Nuestra Señora del Pilar
12 de octubre de 2005

Nota Importante.- En los lugares –por ejemplo en Aragón, España—donde la festividad de Nuestra Señora del Pilar es Solemnidad se procederá a celebrar la Eucaristía con las tres lecturas. Si no es así, basta con elegir alguna de las dos primeras, como la primera lectura, además del salmo correspondiente. Sabemos, no obstante, que en muchos lugares se celebra libremente esta misa completa dada la importancia de la festividad y, por ello, hemos decidido incluirla con sus moniciones y homilía. En España es fiesta civil, ya que se celebra la Fiesta Nacional y se conmemora el Descubrimiento de América.

MONICIÓN DE ENTRADA

Nos reunimos para agasajar a la Virgen María. Conmemoramos su aparición en vida al Apóstol Santiago, tal como nos cuenta una tradición muy antigua. Maria, auxiliadora, compañera y madre nuestra ayuda siempre a sus hijos. Y nosotros lo celebramos.


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- Las lecturas de este día marcan el simbolismo que la Iglesia quiere dar a María. Así el texto del libro de las Crónicas –la primera lectura-- la consagra como arca de la alianza.

S.- El salmo 26 nos muestra la oración confiada del justo que sabe que Dios no lo abandonará nunca. Y en tiempo de Jesús era uno de los salmos que se entonaban en la cercanía del Templo de Jerusalén, cuando peregrinaban a la Ciudad Santa. Nosotros también debemos confiar en la cercanía del Señor en todo tiempo.

2.- En la primera carta de Pablo a los ciudadanos de Corinto habla de nuestra futura incorruptibilidad, ofrecida por Cristo a los que le siguen. Esa gloria ya ha sido experimentada por Maria. Su presencia, en cuerpo y alma, en el cielo se refleja muy bien el texto de Pablo.

3.- El breve texto del evangelio de San Lucas se refiere a la prodigiosa misión de Maria y al agasajo de esa misión que recibe Jesús de una mujer del pueblo. Que es un simbolismo más de la importante presencia de Maria de Nazaret en la Redención y Evangelización del género humano.

Lectura de Postcomunión


MONICIÓN

Vamos a leer en estos momentos de paz un Himno de Laudes, de la Liturgia de las Horas, dedicado a Santa María en su Advocación del Pilar.

MARÍA DEL PILAR

Santa María del Pilar, escucha

nuestra plegaria, al celebrar tu fiesta,

Madre de Dios y Madre de los hombres,

Reina y Señora.

 

Tú, la alegría y el honor del pueblo,

eres dulzura y esperanza nuestra:

desde tu trono, miras, guardas, velas.

 

Madre de España

Árbol de vida, que nos diste a Cristo,

fruto bendito de tu seno virgen,

ven con nosotros hasta que lleguemos

contigo al puerto.


EXHORTACIÓN DE DESPEDIDA

La Virgen María siempre está cerca. Como lo estuvo con Santiago Apóstol en los años del comienzo de la presencia viva de la Palabra en España y en América. Salgamos en paz y con un enorme agradecimiento a María que siempre esta con nosotros.