Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

 

Domingo XXVII del Tiempo Ordinario

2 de octubre de 2016

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


Esperamos en el Señor. Él nos ayuda en cada momento. Y sabemos que está cerca. El Señor Jesús nos oferta el Reino, un Reino de este mundo en el que tiene que vivir ya el Señor entre nosotros. Pero para iniciar ese camino, esa vida de cercanía al Reino hay que tener fe. Y los apóstoles le piden al Señor que no les falte la fe. Caminos en la cercanía del mundo que nos ofrece Cristo para todo momento y ocasión. Y caminos ya dentro del Reino. Ese mundo de paz y amor que nos hará felices desde ya mismo, desde estos momentos ya en la tierra.


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- Vamos a escuchar un bello fragmento del Libro del profeta Habacuc que nos sitúa la verdadera fe dentro del reino de la paz y de la justicia. Y es que resulta totalmente cierta esa frase de Habacuc: “el justo vivirá por su fe”.

S.- Hoy proclamamos el salmo 94 que no es otra cosa que una oración de alabanza, llena de júbilo, al Señor Nuestro Dios, creador de todo y de todos. El versículo responsorial, el número 8, recuerda la rebelión del pueblo judío en el desierto, pero es un recuerdo paliado por la fe permanente de todo un pueblo. Alabemos, pues al Señor, y sin reservas

2.- Continuamos leyendo, como segunda lectura, la muy interesante Carta del apóstol San Pablo a Timoteo. Es un trabajo de enseñanza catequética que muy bien puede servirnos a nosotros, aquí y ahora. Nos habla de los dones del Espíritu Santo como vehículo para mantener y engrandecer nuestra fe.

3.- La petición de los apóstoles a Jesús –que vamos a escuchar en el Evangelio de Lucas—es, en cierta manera, una demanda universal y permanente de todos los hombres y mujeres de todos los tiempos. Necesitamos que Dios incremente nuestra fe. Y sin su ayuda la fe no es posible pues es un don divino. Además, Jesús de Nazaret acierta cuando dice que nuestra fe ni siquiera llega al tamaño de la pequeñísima semilla de la mostaza.


Todas las lecturas –y también las de la página Lecturas—están adaptadas al nuevo leccionario. Llevamos así varias semanas. Pero algún lector se ha interesado por ello y lo aclaramos con mucho gusto.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DE LA PROFECÍA DE HABACUC 1, 2-3; 2, 2-4

¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio sin que me oigas, te gritaré: ¡Violencia!, sin que me salves?

¿Por qué me haces ver crímenes y contemplar opresiones?

¿Por qué pones ante mí destrucción y violencia, y surgen disputas y se alzan contiendas?

Me respondió el Señor:

“Escribe la visión y grábala en tablillas, que se lea de corrido; pues la visión tienes un plazo, pero llegará a su término sin defraudar. Si se atrasa, espera en ella, pues llegará y no tardará. Mira, el altanero no triunfará; pero el justo por su fe vivirá.”

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

Salmo 94, 1-2. 6-7. 8-9

R. OJALÁ ESCUCHÉIS HOY LA VOZ DEL SEÑOR: «NO ENDUREZCÁIS VUESTRO CORAZÓN».

 

Venid, aclamemos al Señor,

demos vítores a la Roca que nos salva;

entremos a su presencia dándole gracias,

aclamándolo con cantos. R.

 

Entrad, postrémonos por tierra,

bendiciendo al Señor, creador nuestro.

Porque él es nuestro Dios,

y nosotros su pueblo,

el rebaño que él guía. R.

 

Ojalá escuchéis hoy su voz:

«No endurezcáis el corazón como en Meribá,

como el día de Masa en el desierto;

cuando vuestros padres me pusieron a prueba

y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R.


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA SEGUNDA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A TIMOTEO 1, 6-8. 13-14

Querido hermano:

Reaviva el don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos; pues Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de fortaleza, de amor y de templanza.

Así pues, no te avergüences del testimonio de nuestro Señor ni de mí, su prisionero; antes bien, toma parte en los padecimientos por el Evangelio, según la fuerza de Dios.

Ten por modelo las palabras sanas que has oído de mí en la fe y el amor que tienen su fundamento en Cristo Jesús. Vela por el precioso depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.

Palabra de Dios.


ALELUYA 1 Pe 1, 25

La Palabra del Señor permanece eternamente; y esa Palabra es el Evangelio que os anunciamos.


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 17, 5-10

En aquel tiempo, los apóstoles le dijeron al Señor:

«Auméntanos la fe».

El Señor dijo:

«Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar", y os obedecería.

¿Quién de vosotros, si tiene un criado labrando o pastoreando, le dice cuando vuelve del campo, "Enseguida, ven y ponte a la mesa"?

¿No le diréis más bien: "Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras cómo y bebo, y después comerás y beberás tú"? ¿Acaso tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid: "Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer"».

Palabra del Señor.


COMENTARIO LITÚRGICO

“HICIMOS LO QUE TENÍAMOS QUE HACER”

Por David Llena

A todos los que trabajáis en el Reino de Dios sin ver resultados, os dice San Pablo que reavivéis el don de Dios, que tenemos un espíritu valiente. Ante la duda, nos dice el profeta en la primera lectura: “espera su momento, no fallará. Si tarda espera, porque llegará”. Y cuando llegué el fruto saber que éste es del Señor: “Hicimos lo que teníamos que hacer”. ¡Ojalá escuchemos hoy la voz del Señor! Pero si tarda, no endurezcamos el corazón.


LA ORACIÓN DE LOS FIELES

SEÑOR, AUMÉNTANOS LA FE

Hoy, al ver nuestra pobreza de fe y nuestro desesperar ante las dudas del camino, nos acercamos al Señor con la misma súplica que los apóstoles, diciendo:

R.- SEÑOR, AUMÉNTANOS LA FE.

1. – Te pedimos por la Iglesia, encargada de extender la semilla del Reino, para que con su predicación ayude a la Salvación de las almas.

OREMOS

2. – Por los jefes de gobierno, los parlamentos y demás gobiernos locales y regionales, para que no pongan cortapisas al Reino de Dios, sino que colaboren en su difusión.

OREMOS

3. – Por todos aquellos que dejaron enfriar su fe, para que el Señor avive en su interior la esperanza y sepan vivir desde los parámetros de la fe.

OREMOS

4. – Por los enfermos, los que sufren injusticias, los que viven en necesidad, para que entre todos consigamos que accedan a una mejor calidad de vida, viendo en todo la Providencia de Dios.

OREMOS

5. –Por los matrimonios cristianos para que viviendo de su fe, crezcan en santidad y justicia y sean semilla del Amor de Dios en medio del mundo.

OREMOS

6 – Por todos los que nos hemos reunido ante el altar del Señor, para que no olvidemos que somos meros siervos de Dios y cumplamos con prontitud nuestra tarea.

OREMOS

Padre, da a tu pueblo un corazón sensato que sepa esperar en tu Palabra y una fe fuerte que sepa aguardar tu Salvación.

Por Jesucristo Nuestro Señor.

Amen.


LAS PREGUNTAS DEL EDITOR, ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

A continuación, y en ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Ante cada pregunta se hará un largo silencio para meditar el contenido de la propuesta. Esta semana el Evangelio y las otras lecturas nos ha sugerido lo siguiente:

1.- Es necesario examinar nuestra fe. Muchas veces aquellos que estamos en contacto con la Iglesia, con las parroquias, y decimos de nosotros que somos cristianos comprometidos pues vivimos con una fe muy material. Es decir, “creemos” más en nosotros mismos y en nuestro entorno que en Jesús y en su camino. ¿Esto es así? ¿Somos capaces de reconocer la debilidad crónica de nuestra fe?

2.- Sinceramente, ¿le pedimos a Dios Nuestro Señor, diariamente, que aumente y fortalezca nuestra fe?

3.- ¿Somos como tuertos llevando hacia el abismo a un rebaño de ciegos? Es decir, ¿somos responsables de la falta de fe de aquellos hermanos nuestros que confían en nosotros?

4.- Hoy nos sería muy útil leer con atención el fragmento que el apóstol San Pablo escribía a su discípulo Timoteo. “No tengas miedo en dar la cara por el Señor”, dice Pablo. ¿Y nosotros, qué? ¿Seguimos contemporizando con aquellos que son enemigos de Jesús?


LA MISIÓN

La mejor misión es que incrementemos nuestro camino de fe y lo hagamos completamente compatible con nuestra vida de cercanía al Reino. El Reino de Dios está llegando. Nos lo ofrece Cristo y nosotros hemos de hacerlo vida, meta, trabajo y camino de amor para con nuestros hermanos.