Miércoles de Ceniza
9 de febrero de 2005

Nota previa

En la misa del Miércoles del Ceniza se omite la Preparación penitencial: ocupa su lugar la imposición de la ceniza. Y como se verá la estructura de moniciones, homilías y oración de los fieles es diferente a las de las misas dominicales, como no podía ser de otra forma. Hay exhortación de despedida, pero no lectura de postcomunión.


MONICIÓn Única

Nos reunimos para la celebración litúrgica del Miércoles de ceniza, que es el inicio concreto de la Cuaresma. Es la imposición de la ceniza lo que da especial relieve a esta misa. La ceniza que vamos a recibir es símbolo de penitencia y de eternidad. Nos recuerda que también un día seremos ceniza. Entre las lecturas hay que destacar el Salmo 50 que nos llama y nos lleva a la penitencia. Este salmo ha sido pieza fundamental en las preparaciones del Sacramento de la Reconciliación, durante toda la historia de la Iglesia.

 


RITOS DE BENDICIÓN E IMPOSICIÓN DE LA CENIZA


Después de la homilía el sacerdote pronuncia las siguientes palabras:

Con actitud humilde oremos, hermanos, A Dios nuestro Padre, para que se digne bendecir con su gracia estas cenizas que vamos imponer en nuestras cabezas en señal de penitencia.

(Breve silencio)

Oh Dios, que te dejas vencer por el que se humilla y encuentras agrado en quien expía sus pecados; escucha benignamente nuestras súplicas y derrama la gracia de tu bendición sobre estos siervos tuyos que van a recibir la ceniza, para que, fieles las prácticas cuaresmales, puedan llegar, con el corazón limpio, a la celebración del misterio pascual de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos."

Todos los fieles responden amen.

En el momento de la imposición el sacerdote o el ministro emplean estas dos fórmulas:

* Convertíos y creed en el Evangelio

* Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás"


EXHORTACIÓN DE DESPEDIDA

La ceniza es un símbolo de penitencia y muestra nuestro arrepentimiento. Pero iniciemos con alegría la Cuaresma pues es tiempo de total esperanza. Tras el sacrificio de la Cruz, tras, asimismo, el drama del Gólgota, llega la alegría y la fuerza de la Resurrección, porque no lo olvidéis, la cuaresma es camino de la Pascua.