
Jacques Maritain y Raïssa Oumançoff en Paris Por Jesús Martí Ballester
RAÏSSA EN ROSTOV, RUSIA Terminado el liceo se inscribe en la Sorbona, titulándose antes en filosofía y después en ciencias naturales; en esos años manifiesta simpatías por el socialismo humanitario, y en una manifestación a favor de los estudiantes socialistas rusos perseguidos por el Zar, que encuentra a Raissa Oumançoff, nacida en 1885 en Rostov, sobre el Don, en una familia de hebreos ortodoxos. LOS PRIMEROS AÑOS DE ENSEÑANZA DE MARITAIN (1909 -1926) Después de una estancia de dos años en Heidelberg para estudiar biología con Hans Driesch, vuelve a París donde Jaques inicia su actividad didáctica y cultural enseñando filosofía en el Colegio Estanislao y en el Instituto Católico, colaborando con diversas revistas, entre las cuales se encuentra "La revue universelle", cercana al movimiento de la Action Française. RAÏSSA MARITAIN, POETA Y CONTEMPLATIVA (1883-1960), vivió siempre su vida a la sombra del famoso filósofo católico Jaques Maritain. A lo largo de su extensa vida, juntos, estuvieron unidos. Como hemos dicho, Raïssa y Jaques se conocieron siendo estudiantes en la Sorbona. Raïssa había nacido en Rusia, y sus padres, se habían mudado a Francia buscando mejores oportunidades educativas para su superdotada hija. Ella avanzó rápidamente en sus estudios a pesar de tener que aprender una nueva lengua, y fue admitida en la universidad a los 16 años. JACQUES Y RAÏSSA MARITAIN SE ENCUENTRAN Cuando Maritain manifiesta simpatías por el socialismo humanitario, y participa en una manifestación a favor de los estudiantes socialistas rusos perseguidos por el Zar, encuentra a Raissa Oumançoff, nacida en 1885 en Rostov, sobre el Don. Los dos jóvenes están insatisfechos del clima cientista, escéptico y relativista de la Sorbona, Deus, sive Substancia, sive Natura, la famosa formula de Spinoza expresa una noción de Dios diferente al de la Escolástica e incluso a la de Descartes. Dios es la Naturaleza, la Naturaleza es un Todo, una sola Substancia. Las cosas no son sino partes "inmanentes" del Todo. El universo de Spinoza es pues, el panteísmo puesto que resurge en la idea de la realidad como Totalidad infinita. Mientras que para la escolástica, la substancia es concebida como un "substrato inerte", Spinoza la verá como causalidad y fuerza. Por su parte Descartes había concebido las sustancias finitas como condenadas a un perpetuo reposo, y había explicado su actividad deduciendo que el mundo de la extensión necesitaba que Dios lo ponga en movimiento al tiempo que el pensamiento necesita el concurso de la voluntad. Lo que Spinoza hará es dotar de dinamismo al esquema cartesiano de tal modo que identifica la extensión con el movimiento y el pensamiento con el pensar. De esta forma, la Substancia (o Naturaleza) es activa y creadora. El atributo (o lo que expresa la esencia de la sustancia) del pensamiento genera ideas encadenadas entre sí que sintetizan una única idea de Dios. Y el atributo de extensión, produce una serie también infinita de movimientos: El orden y conexión de las ideas es el mismo que el orden y la conexión de las cosas MUTUA ATRACCIÓN La atracción entre Raïssa y Maritain fue inmediata, por lo que pronto se hicieron inseparables. Ambos sentían la pasión de la poesía, el arte y la justicia social, pero fueron descubriendo una nueva pasión que los unía: el problema de la verdad y la necesidad de descubrir el sentido de la vida. Si bien ninguno de los dos tenía mucha educación religiosa, les parecía intolerable imaginar que la existencia podía ser un absurdo. Hicieron la promesa de que si en un año no encontraban la respuesta a su búsqueda, terminarían con sus vidas. Empezaron a asistir a las conferencias del filósofo Henri Bergson, y de él obtuvieron el sentido del Absoluto. Explicando a Plotino, les abrió la esperanza de otros horizontes y caminos de la verdad. La amistad con Charles Peguy y León Bloy, testigos de fe y libertad intelectual, acerca a Maritain y a Raïssa al cristianismo, y en la Iglesia católica recibirán el bautismo en 1906. CON LEON BLOY Fueron conducidos a su vez hacia el novelista Leon BLOY, quien con sus escritos y amistad los fue conduciendo al mundo del catolicismo y de las Sagradas Escrituras. Raïssa en especial se sintió conmovida por los escritos de BLOY sobre los judíos, elegidos por Dios para representar un papel especial en la historia de la salvación. Un año después, los Maritain fueron bautizados en la Iglesia Católica. A partir de ese momento la vida del matrimonio Maritain fue concebida siempre en términos religiosos. Hicieron los votos como oblatos de San Benito, y luego hicieron voto perpetuo de castidad. A pesar de su compromiso privado, sentían, resueltamente, que no estaban hechos para la vida monástica sino que estaban llamados a vivir su fe en medio de los círculos artísticos e intelectuales en los que se hallaban inmersos. SU SALÓN DE MEUDON A través de toda su vida, juntos, el salón de los Maritain fue el centro de un extraordinario renacimiento intelectual católico. Jaques se transformó en el filósofo católico más importante del siglo XX; Raïssa también fue reconocida a través de publicaciones poéticas y prosa, pero permaneció siempre en un segundo plano, colaborando íntimamente en la obra de su esposo. Él dijo, más tarde, que su ayuda e inspiración habían penetrado todo lo que había escrito: “Todo lo bueno viene de Dios. Pero como intermediaria sobre la tierra, todo lo bueno me ha llegado de ella”. EL PADRE CLERISSAC En 1909 conocen al padre dominico Humbert Clérissac, y se convierte en el director espiritual de Maritain. Clérissac inició a los esposos Maritain en la filosofía de Santo Tomás, que constituirá, como metodología de búsqueda, el punto de referencia de toda la obra maritainiana en metafísica, política, estética, pedagogía y filosofía del derecho. La adhesión al tomismo no es un rechazo de la filosofía moderna, sino una revisión crítica de las contribuciones de "Los tres reformadores, Lutero, Descartes, Rousseau", que han ayudado al desarrollo de la cultura y de la modernidad. Bajo la influencia del dominico, comenzaron a estudiar el pensamiento de Santo Tomás de Aquino, que hizo a Maritain un ardiente difusor del tomismo, proponiendo su famoso lema: "Vae mihi si non thomistizavero" (¡Ay de mí si no tomistizara!). CHARLES MAURRAS Y L'ACTION FRANÇAISE. También bajo influencia de su director espiritual, se acerca a Charles Maurras y a L'Action Française. En 1913, en unas conferencias en París, se opuso al modernismo, especialmente al derivado del "bergsonianismo barato" (como lo llamaba Raissa); dieron origen al renacimiento tomista entre los laicos, lo que posteriormente se llamaría "neotomismo". De 1914 a 1939, enseñó en el Instituto Católico de París en la cátedra de Filosofía Moderna. En 1914 se reconcilia con Charles Péguy, quien morirá en el frente de guerra. Otros personajes relacionados con los Maritain morirán en la Gran Guerra, como Ernest Psichari, nieto de Renán, terciario dominico, el padre Clérissac, su confesor, y Pierre Villard, quien había donado una suma de dinero para la constitución de los Círculos de Estudios Tomistas en la casa de los Maritain en Meudon. Los Círculos tendrán un gran esplendor, convocando a varios de los más brillantes intelectuales franceses de la época. En 1924 entra en contacto con Nicolai Berdiaeff. VIAJA A HISPANOAMÉRICA. En Argentina participará en los Cursos de Cultura Católica donde conoce al padre Octavio N. Derisi. En Brasil conoce a Amoroso Lima y se funda un Centro Jacques Maritain. En 1928 conoce a Emmanuel Mounier, quien lo invita a participar en la revista L'Esprit, órgano de difusión del personalismo. En Canadá, donde fue ministro, enseñó en el Instituto de Estudios Medievales de Toronto. Ese mismo año se separan Mounier y Maritain, al alejarse el personalismo del tomismo. Durante la II Guerra Mundial se estableció en América, enseñando en la Universidad de Princeton y, luego, en la de Columbia (New York). SU VASTA PRODUCCIÓN INTELECTUAL, De su vasta producción intelectual, se destacan sus obras "Los tres reformados. Lutero, Descartes, Rousseau", "Primacía de lo espiritual", "Religión y cultura”, "Humanismo integral", "Cristianismo y Democracia" "Los derechos del hombre y la ley natural","El Hombre y el Estado" y tras su muerte, Le Monde publica su proyecto "Las dos grandes patrias". Permanecen dos años en Heidelberg estudiando biología con Hans Driesch, los Maritain vuelven a París donde Jaques inicia su actividad didáctica y cultural enseñando filosofía en el Colegio Estanislao y en el Instituto Católico, colaborando en la revista, "La revue universelle", cercana al movimiento de la Action Française. MARITAIN SE PROCLAMA EN AQUELLOS AÑOS "ANTIMODERNO" Pero reivindica una perspectiva "ultra moderna" afirmando la libertad de conciencia y la autonomía de la razón; y a una búsqueda organizada alrededor de los cánones de la deducción lógica, opone la atención a la experiencia, frente a los principios de la razón. Así, cuando con Raissa escribe "Arte y escolástica", estudia directamente la obra de los pintores, escritores, músicos con los cuales guarda estrecha amistad. Crítico de autores, corrientes y sistemas de pensamiento, vive el interior de éstos y quiere en alguna manera captar en vivo su principio espiritual y hallar su justificación esforzándose por solidarizar con la inteligencia su sed de verdad. PIO XI CONDENA LA ACTION FRANÇAISE Pero aquellos años son para él cruciales, como para toda una generación de intelectuales, pues Pío XI en 1926 condena la Action Française e invita a los católicos a abandonar el movimiento nacionalista. Maritain abandona a Maurras y en la "Primacía de lo espiritual" aclara su posición, distinguiendo los diversos niveles de la acción social, política y eclesial. Por su compromiso político se convertirá en uno de los autores más leídos de su tiempo. Los Maritain habían hecho de su casa en Meudon, un cenáculo de encuentros y debates, frecuentada por filósofos, teólogos, y escritores como Cocteau, Mauriac, J. Green, Paul Claudel; pintores como Rouault, Raïssa, por su lado, oficia de anfitriona, secundada por su hermana Vera, que con ellos, de una casa abierta a todas las corrientes de pensamiento que se agitan en el París de la época. Participan en esas reuniones artistas tales como Jean Cocteau (escritor y poeta), Georges Roualt (pintor), Max Jacob (poeta), Julian Green (escritor),Eric Satie (músico), Georges Halévy (escritor y filósofo). También Georges Bernanos y François Mauriac, así como el gran Charles Péguy, poeta. La gran mayoría de ellos, exceptuando los tres últimos que ya eran católicos, son convertidos y bautizados. Sin embargo, en la Severini, Chagall; músicos como Satie, Lourié, Strawinsky, el padre Garrigou- Lagrange, que dirigirá la tesis del Siervo de Dios, Karol Wojtyla, el hermano Carlos de Foucault, hoy Beato. Maritain define el estado y la naturaleza de la filosofía cristiana y la pone en el fundamento de la política, del derecho, de la pedagogía. Analiza los distintos niveles del conocimiento, desde la física de Einstein a la mística de San Juan de la Cruz. En Meudon, Maritain no sólo define su posición filosófica, sino que orienta claramente su compromiso político. MOUNIER Y ESPRIT En 1932 hace amistad con E. Mounier; colabora en la fundación de la revista "Esprit", promueve y suscribe numerosos manifiestos políticos contra la guerra en España y contra la invasión italiana de Etiopía; pero no se inscribe en ningún grupo, movimiento, partido político, porque quiere conservar su independencia de filósofo, comprometido en la lucha política en nombre de los principios morales y no de los intereses particulares de un grupo. Hombre de gran pasión civil, Maritain–intelectual. Ni de derecha ni de izquierda, como el mismo se autodefine espíritu sin partido. En 1936, sobre la base de una serie de conferencias en Poznan en Polonia, en Santander en España, en Montreal en Canadá, publica "Humanismo integral", que fue objeto en América y en Europa de violentas polémicas, pero que contribuye en la formación cultural de numerosos movimientos políticos de inspiración cristiana y orienta el "ideal histórico concreto" de enteras generaciones. EL CONCEPTO DE PUEBLO Superando al concepto marxista de "clase" y al fascista de "nación", Maritain recupera el concepto de "pueblo" ("cuerpo político") como sujeto y protagonista de la vida política. El sostiene que para gobernar no es suficiente actuar "iluminísticamente" "para el pueblo", sino que precisa "existir con el pueblo", compartir su vida, sus esperanzas y sentimientos profundos: hasta el punto, a veces, de resistir al aspecto más inmediato y emotivo de la psicología de masas, para llegar al corazón de lo vivido y de los valores de la gente. Comunitario contra el individualismo, Maritain es personalista en contra de la ideología de la sociedad de masas. En la tragedia que la humanidad europea vive a fines de los años 30, él sueña con un rescate, una resurrección espiritual de las fuerzas libres y que piensan en un futuro moral que renueve la cara de la democracia y haga de ella una cosa del hombre, es decir una cosa de personas. En los años de la guerra, con la sugestiva proclamación del renacimiento de la conciencia democrática que es "Cristianismo y Democracia", Maritain combatió una batalla justa, la cual, durante la estancia en América, encontrará también las ocasiones y los encuentros para ser re programada. EN AMERICA (1940 - 1960) Maritain había dictado cursos de filosofía en América desde 1932, ya sea en Canadá y en Estados Unidos, como en algunos países de América Latina; se encontraba en Toronto, en el Instituto de Estudios Medievales, cuando la policía nazi fue a buscarlo a Meudon en 1940. Tuvo que quedarse con Raissa en Nueva York, donde su casa, en el Greenwich Village, se volvió en un punto de encuentro de los intelectuales y artistas franceses y belgas en exilio. Con ellos Maritain organizó una fundación universitaria, l'Ecole libre des Hautes Etudes, en el cual enseñaron hombres famosos como el físico Jean Perrin y el histórico del arte Henry Focillon, y siguió las actividades editoriales de las Editions de la Maison Française, con las que publicó algunas de sus obras como "Los derechos del hombre y la ley natural" y "Cristianismo y Democracia". Maritain apoyó a la resistencia en Europa y sus "Messages", transmitidos por la radio Voz de América, fueron presencia y acción en la Europa en guerra. En una pequeña obra, "A través del desastre" (1941), que tuvo también una edición clandestina en Francia, sugería la colaboración entre católicos e izquierdas democráticas, la conciliación entre cristianismo y democracia. LOS PROBLEMAS PEDAGÓGICOS En América, Maritain se interesó en los problemas pedagógicos, con R. Hutchins y Mortimer Adler, y difundió los estudios "liberales" en contra del activismo radical de los pragmáticos. Sus lecciones en la Universidad de Yale, "La Educación al bivio" (1943), se convirtieron, no sólo en América, un clásico en la historia de la pedagogía. Fue miembro de la Pontificia Academia Romana de Santo Tomás de Aquino. EL GENERAL DE GAULLE En 1945, al término de la segunda guerra mundial, el General De Gaulle quiso nombrar a Maritain Embajador francés ante la Santa Sede, cargo que aceptó de mala gana, porque lo distraería de sus estudios, comprometiéndolo en la actividad diplomática; pero él lo ejerció con grande compromiso y autoridad. En Roma organizó el Centro Cultural San Luis de los Franceses, invitando a los más significativos representantes de la cultura francesa a asistir a lecciones y conferencias. LA UNESCO Jefe de la delegación francesa en 1947 en la Asamblea de la UNESCO en Ciudad de México, tuvo un rol decisivo en la elaboración de la "filosofía" de la UNESCO y de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre de las Naciones Unidas. Se quedó en los Estados Unidos hasta 1960, enseñando en algunas prestigiosas universidades (Notre Dame, Princeton, etc.). UNIVERSIDAD DE CHICAGO
EN TOLOSA (1961 -1973) Durante su estancia americana, después del breve período romano, Maritain hace frecuentes viajes a Francia para dar conferencias, participar en debates y cuidar las ediciones francesas de sus obras. Y en Francia, en 1929, Maritain y sus amigos publicaron una declaración programática, "Sagesse", en la cual son recuperadas y profundizadas las motivaciones culturales que habían animado las reuniones del período de Meudon. FALLECE RAÍSSA El 4 de noviembre 1960 muere Raissa en París; Jaques, destruido y sin defensas, habiendo perdido la compañera con la cual había compartido tantas batallas culturales, como anota en su "Diario" (1967), decide quedarse en Francia y retirarse con los Pequeños Hermanos de Jesús en Tolosa. Fue sólo entonces que Jaques descubrió sus diarios íntimos y comprendió la profundidad espiritual que había permanecido oculta hasta de él. El mismo Maritain publicará más tarde los DIARIOS DE RAÏSSA. Ellos reflejan la intensa vida de oración de Raïssa y la comprensión de su vocación como contemplativa “en los caminos del mundo”. De hecho, sobre la base de estos escritos, Thomas Merton la llamó “tal vez la mayor contemplativa de nuestro tiempo”. En una de las entradas de su diario había escrito: “Tengo la sensación de que lo que se nos pide es vivir en el torbellino, sin sustraer nada de nuestra sustancia, sin guardarnos nada, ni descanso, ni amistades, ni salud, ni placeres; orar incesantemente… en realidad arrojarnos y dejarnos sacudir por las olas de la voluntad divina hasta el día en que se nos diga: es suficiente”. Raïssa Maritain, poeta y contemplativa (1883-1960) vivió siempre su vida a la sombra de la de su esposo, el famoso filósofo católico Jaques Maritain. A lo largo de su extensa vida, juntos, estuvieron unidos no sólo por los lazos del matrimonio sino por una “santa amistad”, unión en la que Dios se mantuvo como un íntimo tercer integrante. EL CAMPESINO DE GARONA Quería quedarse fuera del debate cultural, pero el Concilio Vaticano II, cuyas muchas páginas él había preparado, lo compromete; y al final del histórico evento se expresará con "El campesino de la Garona", cuya aparición abre un debate muy vivaz. Puede ser que el viejo ermitaño había urdido su palabra en las viejas llagas, en los antiguos maniqueísmos de muchos cristianos ("conservadores" y "progresistas"); puede ser que una vez más estaba fuera de tiempo por haber anticipado los tiempos; a lo mejor ciertas asperezas eran la característica de un amor que no renunciaba a la lucidez. SEGUNDA JUVENTUD INTELECTUAL Retirado del mundo, los últimos años del octogenario filósofo conocen, a través de una incansable actividad, una segunda juventud intelectual. Ciertas páginas de "Approches sans entraves" llevan el mensaje de una libertad e independencia de la inteligencia y del corazón que pueden ofrecer la clave de lectura de una entera bibliografía, la que, más allá de un cierto pesimismo al término de la carrera del protagonista, ha incidido sobre nuestra época más profundamente de cuanto el mismo Maritain sospechase. En realidad sus escritos, con aquella incansable vigilancia y con el inquieto presagio de "otra cosa" que le hace vibrar, todavía no han ultimado aquel potencial de libertad y de pasión por el hombre, que los han hecho compañeros de tantos caminos de búsqueda por enteras generaciones. MUERE JACQUES MARITAIN Aún gimiendo por esta pasión, el 28 de abril de 1973, el viejo combatiente entra en el sueño eterno: cierra sus ojos sobre el proyecto de un estudio sobre "Las dos grandes patrias" (publicado después de su muerte por "Le Monde"), testamento espiritual y utopía al mismo tiempo, que nos restituye la figura de un hombre que vivió entre los hombres con la mirada hacia el futuro, hilo rojo de una vida y de una inteligencia inquieta. DEL LIBRO “DIARIO DE RAÏSSA, PUBLICADO POR JACQUES MARITAIN Carta de Raissa a CH:
Ontológicamente, creo que la esencia de la contemplación mística consiste en ser producida en virtud de la unión, y, por tanto, de una manera pasiva, por una voluntad especial de Dios que le lleva a darnos, en cierto modo, el conocimiento de Su amor por nosotros. Psicológicamente, la esencia de la contemplación mística me parece ser un conocimiento experimental de Dios, «Dios inefablemente percibido». ¿Es esto lo que usted cree? Al principio, Dios se manifiesta en nosotros vertiendo en nuestra alma, como dice santa Teresa, «una gran satisfacción interior y exterior», una alegría que no se parece a ninguna otra. Luego, nos purifica y nos sacrifica: es la noche en nuestra alma. Después, nos beatifica de nuevo y de una manera más espiritual y profunda. Pero siempre actúa el primero y principalmente. Nuestra actividad acompaña a la Suya ya con mayor o menor intensidad, ya dichosa y fácil, ya dolorosa; ya visiblemente, ya de una manera desconocida para nosotros, imperceptible. No puede ser aniquilada, porque nuestras facultades espirituales son inmortales como nuestra alma; y como Dios es Espíritu y Vida, nuestra alma es tanto más viva y libre cuanto mayor es la acción de Dios en ella. Pero no podemos tener un conocimiento directo de esta vida esencial. Por el contrario, la inteligencia, la más espiritual de nuestras facultades, nos parece disminuir. En la oración hay una suspensión de las operaciones intelectuales. Con qué exactitud se expresa la madre Marie-Thérese al decir: «Cuando hablo de suspensión de operaciones intelectuales, me refiero con ello al aspecto humano de esta operación, porque la contemplación acrecienta ¡y de qué manera! la vida de nuestra inteligencia como tal. Sólo como inteligencia humana hay aniquilación, por así decirlo.» La manera humana de actuar cede su lugar a la manera sobrehumana. La manera humana es ir de lo visible a lo invisible, de los sentidos al espíritu, y de lo creado a lo increado. La manera sobrehumana tiene sus raíces inmediatas en Dios; pero en la vida mística Dios actúa por una infusión muy particular de su gracia que lo lleva ya a iluminar nuestro espíritu, ya a abrazar nuestra voluntad, ya a fortalecer nuestro corazón, ya a darnos a la vez luz, exaltación y fuerzas naturales, o a no dejamos percibir más que la destrucción de nuestra manera humana de actuar, nuestra impotencia, nuestra nada”. Como siempre que se trata de la obra muy especial del Amor divino, es obra del Espíritu Santo. El alma vive entonces más intensamente bajo el régimen de los Dones. Todos los Dones del Espíritu Santo la preparan a la unión mística, pero el don de Sabiduría es el que le hace comprender y gustar de esta unión. Por ser el más simplificador es el de mayor fuerza de unión. El don del temor purifica y repara; la ciencia, el consejo, dominan sobre los actos buenos y malos; la piedad, la fuerza, ayudan a perseverar; la Inteligencia hace adherir más firmemente a la fe, las verdades de la fe se encuentran iluminadas con una luz más fuerte en un alma más viva. El don de la Sabiduría produce el conocimiento experimental, amoroso e inefable de Dios. Lo que en la vía ascética o activa se hacía por el "mandamiento del amor» se hace a partir de ese momento "por el amor mismo». Y no sólo el recogimiento sino todos nuestros actos pueden ser llamados místicos, cuando se hacen «por el amor mismo», es decir, por el Espíritu Santo. La pasividad, en el sentido de la acción primera y principal del Espíritu Santo en la vía mística, es ontológicamente el carácter esencial. Esta pasividad, passio divinorum, se traduce psicológicamente no sólo por la sujeción y la muerte (aparente) de nuestras facultades naturales, sino también, en ciertos casos, por su exaltación; es así como, en los santos, incluso la acción puede ser calificada de mística. Esta pasividad se manifiesta en la contemplación sobre todo por la sujeción, la impotencia, el anonadamiento, porque nuestras facultades de conocer están en una desproporción absoluta con el objeto de la contemplación, que es Dios en Sí mismo. Es preciso que la inteligencia reconozca aquí su incapacidad, y deje hacer al amor que por infusión de la divina Sabiduría connaturaliza al alma y Dios y le da el conocimiento en una certeza oscura e inefable. Profundamente unida a usted en Cristo. Raissa"
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