Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

Domingo XXXIV del Tiempo Ordinario
Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo
25 de noviembre de 2018

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTA SEMANA

La Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo nos trae el mensaje de un rey pacífico, lleno de paz y concordia, lleno de amor y de entrega a los más pobres y necesitados. Es el maravilloso marco argumental del último domingo del Tiempo Ordinario con lo que se acaba el año litúrgico y el Ciclo B; hemos escuchado, domingo a domingo, los relatos del evangelista San Marcos. Tenemos muy cerca el Adviento, que iniciaremos el próximo domingo. Es tiempo de alegría, esperanza y conversión. Esperamos la llegada del Señor Jesús. Y será San Lucas quien nos narre la historia evangélica del ciclo C.


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- En la primera lectura, del Libro de Daniel, aparece el apelativo de Hijo del Hombre para designar al Mesías. Jesús de Nazaret haría suya esa denominación y la repitió siempre que quería hacer referencia a su persona y a su misión. Pero, a su vez, la profecía de Daniel hace una muy adecuada descripción del Mesías, que también concuerda con Cristo.

S.- El salmo 92 era considerado por los judíos como una forma de la Ley revelada por la cual Dios reina para salvar y santificar a los hombres. En el Templo de Jerusalén se cantaba como expresión de esa grandeza misericordiosa. La liturgia de la Iglesia aplica este salmo a Jesús como Rey de todo y como Salvador.-

2.- El fragmento del Libro del Apocalipsis que se proclama hoy proclama la gloria de Jesús, su Reinado como príncipe de todos los reyes de la tierra. Y Jesús nos convierte en súbditos de su Reino y nos hace sacerdotes a todos. Es impresionante los que Cristo nos da hoy. Debemos escuchar y meditar estas palabras del Apocalipsis. Son muy importantes, y definitorias de la misión que nos ha encargado Cristo.

3.- En este ciclo B, que terminamos hoy, hemos proclamado, domingo a domingo, el Evangelio de San Marcos, pero hoy se lee un fragmento del Evangelio de San Juan, donde Jesús de proclama rey, sin rodeos, ni velos, pero su reinado, que “no es de este mundo”, es una realidad de amor, paz y justicia. Y sus súbditos buscan y procuran la verdad contenida en la voz de Jesús que nos habla.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DE LA PROFECÍA DE DANIEL 7, 13-14

Seguí mirando. Y en mi visión nocturna vi venir una especie de hijo de hombre entre las nubes del cielo. Avanzo hacia el anciano y llegó hasta su presencia.

A él se le dio poder, honor y reino.

Y todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieron.

Su poder es un poder eterno y no cesará.

Su reino no acabará.

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

Salmo 92, l ab. lc-2. 5

R. EL SEÑOR REINA, VESTIDO DE MAJESTAD

 

El Señor reina, vestido de majestad,

el Señor, vestido y ceñido de poder. R.

 

Así está firme el orbe y no vacila.

Tu trono está firme desde siempre,

y tú eres eterno. R.

 

Tus mandatos son fieles y seguros;

la santidad es el adorno de tu casa,

Señor, por días sin término. R.


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DEL APOCALIPSIS 1,5-8

Jesucristo es el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el príncipe de los reyes de la tierra.

Al que nos ama y nos ha librado de nuestros pecados con su sangre, y nos ha hecho reino y sacerdotes para Dios, su Padre.

A él, la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

Mirad: viene entre las nubes. Todo ojo lo verá; también los que lo traspasaron. Por él se lamentarán todos los pueblos de la tierra.

Sí. Amén.

Dice el Señor Dios:

«Yo soy el Alfa y la Omega, el que es, el que era y ha de venir, el todopoderoso».

Palabra de Dios


ALELUYA Mc 11, 9. 10

¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David!


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 18, 33b-37

En aquel tiempo, Pilato dijo a Jesús:

«¿Eres tú el rey de los judíos?».

Jesús le contestó:

«¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?».

Pilato replicó:

«¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?».

Jesús le contestó:

«Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí».

Pilato le dijo:

«Entonces, ¿tú eres rey?».

Jesús le contestó:

«Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz».

Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

UN REY, UNA CRUZ…

Por David Llena

Un rey desde la cruz, que también lo vimos en un pesebre. Rey, porque somos capaces de reconocerlo como nuestro Salvador, como nuestro valedor ante el Padre, para absolver nuestra culpa. Quien no lo mira así y no es capaz de reconocerle, es incapaz de asumir el obsequio de Cristo. Quien espera otro trono distinto de la cruz también anda errado. Rey con corona de espinas, Rey con corona de Gloria. Esa es la enseñanza de hoy.


la oraciÓN DE LOS FIELES

VEN A REINAR EN NUESTROS CORAZONES

Cristo ha de reinar en nuestras vidas, en nuestra casa, en nuestra comunidad. Pidamos al Padre que seamos generosos en abrir nuestros corazones a su Reino. Decimos:

R.- VEN A REINAR EN NUESTROS CORAZONES

1. – Te pedimos por el Papa y su labor al frente de la Iglesia, para que no se canse de predicar el Reino de Dios que nace de la cruz.

OREMOS

2. – Te pedimos por los pueblos del mundo para que reconozcan que Cristo es el único capaz de reinar por encima de todas las cosas.

OREMOS

3. – Te pedimos por los pobres, los enfermos, los necesitados, para que Cristo se apiade de su sufrimiento y convierta su corona de espinas en corona de Gloria.

OREMOS

4.- Por los que no han reconocido en Cristo al único Salvador del mundo para que abran su corazón al mensaje de Amor que nos trae y que regenera la imagen de nuestro Creador.

OREMOS

5. – Por las familias cristianas para que sobrellevando las contrariedades de la vida, sepan vivir en la paz que Cristo nos trae.

OREMOS

6. – Por todos nosotros, nuestros familiares y amigos para que seamos conscientes de que el Reino del Amor vive entre nosotros y nos sintamos cada vez más integrados en él.

OREMOS

Padre, concede a tu pueblo aquello que te pide en esta solemnidad de Cristo Rey. Por Él que contigo vive y reina por los siglos de los siglos

Amén.


LAS PREGUNTAS DEL EDITOR, ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

A continuación, y en ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Ante cada pregunta se hará un largo silencio para meditar el contenido de la propuesta. Esta semana el Evangelio y las otras lecturas nos ha sugerido lo siguiente:

1. Jesús nos habla hoy de los tiempos finales. Siempre es bueno meditar sobre un final, porque detrás de él, está en el principio. Terminamos el tiempo ordinario para iniciar, dentro de quince días el Adviento. Tal vez sea el momento de hacer un balance –un examen de conciencia— de nuestra actividad durante estos últimos meses.

2. Lo peor de nuestra actividad es si nos aislamos: y ocurre que “los de la misa de doce no hablan con los que ayudan a la de once”. Y los de catequesis infantil no hablan con los de liturgia… Si esto es así es un grave error y un grave pecado de amor. Hoy es tiempo de reflexionar sobre lo que nos ha separado y que casi solo responde al pecado.

3. Jesús anuncia en el Evangelio su segunda venida. Es importante esperarle y saber que algún día estaremos todos reunidos con Él. Mientras tanto debemos dirigir todo nuestro esfuerzo a trabajar por el Reino y por la felicidad de los hermanos. Y no os quepa duda se puede ayudar mucho a los hermanos trabajando en liturgia y sabiendo presentar convenientemente la Palabra de Dios.

4. Busquemos pues el servicio a los hermanos, hagamos balance del tiempo transcurrido y preparémonos para la llegada del Señor, que aparecerá en Belén, después del Adviento.


LA MISIÓN

Prepararnos para un Adviento solidario. Nunca como ahora las fiestas del Nacimiento del Señor han de estar marcadas por el amor a los hermanos y por el deseo de ayudar a los necesitados que cada día son más...