JUAN PABLO II Y PÍO XII “VENERABLES” EL PERIODISTA ESPAÑOL LOLO SERÁ BEATO BENEDICTO XVI: LA NAVIDAD NO ES UN CUENTO PARA NIÑOS EL ÁRBOL DE NAVIDAD, MISTERIO DE BELÉN, AFIRMA EL PAPA DESCUBIERTA POR PRIMERA VEZ UNA CASA DE TIEMPOS DE JESÚS EN NAZARET RENACE EL CONTROL DE POBLACIÓN CRISTO PRESENTE EN LOS POBRES, CARTA DEL ARZOBISPO DE BURGOS JUAN PABLO II Y PÍO XII “VENERABLES” Un decreto autorizado por el Papa reconoce sus virtudes heroicas CIUDAD DEL VATICANO (ZENIT.org/ Por Jesús Colina).- Benedicto XVI autorizó este sábado la publicación de los decretos que reconocen las virtudes heroicas de los Papas Juan Pablo II y Pío XII, que de este modo pasan a ser reconocidos como "venerables" por la Iglesia. Se trata del primer paso importante del proceso romano para la causa de beatificación de los dos pontífices. Para que puedan ser elevados a la gloria de los altares se necesitará el reconocimiento de un milagro atribuido a su intercesión tras su muerte por una comisión científica, una comisión teológica, una comisión de cardenales y obispos y, por último, por el mismo Papa. Para ser declarados santos se requerirá el reconocimiento de otro milagro atribuido a su intercesión. Pío XII (Eugenio Pacelli), nacido en Roma en 1876, fue obispo de Roma entre 1939 y 1958, año en que falleció en Castel Gandolfo, la residencia de los papas cercana a la Ciudad Eterna. Guió el timón de la barca de Pedro en las difíciles tormentas de la segunda guerra mundial, desplegando una importante obra de ayuda a los perseguidos, incluidos los judíos. Por su parte Juan Pablo II (Karol Wojtyla), nacido en1920 en Wadowice (Polonia), fue elegido Papa en octubre de 1978 y falleció el 2 de abril de 2005 acompañado por cientos de miles de personas congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano. Los historiadores del siglo XX le atribuyen un papel decisivo en la caída del comunismo y los historiadores de la Iglesia ven en su pontificado un impulso decisivo a la aplicación del Concilio Vaticano II. Los decretos fueron autorizados por Benedicto XVI en la audiencia que concedió al arzobispo Angelo Amato, S.D.B., prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Este proceso fue explicado por el mismo Papa Joseph Ratzinger al recibir en audiencia a los superiores, oficiales, y colaboradores de la Congregación para las Causas de los Santos con motivo del cuadragésimo aniversario de la institución de este organismo vaticano. "Las principales etapas del reconocimiento de la santidad por parte de la Iglesia, es decir, la beatificación y la canonización, están unidas entre sí por un vínculo de gran coherencia. A éstas se les añade, como indispensable fase preparatoria, la declaración de la heroicidad de las virtudes o del martirio de un siervo de Dios y la verificación de algún don extraordinario, un milagro, que el Señor concede por intercesión del siervo fiel", explicó el Papa. "¡Cuanta sabiduría pedagógica se manifiesta en este camino!", aseguró. Hablando del reconocimiento de las virtudes heroicas, explicó que "en un primer momento, se invita al Pueblo de Dios a contemplar a estos hermanos que, tras un cuidadoso discernimiento, son propuestos como modelos de vida cristiana". Refiriéndose a la beatificación, explicó que con ese paso "se exhorta a dirigirles un culto de veneración y de invocación circunscrito en el ámbito de las Iglesias locales o de órdenes religiosas". Por último, añadió, con la canonización, el pueblo cristiano "es llamado a exultar con toda la comunidad de los creyentes por la certeza de que, gracias a la solemne proclamación pontificia, un hijo o una hija suyos han alcanzado la gloria de Dios, donde participa en la perenne intercesión de Cristo a favor de los hermanos". En este proceso, aclaró el pontífice, "la Iglesia acoge con alegría y maravilla los milagros que Dios, en su infinita bondad, le ofrece gratuitamente para confirmar la predicación evangélica. Acoge, al mismo tiempo, el testimonio de los mártires como la forma más límpida e intensa de configuración con Cristo". La Iglesia, afirmó, realiza estos procesos pues, "en el camino de reconocimiento de la santidad, emerge la riqueza espiritual y pastoral que involucra a toda la comunidad cristiana". "Es decir --concluyó--, la transfiguración de las personas y de las realidades humanas a imagen de Cristo resucitado representa el objetivo último del plan de salvación divina". EL PERIODISTA ESPAÑOL, LOLO SERÁ BEATO Reconocido un milagro atribuido a la intercesión de Manuel Lozano Garrido CIUDAD DEL VATICANO, (ZENIT.org/ Por Jesús Colina).- Con la aprobación del decreto que reconoce un milagro atribuido a la intercesión del periodista Manuel Lozano Garrido, conocido como "Lolo", se han abierto las puertas de su beatificación. El Papa autorizó este reconocimiento durante una audiencia que concedió en la mañana de este sábado al arzobispo Angelo Amato, S.D.B., prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. El milagro fue experimentado en 1972 por un niño de dos años en estado de gravísima situación (septicemia por pseudomona, tras dos operaciones quirúrgicas y con vómitos fecaloideos) y que hoy es árbitro internacional de tenis. Lolo, nació en Linares (Jaén) el 9 de agosto de 1920 y murió en la misma ciudad el 3 de noviembre de 1971. Miembro de la Acción Católica, cuando todavía era adolescente, Lolo distribuía la Comunión a personas que sufrían encarcelamiento en plena guerra civil española. Él mismo fue encarcelado. En 1942 comenzó a experimentar una enfermedad que en sólo un año le llevaría a una invalidez absoluta. En 1962 perdió la vista. Desarrolló su trabajo profesional como periodista en medios de comunicación como el diario "Ya", las revistas "Telva", "Vida Nueva", o la agencia "Prensa Asociada"... A pesar de su enfermedad recibió importantes reconocimientos profesionales, como el "Premio Bravo". En 1956, fundó la Revista "Sinaí" para enfermos. Algunas de sus obras son "El sillón de ruedas" (primer libro escrito en 1961); "Las estrellas se ven de noche" (obra póstuma); o "Cuentos en 'la' sostenido". El 17 de diciembre pasado tuvo lugar el traslado de los restos mortales de Lolo en una preciosa urna junto a la gruta de la Virgen que hay en la huerta del Monasterio de Carmelitas descalzas de Linares, en presencia del obispo de la diócesis, monseñor Ramón del Hoyo López; de sus dos hermanas, Lucía y Expectación; y de los amigos del futuro beato. "Estaba también allí aquel niño -ahora hombre- que 'prestó' su grave enfermedad a Dios para que resplandeciera el poder de Dios por la intercesión de Lolo", explica el padre Rafael Higueras Álamo, sacerdote que acompañó a Lolo en su muerte y que es postulador de su causa de beatificación. La fecha de la beatificación de Lolo todavía no ha sido revelada. BENEDICTO XVI: LA NAVIDAD NO ES UN CUENTO PARA NIÑOS El Papa afirma que los cristianos “deben empeñarse en la paz” CIUDAD DEL VATICANO, (ZENIT.org).- “Hoy, como en los tiempos de Jesús, la Navidad no es un cuento para niños, sino la respuesta de Dios al drama de la humanidad en búsqueda de la paz verdadera”. Así lo afirmó hoy el Papa Benedicto XVI, al introducir el rezo de la oración mariana del Ángelus con los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro. Comentando las lecturas de este cuarto domingo de Adviento, y especialmente el pasaje del profeta Miqueas que trata sobre la venida del Mesías, el Papa explicó que la Navidad es “una profecía de paz para cada hombre”. Esta profecía empeña a los cristianos “a meterse en las cerrazones, en los dramas, a menudo desconocidos y escondidos, y en los conflictos del contexto en el que vive, con los sentimientos de Jesús, para ser en todas partes instrumentos y mensajeros de paz”. Los cristianos, añadió, deben “ser en todas partes instrumentos y mensajeros de paz, para llevar amor adonde hay odio, perdón donde hay ofensa, alegría donde hay tristeza y verdad donde hay error, según las bellas expresiones de una conocida oración franciscana”. “Dios será la paz – añadió –. A nosotros nos toda abrir, desatrancar las puertas para acogerlo. Aprendamos de María y José: pongámonos con fe al servicio del designio de Dios. Aunque no lo comprendamos plenamente, confiémonos a su sabiduría y bondad. Busquemos ante todo el Reino de Dios, y la Providencia nos ayudará”. Especialmente se refirió a la situación de Tierra Santa y de Belén, la ciudad natal de Jesucristo, “una ciudad-símbolo de la paz, el Tierra Santa y en el mundo entero”. “Por desgracia en nuestros días, ésta no representa una paz lograda y estable, sino una paz fatigosamente buscada y esperada”. Sin embargo, subrayó el Pontífice, “Dios no se resigna nunca a este estado de cosas, y por ello también este año, en Belén y en el mundo entero, se renovará en la Iglesia el misterio de la Navidad”. EL ÁRBOL DE NAVIDAD, MISTERIO DE BELÉN, AFIRMA EL PAPA Al recibir a los representantes de la región belga que ha donado el gran abeto vaticano CIUDAD DEL VATICANO, (ZENIT.org).- El Papa pidió manifestar el misterio de Belén como el árbol de Navidad “que da testimonio de la verdadera Luz que viene a este mundo”. Lo hizo en un discurso que pronunció este viernes al recibir en audiencia a los participantes en la Peregrinación de Bélgica llegados a Roma para el don del árbol de Navidad de la Plaza de San Pedro, que este año ha sido ofrecido por la región belga de la Valonia. “En el bosque, los árboles están cerca unos de los otros y cada uno de ellos contribuye a hacer del bosque un lugar sombrío, oscuro a veces”, explicó. “Y he aquí que, escogido de entre una multitud, el árbol majestuoso que ofrecéis hoy está iluminado y cubierto de decoraciones brillantes que son como tantos frutos maravillosos”, continuó. “Dejando su ropa oscura por una explosión brillante, ha sido transfigurado, convirtiéndose en portador de una luz que no es la suya sino que da testimonio de la verdadera Luz que viene a este mundo”, añadió. Benedicto XVI comparó el destino de ese árbol con el de los pastores, que, “velando en las tinieblas de la noche, son iluminados por el mensaje de los ángeles”. “La suerte de este árbol también es comparable a la nuestra, nosotros que estamos llamados a dar buenos frutos para manifestar que el mundo ha sido verdaderamente visitado y rescatado por el Señor”, afirmó. Para el Papa, el árbol de Navidad levantado desde el nacimiento junto al obelisco central de la Plaza de San Pedro, “manifiesta, a su manera, la presencia del gran misterio presente en el lugar sencillo y pobre de Belén”. “A los habitantes de Roma, a todos los peregrinos, a todos los que irán a la Plaza de San Pedro a través de las imágenes de las televisiones del mundo entero, les proclama el advenimiento del Hijo de Dios”, dijo. Y añadió: “A través suyo, son el sol de vuestra tierra y la fe de las comunidades cristianas de vuestra Región los que saludan al Niño-Dios, Él que ha venido a hacer nuevas todas las cosas y a llamar a todas las criaturas, desde las más humildes hasta las más elevadas, a entrar en el misterio de la Redención y asociarse a ella”. El abeto está decorado de blanco y oro, los colores del Vaticano, y se ilumina este viernes.Es un árbol centenario de treinta metros de altura, siete metros de diámetro y 2,65 metros de circunferencia, que pesa catorce toneladas. Procede del bosque de las Ardenas, situado en una frondosa zona natural especialmente protegida; iba a ser talado, con otros del mismo bosque, para permitir el crecimiento de otros árboles y plantas cercanas. Su madera se utilizará también para realizar unas esculturas que se venderán para recaudar dinero para los pobres. La tradición de colocar el árbol de Navidad y el Nacimiento en la plaza de San Pedro se remonta al año 1982. Fue Juan Pablo II quien sugirió que se colocara la representación del misterio de Belén, siguiendo el espíritu del Nacimiento realizado por san Francisco de Asís en 1223. Desde hace 27 años, diferentes regiones de Italia y de Europa se turnan para ofrecer el árbol que acoge a los miles de peregrinos que llegan a la plaza de San Pedro entre Navidad y el día de Reyes. DESCUBIERTA POR PRIMERA VEZ UNA CASA DE TIEMPOS DE JESÚS EN NAZARET El hallazgo permite descubrir cómo era el estilo de vida en la localidad NAZARET, (ZENIT.org / Por Jesús Colina).- Por primera vez se ha descubierto una casa de tiempos de Jesús junto a la Basílica de la Anunciación de Nazaret, un acontecimiento arqueológico sin precedentes que permite comprender el estilo de vida de esa época en la localidad. Los vestigios han aparecido durante las investigaciones arqueológicas realizadas por la Autoridad de Antigüedades de Israel con motivo de la construcción del Centro Internacional María de Nazaret, situado en el sector en el que según la tradición vivió Cristo. Los resultados serán presentados en una rueda de prensa, que se celebrará en la mañana de este lunes en los locales del futuro Centro, por Dror Barshod, director para el Distrito Norte de la Autoridad de Antigüedades de Israel, acompañado por Yardenna Alexandre, responsable de estas investigaciones arqueológicas, por expertos franciscanos y por monseñor Giacinto-Boulos Marcuzzo, obispo auxiliar y vicario para Israel del Patriarcado Latino de Jerusalén, encargado en particular de Nazaret. Según explica un comunicado de prensa de la Autoridad de Antigüedades de Israel, "restos de una habitación que se remontan al período romano han sido descubiertos por primera vez en las excavaciones realizadas con motivo de la construcción del Centro Internacional María de Nazaret, junto a la basílica de la Anunciación". "Jesús seguramente conoció este lugar y quizá esta casa", añade en un comunicado la Asociación María de Nazaret, institución que promueve la construcción del centro. El centro surge en frente de la Basílica de la Anunciación, situada en el lugar en el que, según la tradición católica, se encontraba la casa de la Virgen María. Según Yardenna Alexandre, directora de las excavaciones en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel, "el hallazgo tiene una importancia capital, pues descubre por primera vez una casa del pueblo judío de Nazaret y permite sacar a la luz el estilo de vida en tiempos de Jesús". "El edificio que hemos encontrado es pequeño y modesto --añade la arqueóloga-- y casi seguramente es típico de las casas de Nazaret de aquella época. Según las raras fuentes escritas que existen, sabemos que en el primer siglo de nuestra era Nazaret era un pequeño pueblo judío, situado en un valle. Hasta ahora, un cierto número de tumbas de la época de Jesús de Nazaret habían sido encontradas, pero no se había descubierto ningún vestigio que pudiera ser atribuido a este período". En la casa, según explica la Autoridad de Antigüedades de Israel se han encontrado algunos objetos, en su mayoría fragmentos de cerámica de la época romana (de los siglos I y II), en particular, objetos "utilizados sólo por judíos en este período, pues estos recipientes no son susceptibles de convertirse ritualmente en impuros". La arqueóloga Alexandre revela que en la casa ha encontrado una fosa que fue realizada probablemente en el marco de los preparativos realizados por los judíos para protegerse de la gran revuelta contra los romanos, en el año 67 d.C. Según la Autoridad de Antigüedades de Israel hasta ahora en Nazaret sólo se habían encontrado tumbas del Antiguo Imperio Romano, pero todavía no se había encontrado un testimonio histórico de este valor. La actual Basílica de Nazaret, construida en 1969, se eleva sobre los vestigios de tres iglesias anteriores de las cuales, la más antigua, se remonta al período bizantino (siglo IV). En este lugar, se encuentra una gruta que, como recuerda la autoridad israelí, "ha sido atribuida en la Antigüedad a la casa de la familia de Jesús". Dice la Autoridad de Antigüedades de Israel, "la Asociación María de Nazaret pretende conservar y presentar los vestigios de la casa descubierta en el interior del edificio que se convertirá en el Centro Internacional María de Nazaret", que será inaugurado a finales de 2010. El Centro propondrá a los habitantes de Tierra Santa, a los turistas y peregrinos, un recorrido multimedia para ayudar a comprender el papel de María de Nazaret en la fe cristiana. Este proyecto es católico con vocación ecuménica y pretende tender puentes de convivencia y diálogo con judíos y musulmanes. El Centro será animado por la Comunidad Chemin Neuf (Camino Nuevo), surgida en Francia en 1973, que congrega a 1.500 personas en 25 países. Puede visitarse el Centro Internacional María de Nazaret en: http://www.mariedenazareth.com RENACE EL CONTROL DE POBLACIÓN La vida humana vista como un problema de CO2 ROMA, domingo 20 de diciembre de 2009 (ZENIT.org). – La cumbre del clima de Copenhague ha traído consigo un aluvión de opiniones sobre temas medioambientales. Entre ellos está el retorno inquietante de la postura maltusiana que ve en el control de población la solución a los problemas del mundo. Según un artículo de opinión de Diane Francis, publicado el 8 de diciembre en el periódico canadiense National Post, lo que se necesita es una ley planetaria que imponga la política china de un solo hijo a todas las naciones. Francis pronosticaba que esto reduciría la actual población mundial de 6.500 millones hasta los 3.430 en el 2075. Aunque más extremista que la mayoría, Francis no está ni mucho menos sola en la defensa del control de población. Poco antes de la cumbre de Copenhague, Optimum Population Trust de Gran Bretaña lanzaba un esquema de compensación del CO2, informaba el 3 de diciembre el periódico Guardian. Según explicaba John Vidal, redactor de medio ambiente del periódico, esto permite a los consumidores ricos compensar su estilo de vida de viajes en jets privados financiando la anticoncepción en los países más pobres. Los cálculos del Trust, según Vidal, muestran que las 10 toneladas métricas de CO2 emitidas por un viaje de vuelta desde Londres a Sydney podrían compensarse evitando el nacimiento de un niño en un país como Kenia. Parece que el neocolonialismo todavía esté vivo en las actitudes de algunos activistas medioambientales que no ven ningún problema en hacer que las naciones en desarrollo contengan su población para que las emisiones de CO2 de los países ricos puedan compensarse. Al lanzamiento del esquema siguió un informe publicado por el Trust titulado: “Menos Emisores, Menos Emisiones, Menos Coste: Reducir las Futuras Emisiones de CO2 investigando en la Planificación Familiar”. Las conclusiones del estudio establecían: “El análisis coste/beneficio ha encontrado que la planificación familiar es considerablemente más barata que muchas tecnologías de bajo CO2”. “Basándose en los resultados del estudio, se propone que los métodos de planificación familiar deberían ser el instrumento primario en una estrategia óptima para reducir las emisiones de CO2”, defendía el informe. PREDICCIONES DE DESASTRE El Fondo de Naciones Unidas para la Población (FNUP) se unió al coro maltusiano con la publicación de su Informe de Estado de la Población Mundial 2009. El informe impulsaba un mayor acceso a la “salud reproductiva”. Este término de Naciones Unidas ha de entenderse incluyendo el acceso a condones, anticonceptivos y aborto. “Ahora hemos alcanzado un punto en el que la humanidad se está acercando al borde del precipicio”, indicaba Thoraya Ahmed Obaid, director ejecutivo del FNUP en la presentación del informe en Londres el 18 de noviembre. El informe fue acogido en la prensa con titulares como “Naciones Unidas: Luchar contra el Cambio Climático con Condones Libres” (Associated Press, 18 de noviembre). “Control de la Natalidad: el Modo más Efectivo de reducir las Emisiones de Gases de Efecto Invernadero”, decía a bombo y platillo el titular del 19 de noviembre del Times de Londres en su cobertura del informe. Junto a este llamamiento a la salud reproductiva en las naciones en desarrollo, y para confundir más, había otras declaraciones que contradecían la tesis de que menos gente en los países más pobres alejaría al mundo del precipicio del desastre medioambiental. “La responsabilidad principal de la actual acumulación de gases de efecto invernadero cae sobre los países desarrollados”, admitía el informe. “La relación entre la población y el cambio climático es en la mayoría de los casos compleja e indirecta”, concedía también. En un reportaje de la revista Economist del 31 de octubre aparecía una guía mejor sobre el tema de la población y el medio ambiente. En el editorial que acompañaba el reportaje, la revista señalaba que la tendencia a una menor fertilidad en los países en desarrollo está ya presente. “El descenso de la fertilidad actual es muy significativo y muy rápido”, afirmaba. INMORAL El editorial sostenía que podemos limitar el impacto humano en el medio ambiente de tres formas: política de población, tecnología y gobierno. En cuanto a la población, la revista sostenía que no hay mucho que pueda hacerse. Sólo una “coacción estilo chino” podría traer una reducción más rápida en la fertilidad. Resulta notable, para una publicación que en modo alguno se pone al lado de la religión, que el editorial también hay agregado lo siguiente: “Forzar a los pobres a tener menos hijos de los que quieren porque los ricos consumen demasiado de los recursos del mundo sería inmoral”. El reportaje mismo proponía que el modo de tratar con las emisiones de CO2 y la preocupación por el medio ambiente no es intentar reducir la fertilidad sino cambiar el desarrollo económico de modo que sea menos contaminante y se haga menos intensivo con los recursos. El sociólogo británico Fran Furedi exploraba la vuelta al maltusianismo en un texto para la página web Spiked. Su comentario del 7 de diciembre atacaba con dureza las propuestas de la Optimum Population Trust por ser “una organización maltusiana cuasi zombi dedicada a la causa de la reducción humana”. “A través de la mayor parte de la historia, la vida humana ha sido valorada en sí misma y por sí misma; ha sido vista como poseedora de una calidad especial que no se podía reducir a cantidades mesurables por contables misántropos”, observaba. Furedi basaba sus comentarios en una perspectiva humanista y no en un fundamento religioso. La vida humana tiene una calidad única, sostenía. También se maravillaba por el hecho de que otros humanistas no estuvieran interesados en defender la vida humana y no se alzaran por ideales desarrollados en el Renacimiento y la Ilustración. PERDER LA FE “Un mundo que puede poner un signo de igualdad entre un bebé y el CO2 es un mundo que ha perdido su fe en la humanidad”, lamentaba Furedi. Otro interesante comentario se publicaba el 9 de diciembre en la página web australiana On Line Opinion. Estaba escrito por Farida Akhter, de Bangladesh. Según el artículo, era la directora de una organización que trabaja con comunidades en Bangladesh y también dirige una editorial feminista. Akhter reflexionaba sobre el informe del Estado de la Población del Mundo del FNUP y sostenía que es una postura simplista considerar que las mujeres pueden resolver los problemas medioambientales simplemente reduciendo su fertilidad. Poner en el objetivo a las naciones en desarrollo simplemente no tiene sentido. Citando datos del informe del FNUP, que los 500 millones de personas más ricas del mundo son las responsables del 50% de las emisiones de dióxido carbónico del mundo. Así, continuaba, incluso aunque reduzcamos el crecimiento de la población en los países más pobres no será significativa su aportación a la reducción de las emisiones de CO2 o del consumo de recursos. “No hagamos a las mujeres el objetivo de los anticonceptivos con la excusa de resolver el cambio climático”, concluía. Un sentimiento compartido por Jennie Bristow, redactora jefe de la publicación británica Abortion Review. Escribía también un artículo para Spiked el 6 de octubre sobre el tema de la población y la ecología. Bristow defendía el aborto y los anticonceptivos, pero también precisaba que la historia está llena de ejemplos en los que estas prácticas se han impuesto a las mujeres por las autoridades que querían decidir cuántos niños deberían nacer. RESPETO Su ensayo era crítico con la postura pro vida, aunque mantenía también que: “Se deben responder serias cuestiones sobre hasta qué punto es genuino el compromiso por la libre elección entre quienes les gustaría que las mujeres eligieran en última instancia no tener hijos, o no más de un cierto número de hijos”. Es cierto que tenemos una responsabilidad hacia el medio ambiente, apuntaba Benedicto XVI en su encíclica del 29 de junio “Caritas in Veritate”. Lo que está en juego, no obstante, es algo más que sólo temas ecológicos, añadía el Papa. El respeto por la naturaleza también incluye el respeto por la vida humana. “Los deberes que tenemos con el ambiente están relacionados con los que tenemos para con la persona considerada en sí misma y en su relación con los otros”, apuntaba la encíclica (No. 51). Si los acaban oponiéndose, entonces hay “una grave antinomia de la mentalidad y de la praxis actual”, continuaba el Pontífice. Una contradicción propuesta por no pocas voces en el debate sobre cómo afrontar los actuales temas de medio ambiente. Por el padre John Flynn, L. C., traducción del inglés por Justo Amado CRISTO PRESENTE EN LOS POBRES, CARTA DEL ARZOBISPO DE BURGOS MADRID (SIC).- La caridad no es una actividad más de la Iglesia, sino que pertenece a su esencia, junto con la Palabra y los sacramentos. Por eso, Cáritas no es una mera ONG con gran eficacia. Es mucho más, porque es el rostro de la Iglesia que mira a los hombres con los ojos misericordiosos de Jesucristo y emplea las manos de Cristo para socorrer a tantos necesitados como hay en el mundo. Precisamente, porque es una actividad esencial de la Iglesia es también una actividad esencial en el ministerio y vida del obispo. La Iglesia ha tenido siempre conciencia de esta realidad y la ha vivido desde sus mismos orígenes. Han variado las formas, pero no el hecho. Siempre me ha impresionado que en pleno siglo II, cuando el gran apologista san Justino habla de la misa del domingo, no deje de señalar la colecta a favor de los pobres. Una colecta que era voluntaria pero muy generosa, y se ponía en manos del obispo para que éste, como responsable de la comunidad, se preocupara de remediar las necesidades no sólo de lo que hoy llamamos pobres, sino también de los huérfanos, las viudas y los encarcelados. La pujanza que tuvo en los siglos siguientes la institución del Diaconado, es una muestra evidente de ello. Pues el cometido principal de los diáconos no era el culto sino la caridad. Era un ministerio para ayudar al obispo a vivir la caridad en su iglesia. La Seguridad Social de los Estados Modernos ha asumido muchas de estas acciones. Y es deseable, más aún, exigible que se preocupe por resolver problemas tan primarios y acuciantes como el trabajo y el paro, la educación gratuita y universal, la protección de la familia, la atención a las madres que se encuentran ante la tragedia del aborto o que están sufriendo sus secuelas, y un largo etcétera. Bienvenidas sean todos los logros sociales. Pero sabemos que Benedicto XVI decía una gran verdad, cuando aseguraba en su primera encíclica que «la caridad siempre será necesaria, incluso en la sociedad más justa». Porque «siempre habrá sufrimiento que necesita consuelo y ayuda; siempre habrá soledad; siempre se darán también situaciones de necesidad material en las que es indispensable una ayuda que muestre un amor concreto al prójimo». Esas necesidades son tan patentes, tan generales y tan graves en esta crisis tan aguda y general que estamos padeciendo, que pueden desanimarnos. ¿Cómo no sentir la tentación del desaliento ante el exceso de necesidades y lo limitado de las propias actuaciones? Sin embargo, sabernos meros instrumentos en manos del Señor nos librará de toda ansiedad, pues nos llevará a hacer con humildad lo que sea posible, dejando el resto al Señor. Pero la caridad no es un mero «dar», aunque sea generoso y abundante. Lo más importante es «darse», ser nosotros parte del don, volcándonos como personas y como testigos de Cristo. Para no dejarse impresionar por el «no se puede hacer nada», o por el «es preciso hacer más», es decisivo el contacto con Cristo. Este contacto vivo nos libera de una doble tentación: la inercia y la soberbia autosuficiente. La relación con Dios es, pues, elemento esencial del ejercicio cristiano de la caridad. En este sentido tenemos un ejemplo maravilloso en esa mujer-símbolo de la caridad con los pobres en nuestro tiempo: la Beata Teresa de Calcuta. Ella tuvo siempre la clara conciencia –y así se lo ha trasmitido a sus hijas- de que una vida de oración intensa era imprescindible para dedicarse con intensidad a los más pobres de los pobres. Nada mejor que contemplar estos días con creciente interés el rostro amoroso de Cristo Niño y el rostro doliente de Cristo en los pobres. No son dos Cristos sino dos formas del mismo Cristo. Que sepáis descubrirle en los pobres y necesitados. Os deseo de todo corazón una Feliz y Santa Navidad. + Francisco Gil Hellín Arzobispo de Burgos
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