IV Domingo de Adviento
20 de diciembre de 2009

Plegarias


ANTÍFONA DE ENTRADA Is 45,8

Cielos, destilad el rocío, nubes derramad la victoria; ábrase la tierra y brote la salvación.

ACTO PENITENCIAL

Jesús, Señor que te haces hombre, que tu Gloria limpie todos nuestros pecados

Señor Ten Piedad

Jesús, Señor que esperamos, que tu alegría –que es la nuestra—por haber venido al mundo, nos aleje de la tristeza del pecado.

Cristo Ten Piedad

Jesús, Señor que vienes, que la esperanza de tu Venida borre nuestra tendencia al pecado.

Señor Ten Piedad

ORACIÓN COLECTA

Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos por su pasión y por su cruz a la gloria de la Resurrección.

Por Nuestro Señor Jesucristo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, las ofrendas que te presentamos. Ellas salieron de tus manos para nuestro desarrollo físico. Ahora te pedimos, por la fuerza de tu Espíritu, que se conviertan en camino de desarrollo de vida eterna para todos los que, Señor, en este Cuarto Domingo de Adviento, esperando dentro de pocos días el nacimiento de tu Hijo, sirva para presentarnos con humildad ante ti.

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias al Señor nuestro Dios

 

Padre Nuestro eres digno de toda alabanza.

Cuando miramos al mundo y su historia,

descubrimos tu presencia y tu Espíritu.

Tú eres gran Pastor del Universo:

has trazado el sendero de los astros;

luces inmensas que caminan por los espacios

formando el incontable rebaño de las estrellas.

 

Tuyas son las estaciones que obedecen a tu llamada

como ovejas enamoradas de su Pastor.

Y en el momento de la plenitud de los tiempos

nos has enviado a tu Hijo para que nos salve

Tú, Padre, te has dedicado, con amor infinito

a pastorear a hombres y mujeres de todo tiempo y condición.

 

Éramos ovejas sin pastor.

Pero te pusiste a la cabeza,

nos sacaste de la desorientación,

con la presencia de tu Hijo único en la Tierra

 

Eres digno de bendición

porque nos liberaste y pudimos recorrer

el camino que tú deseabas para nosotros

y que el nacimiento de tu Hijo nos muestra

Y es lo que te ofrecemos ahora

permanente canto de alabanza

 

SANTO, SANTO, SANTO

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Is 7,14

Mirad: La Virgen está encinta y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Dios-con-nosotros.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Danos, Señor, Dios Todopoderoso, tu gracia para que la fuerza recibida en estos sacramentos de vida nos lleve a la Vida Eterna

Por Jesucristo Nuestro Señor.