa,

la diestra del Señor es excelsa.

No he de morir, viviré

para contar las hazañas del Señor. R.-

La piedra que desecharon los arquitectos,

es ahora la piedra angular.

Es el Señor quien lo ha hecho,

ha sido un milagro patente. R.-


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS COLOSENSES 3, 1-4

Hermanos:

Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria.

Palabra de Dios


SECUENCIA

Ofrezcan los cristianos ofrendas de alabanza

a gloria de la Víctima propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado que a las ovejas salva,

a Dios y a los culpables unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte en singular batalla

y, muerto el que es la Vida,

triunfante se levanta.

 

¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?

A mi Señor glorioso, la tumba abandonada,

los ángeles testigos, sudarios y mortaja.

¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea, allí el Señor aguarda;

allí veréis los suyos la gloria de la Pascua.

 

Primicia de los muertos, sabemos por tu gracia

que estás resucitado; la muerte en ti no manda.

Rey vencedor, apiádate de la miseria humana

y da a tus fieles parte en tu victoria santa.

Amén. Aleluya.


ALELUYA 1 Cor 5, 7-8

Ha sido inmolada nuestra Víctima Pascual: Cristo. Así, pues, celebremos la Pascua.


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 20, 1-9

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue a donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo:

—Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que Él había de resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

VIVIR YA SIEMPRE CON JESÚS

Por David Llena

Morir al cuerpo, es morir al egoísmo. Resucitar en el Espíritu es vivir para el prójimo. Durante la Cuaresma, la Semana Santa y el Triduo Pascual, el Señor nos ha ofrecido su agua, su luz y su resurrección. Ahora nosotros debemos corresponder a esa invitación. El Señor perdona nuestras faltas con su gran misericordia, nos hace salir del sepulcro y nos invita a una vida vivida desde Él hacia los demás. Ese es el reto. Volver los ojos desde nuestro yo hacia el otro. Vivir el Espíritu de la Pascua es vivir con la mirada puesta en ayudar a los demás, a eso estamos llamados. A llevar a nuestro ambiente la gran noticia.


LA ORACIÓN DE LOS FIELES

HÁZNOS, SEÑOR, PARTÍCIPES DE TU RESURRECCIÓN

La alegría de esta mañana, se hace eterna en cada domingo. Presentemos al Padre por medio de su Hijo Jesucristo nuestras oraciones. Repetimos:

R.- HÁZNOS, SEÑOR, PARTÍCIPES DE TU RESURRECCIÓN.

1. – Por el Papa, los obispos sacerdotes y el pueblo fiel para que la alegría de este día que se alargará durante la Pascua, sea fermento para convertir su vida a Dios.

OREMOS

2. – Por las naciones de la tierra para que reciban la alegría y llegue a todos la paz y la reconciliación de los pueblos.

OREMOS

3. – Por los enfermos, necesitados, oprimidos para que Cristo abra sus vidas y recobren la salud y la alegría de la Resurrección.

OREMOS

4. – Por las familias, para que la celebración de la Resurrección de Cristo cada domingo revierta en una mayor santidad de sus miembros y una armonía en el hogar.

OREMOS

5.- Por todos los que en estos meses recibirán algún sacramento, para que sean siempre fieles al Señor.

OREMOS

6. – Por todos nosotros para que vivamos cada día iluminados por la visión del sepulcro vació.

OREMOS

Padre que has resucitado a tu Hijo, haznos dóciles a su voz y así podamos también un día resucitar con Él a la vida que no acaba

Te lo pedimos por tu Hijo Nuestro Señor.

Amén


Las preguntas del Editor

En ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Las cuestiones son las siguientes:

1.- La mejor meditación es la que haga cada uno. Debemos de enfrentarnos, insisto que cada uno, sin más ayudas que nuestro propio interior, al drama de la Cruz y a la gloria de la Resurrección. Si, previamente, no desnudamos todo nuestro ser y nos situamos frente a Jesús crucificado no habremos hecho nada.

2.- Es posible que hoy sea un día de pocas “transferencias” y de menos ayudas. Hemos de quedarnos solos ante lo que contemplamos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

3.- Si Jesús murió por nuestros pecados, ¿por qué seguimos pecando? ¿Es que no nos lo creemos o no nos importa que Jesús siga sufriendo?

4- El Jueves Santo es el día del Amor. Jesús, tras lavar los pies a los discípulos, se queda permanente con nosotros en el Sagrario. No podemos dejar de profundizar en ello en este Jueves del Amor.

5.- La muerte en Cruz era un tormento terrible. Todos los expertos lo dicen. Tal vez, acostumbrados a ver el Crucifijo todos los días no damos tanta importancia en ese martirio. El Viernes Santo hemos de recuperar la verdadera dimensión de la Cruz. No es un elemento decorativo, ni tan siquiera el distintivo físico de los cristianos. No es una bandera. Se trata del dolor y de la soledad que Cristo pasó por nosotros aupado en un terrible –hay que repetirlo—instrumento de tortura.

6.- Al filo de la madrugada, algo muy grande ocurrió en el interior del Sepulcro. Nadie lo ha visto. La piedra se movió y los soldados quedaron como muertos. La muerte había sido vencida y nosotros no sabemos como fue, pero sabemos que ocurrió. La alegría de la victoria sobre la muerte debe estar siempre en nuestro ánimo.

7.- Jesús glorioso se apareció a sus amigos. Nosotros hemos de esperar, todos los días, que la gloria de Jesús llegue a nuestras almas y nos transforme. Un día nosotros seremos como él, porque el mismo Jesús nos lo ha prometido

LA MISIÓN

Fomentar nuestro amor por los hermanos. Entregarnos por causas justas. Seguir el camino de entrega y triunfo de Jesús de Nazaret. ¡Feliz Pascua!