
Domingo II de Adviento
6 diciembre de 2009
Plegarias ANTÍFONA DE ENTRADA Is 30, 19.30 Pueblo de Sión: mira al Señor que viene a salvar a los pueblos. El Señor hará oír su voz gloriosa en la alegría de vuestro corazón ACTO PENITENCIAL Señor Jesús, tú que vienes para salvar al mundo, no tengas en cuenta nuestros permanentes pecados de insolidaridad con los hermanos Señor Ten Piedad Señor Jesús, tú que vienes para hacer más pacifica la vida del género humano, perdona nuestra violencia y nuestra falta de humildad Cristo Ten Piedad Señor Jesús, tú que vienes para que los ciegos vean y los cojos anden, disculpa nuestros pecados de falta de atención hacia los enfermos y más débiles Señor Ten Piedad ORACIÓN COLECTA Señor todopoderoso, rico en misericordia, cuando salimos animosos al encuentro de tu Hijo, no permitas que lo impidan los afanes de este mundo; guíanos hasta Él con sabiduría divina para que podamos participar plenamente del esplendor de su gloria Por Nuestro Señor Jesucristo ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Que los ruegos y ofrendas de nuestra pobreza te conmuevan, Señor; y al vernos desvalidos y sin meritos propios, acude compasivo, en nuestra ayuda. Por Jesucristo Nuestro Señor. PLEGARIA EUCARÍSTICA El Señor esté con vosotros Levantemos el corazón Demos gracias a Dios, nuestro Señor.
La pronta venida, de tu Hijo Jesús, nos recuerda que tenemos que estar en estado de cambio, De búsqueda incansable; Estar desprendidos de las cosas que tenemos. Poner nuestras cualidades al servicio de los otros Ser sencillos y no creernos superiores a los demás Dar gracias a Dios por lo que de él cada día recibimos Tener coraje para superar las dificultades de cada día. Admirar lo sencillo de cada día Valorar más lo bien hecho, que el hacer muchas cosas Vivir cada día con la ilusión renovada Amar y defender la vida y vivirla con entusiasmo
Tener esperanza de que todo irá mejor Vivir este adviento con actitud de no detenerse; en el encuentro con el hermano. Y con todos aquellos que dieron su vida al servicio de los más necesitados, Y todo ello esperando la venida de Jesús en Belén, sobre un pobre pesebre, lejos de la riqueza de los palacios y ante ello proclamamos llenos de alegría, el himno de tu gloria: SANTO, SANTO, SANTO
ANTÍFONA DE COMUNIÓN Bar 5, 5; 4- 36 Ponte en pie, Jerusalén; sube a la altura, contempla el gozo que Dios te envía ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN Alimentados con esta Eucaristía te pedimos, Señor, que por la comunión de tu sacramento, nos des sabiduría para sopesar los bienes de la tierra amando intensamente los del cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor
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