Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

 

I Domingo de Adviento
30 de noviembre de 2014

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


El Adviento ya está aquí. Es tiempo de espera y de muchas ilusiones. Esperamos el Nacimiento del Niño Dios, que es el inicio de la maravillosa aventura del cristianismo. Y además todas las fiestas que vendrán están grabadas a cincel en nuestras almas desde pequeños. Sera una Navidad más para vivirla con los nuestros y en paz. Con este Primer Domingo de Adviento iniciamos también el Ciclo B que nos presenta al evangelista San Marcos como narrador elegido para este año litúrgico para que nos muestre los episodios de la Vida de Jesús de Nazaret.... Meditemos, pues, en nuestra espera y hagámoslo con amor e ilusión


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- En la primera lectura, del profeta Isaías, se anuncia una gran novedad al pueblo judío, ya cinco siglos antes del nacimiento de Cristo. La paternidad de Abrahán no es la única ni, por supuesto, la más importante: el profeta anuncia la paternidad de Dios para todos los hombres. Y es algo revolucionario porque el pueblo judío, apartado de la cercanía del Padre, veía a Dios como alguien poderoso, justiciero y por tanto lejano. Isaías les ofrece una información muy notable que sería completada con creces por Jesús de Nazaret.

S.- El salmo 79 debió de ser compuesto en los tiempos de la persecución del Rey Antíoco, en los años 168-165 antes de Cristo. Y se pide que en los tiempos difíciles el Dios generoso y amante de sus criaturas dirija su mirada hacia la viña que el mismo plantó. Desde luego, estamos viviendo tiempos difíciles en los que el pueblo de Dios es hostigado y al que se le niegan muchas de las libertades a las tiene derecho.

2.- Pablo de Tarso, en su segunda carta a los Corintios –que es nuestra lectura segunda de hoy—nos dice claramente que la esperanza no es una cuestión de nuestra exclusiva cosecha: nos ha sido mostrada por Jesús y es su Vida, Muerte y Resurrección las que nos muestran el camino. Vivimos en Él y con Él, y de ahí nace y crece nuestra esperanza.

3.- El evangelio de San Marcos tiene continuidad con el que leíamos el domingo pasado en la Solemnidad de Cristo Rey. Es la espera vigilante. No sabemos el momento que va a llegar el Señor, pero sabemos que va a llegar. No es una promesa sin contenido. Y esa espera es la que nos da ánimos para seguir y para ocuparnos de nuestros trabajos y obligaciones cotidianas. No viene el Señor para darnos todo hecho. Viene a pedirnos a colaborar con Él para todos nos salvemos y seamos felices.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE ISAÍAS 63, 16b-17. 19b; 64, 2b-7

Tú, Señor, eres nuestro padre, tu nombre de siempre es "Nuestro redentor". Señor, ¿por qué nos extravías de tus caminos y endureces nuestro corazón para que no te tema? Vuélvete, por amor a tus siervos y a las tribus de tu heredad. ¡Ojalá rasgases el cielo y bajases, derritiendo los montes con tu presencia! Bajaste, y los montes se derritieron con tu presencia. Jamás oído oyó ni ojo vio un Dios, fuera de ti, que hiciera tanto por el que espera en el. Sales al encuentro del que practica la justicia y se acuerda de tus caminos. Estabas airado, y nosotros fracasamos: aparta nuestras culpas, y seremos salvos. Todos éramos impuros, nuestra justicia era un paño manchado; todos nos marchitábamos como follaje, nuestras culpas nos arrebataban como el viento. Nadie invocaba tu nombre ni se esforzaba por aferrarse a ti; pues nos ocultabas tu rostro y nos entregabas en poder de nuestra culpa. Y, sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre, nosotros la arcilla y tú el alfarero; somos todos obra de tu mano.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

SALMO 79

R.- OH DIOS, RESTÁURANOS, QUE BRILLE TU ROSTRO Y NOS SALVE.

 

Pastor de Israel, escucha,

tú que te sientas sobre querubines, resplandece.

Despierta tu poder y ven a salvarnos. R.-

 

Dios de los ejércitos, vuélvete:

mira desde el cielo, fíjate,

ven a visitar tu viña,

la cepa que tu diestra plantó,

y que tú hiciste vigorosa. R.-

 

Que tu mano proteja a tu escogido,

al hombre que tú fortaleciste.

No nos alejaremos de ti;

danos vida, para que invoquemos tu nombre. R.-


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 1,3-9

Hermanos:

La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo sean con vosotros. En mi Acción de Gracias a Dios os tengo siempre presentes, por la gracia que Dios os ha dado en Cristo Jesús. Pues por él habéis sido enriquecidos en todo: en el hablar y en el saber; porque en vosotros se ha probado, el testimonio de Cristo. De hecho, no carecéis de ningún don, vosotros que aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. El os mantendrá firmes hasta el final, para que no tengan de que acusaros en el tribunal de Jesucristo, Señor Nuestro. Dios os llamó a participar en la vida de su Hijo, Jesucristo, Señor nuestro. ¡Y él es fiel!

Palabra de Dios.


ALELUYA Sal 84, 8

Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 13, 33-37

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-- Mirad, vigilad: pues no sabéis cuando es el momento. Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejo su casa, y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!

Palabra del Señor.


COMENTARIO LITÚRGICO

ESTEMOS ALERTA

Por David Llena

¡Velad! Esa es la advertencia con que acaba el Evangelio, estemos alerta, pero ¿a qué? Alerta a no acomodarnos a este mundo, alerta a no acostumbrarnos a lo que está mal, alerta a no atender con misericordia a los demás, alerta a no satisfacer nuestro egoísmo… Pues si damos por bueno lo que está mal, si nos acostumbramos a seguir los cánones de este mundo, si despreciamos al que está a nuestro lado ¿Cómo podrá venir el Amor a nuestro corazón? Tenemos una nueva oportunidad. ¡Aprovechémosla!


LA ORACIÓN DE LOS FIELES

LIMPIA NUESTRO CORAZÓN

Comienza un tiempo de preparación, de conversión, de renovación. Pedimos al Padre que nos ayude a cambiar nuestro corazón para que brille en él el Amor de Cristo. Hoy repetimos:

R.- LIMPIA NUESTRO CORAZÓN.

1.- Por la Iglesia, para que todos sus miembros sigan con verdadero espíritu de conversión este tiempo y así brille la Iglesia como luz del mundo.

OREMOS

2.- Por las naciones de la tierra, para que descubran el mensaje del Evangelio y se muevan todas por el Amor y la Justicia.

OREMOS

3.- Por todos los que viven alejados de la Iglesia, para que en este tiempo de gracia, sean acogidos y se reavive en ellos la llama de la fe, crezca su esperanza y se reanime su caridad.

OREMOS

4.- Por todos los que pasan necesidad, o sufren la enfermedad o la soledad, para que en estos días encuentren cristianos dispuestos a compartir su tiempo con ellos.

OREMOS

5.- Por los matrimonios cristianos, para que, mirando a Cristo que viene, preparen sus hogares para recibirlo y acogerlo en medio de sus vidas.

OREMOS

6.- Por nosotros, para que este tiempo de preparación sea una verdadera gracia para nuestro corazón y perseveremos en el Camino que lleva al Padre.

OREMOS

Padre, en este Adviento que comienza, nos arrodillamos suplicando, nos concedas todo cuanto necesitamos para alcanzar la verdadera conversión que demanda tu Hijo. Por Él te lo pedimos, que junto al Espíritu Santo contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén.


LAS PREGUNTAS DEL EDITOR , Ángel gÓmez escorial

A continuación, y en ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Ante cada pregunta se hará un largo silencio para meditar el contenido de la propuesta.

1.- ¿Hemos meditado, realmente, lo que es Adviento? ¿Tenemos nuestro ánimo y nuestra alma preparados para bien recibir al Señor? ¿Nos domina, a la postre, la costumbre, la rutina? ¿Hacemos de la Navidad es una celebración humana, solo humana, aunque entrañable y legítima? ¿Guardamos algo de tiempo para desear ardientemente la llegada del Niño de Belén?

2.- San Pablo en la Primera Carta a los Corintios plantea de manera muy sencilla que al esperar la Revelación de Nuestro Señor Jesucristo lo que conseguimos es reforzar nuestra fe. ¿Pero es así? ¿Esperamos verdaderamente esa manifestación? ¿O la “archivamos” en el contexto de cosas ya muy conocidas? Adviento es tiempo de amor y conversión, tiempo de alegría y espera, ¿lo vivimos así?

3.- “Velad”, nos dice Jesús, en el Evangelio de San Marcos. ¿Lo hacemos? El Señor nos ha encargado una tarea. Lo sabemos bien. Pero, ¿hemos cumplido con ella?

4.- Reconozcamos en este principio de Adviento que es tiempo de mejora, de que la llegada del Niño Dios nos haga mejores y más entregados al amor de Dios y al servicio de los Hermanos. La Estrella de Belén marca un camino que no nos podemos perder, una vez más, un año más.


LA MISIÓN

Recemos más por ser Adviento y por estar esperando al Niño que Dios. Y así que las oraciones más frecuentes sean como un lenguaje de bienvenida para el que va a venir. Y que Dios Padre reciba con agrado nuestras oraciones más intensas y el Espíritu Santo nos inspire para mejor hacerlas…