EL FUEGO DE LA MONTAÑA

Siete conversos para nuestro tiempo

(Giovanni Papini, Carlos de Foucauld, Edith Stein, Gilbert K. Chesterton, Graham Greene, Eva Lavallière, Guillermo Rovirosa.

Por Eduardo de la Hera.

Ediciones San Pablo

Madrid, España

Es un libro muy interesante, probablemente, uno de los mejores que han pasado por esta sección en los últimos tiempos. El autor, el sacerdote de la diócesis de Palencia, Eduardo de la Hera, ha elegido a siete personas que tienen en común su conversión a la fe de Cristo ya maduros. Los siete tenían la vida muy hecha cuando inician su conversión. Cinco de ellos son suficientemente conocidos: Giovanni Papini, Carlos de Foucauld, Edith Stein, Gilbert K. Chesterton, Graham Greene. Carlos de Foucauld ha sido beatificado. Edith Stein, martirizada por la barbarie nazi, es santa y co-patrona de Europa. Eva Lavallière y Guillermo Rovirosa son menos conocidos del gran público, pero su devenir vital resulta también muy hermoso.

Eduardo de la Hera ha realizado un buen trabajo en cada una de las biografías presentadas. Su investigación está basada, sobre todo, en material bibliográfico muy completo. De ahí que las bibliografías presentadas al final de cada uno de los relatos biográficos sean francamente muy completas. De la Hera escribe muy bien y da muy bien ritmo a dichos relatos, haciendo de todos ellos un camino de amenidad con gran fuerza. La verdad es que el libro se lee como una buena novela y, realmente, engancha.

Ya en la introducción explica y justifica el sendero de la conversión y de los conversos. Y aunque es difícil obtener analogías de unos comportamientos vitales tan diferentes como los protagonistas que se refieren, el punto común es el fuego de la montaña, o el fuego de la zarza que no acaba, que va a ser lo que les hará mover su vida como camino total en pos de Jesús de Nazaret.

No es fácil elegir un relato u otro. Todos son parecidos en su estructura y va a depender de la propia impronta del lector lo que lleve a preferir –si ocurre—uno de otro. Personalmente, me ha gustado la biografía de Giovanni Papini por, tal vez, la dificultad que tiene de ofrecerse comprensible para los lectores de nuestro tiempo. Papini fue, sin duda, un hombre y un escritor muy singular. Con una imaginación desbordante, pero también con un apasionamiento por Cristo Hombre como han tenido pocos.

La biografía de Edith Stein es minuciosa y muy completa. Da mucha información, en conjunto. Probablemente más que otras obras más conocidas que optaron por describir momentos precisos de su vida, pues como filosofa, o autora, o protagonista del mundo académico de la Alemania entre guerras. Ese sentido del reportaje, del relato de resonancias periodísticas, se da también en la biografía de Carlos de Foucauld. Asimismo, a mi juicio, resulta muy atrayente el intento de describir la difícil personalidad de Graham Greene y que Eduardo de la Hera consigue. Igualmente, narra muy bien el ambiente donde se desarrolla la muy especial existencia –siempre alegre—de ese gigante literario que es Gilbert K. Chesterton. En fin, decir que llaman la atención los relatos referidos a Eva Lavallière, y Guillermo Rovirosa, por ser –por lo menos para mi—más desconocidos. .

Y decir, finalmente, lo que señalaba al principio, que el trabajo del autor de este “El fuego de la montaña” es bueno. Y muy útil. Eduardo de la Hera es sacerdote de la diócesis española de Palencia y doctor en Teología por la Universidad Gregoriana de Roma. Ha dado cursos en el Instituto Teológico del seminario palentino y es delegado diocesano para las relaciones interconfesionales.

 

Ángel Gómez Escorial