La Sagrada Familia: Jesús, María y José
27 de diciembre de 2009

MONICIÓN DE ENTRADA

Sed todos bienvenidos a la Eucaristía. Hemos celebrado hace poco más de 24 horas el Nacimiento del Señor y hoy la Liturgia nos propone que festejemos a la Sagrada Familia de Nazaret: Jesús, María y José. La familia es el mejor fermento de la vida cristiana y eso lo hemos de tener muy en cuenta. Pero, además, es la base del crecimiento más armónico y un ejemplo de amor y paz. Es el día para honrar a los padres. Y, naturalmente, a los hijos. Con el pensamiento puesto en la imagen cercana y atrayente de la Sagrada Familia en el Portal de Belén, iniciamosnuestra celebración.


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- En la primera lectura vamos a leer un texto del Libro del Eclesiástico. El autor sabio del Antiguo Testamento nos da enseñanzas firmes para que nuestras familias funcionen en el amor y en la esperanza. Buen ejemplo para hoy cuando muchos quieren romper la idea de la familia. Y no se sabe la causa.

S.- El sentido de los antiguos judíos sobre este salmo 127 es que Dios premia al hombre y a la mujer fieles al Señor con muchos bienes familiares. Una buena familia, feliz y dichosa, es el gran premio. Para nosotros se puede decir lo mismo. La familia es una bendición permanente.

2.- San Pablo en la segunda lectura, sacada de la Carta a los Colosenses, nos da el esquema de vida que hará todo lo que es deseable para nosotros sea realidad: “que vuestra vida la presida la misericordia, la bondad, la humildad, la dulzura, la comprensión, el perdón… y así la paz de Dios habitará en vuestros corazones”. Es un buen plan de vida. Meditemos sobre ello.

3.- El Evangelio de San Lucas nos narra el primer viaje de Jesús a Jerusalén para celebrar la fiesta de la Pascua. Se hacía a la edad de doce años. Y a la vuelta sus padres le dan por perdido. Pero no. Estaba en las “cosas de su Padre”, el Templo, siendo admiración de todos los que le escuchaban. Luego, volvió a Nazaret para vivir en familia hasta el día en que comenzó su vida pública.

 

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

Presentamos esta breve oración de despedida para estos momentos de paz y quietud. Su autor es el sacerdote navarro, Javier Leoz.

 

LO HICISTE EN FAMILIA, SEÑOR

 

Por Navidad, Señor, por Navidad

Quisiste aparecer en el seno de un hogar.

Como distintivo, no la cantidad, sino la unión

Como riqueza, no el dinero, sino el ejemplo de José y de María

Y es que, tu felicidad Señor, no fue la apariencia,

el oro, las perlas o la plata: fue el amor de tu familia nazarena.

Amén.

 


Exhortación de despedida

Proclamemos al mundo la importancia de la familia cristiana, basada en el amor y en la paz y mansedumbre que Cristo nos enseña.