

Domingo Sagrada Familia, Jesús, María y José
27 diciembre de 2009
Plegarias ANTÍFONA DE ENTRADA Is 2,16 Los pastores fueron corriendo y encontraron a María y a José y al niño acostado en el pesebre ACTO PENITENCIAL El Señor Jesús, a quien recibimos hecho Niño en Belén, nos invita siempre a la paz y a la reconciliación y muy especialmente en este Tiempo de Navidad. Usando su misma generosidad nosotros nos reconocemos pecadores. Señor, Tú que resucitaste para salvarnos, Señor ten piedad Señor ten piedad Señor, Tú que nos envías a tu Espíritu para que actuemos en paz y con amor, Cristo ten piedad. Señor, Tú que vienes al mundo a hacerlo más justo y solidario, Señor ten piedad. ORACIÓN COLECTA Dios Padre Nuestro, que has propuesto la Sagrada Familia como maravilloso ejemplo a los ojos de tu pueblo: concédenos, te rogamos, que imitando sus virtudes domésticas y su región en el amor, lleguemos a gozar de los premios eternosen el hogar del Cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Al ofrecerte, Señor, este sacrificio de expiación, te suplicamos, por intercesión de la Virgen María, Madre de Dios, y de San José, que guardes nuestras familias en tu gracia y en tu paz verdadera. Por Nuestro Señor Jesucristo PLEGARIA EUCARÍSTICA El Señor esté con vosotros Levantemos el corazón Demos gracias al Señor nuestro Dios
Padre Nuestro, eres digno de toda alabanza. Cuando miramos el mundo y su historia Descubrimos tu presencia y tu Espíritu, sobre todo en este Tiempo de Navidad, cuando tu Hijo querido ha nacido entre los hombres. Y se ha hecho como uno de nosotros para salvarnos
Tú eres, Dios Padre, el gran Pastor del universo has trazado el sendero de los astros; luces inmensas que caminan por los espacios formando el incontable rebaño de las estrellas. Tú eres quien abre la puerta del aprisco de los vientos, que, unas veces, se desatan huracanados y, otras, acarician los trigos suavemente.
Tuyas son las estaciones que obedecen tu llamada, Como ovejas que aman a su Pastor. La misma fuerza de amor que alimentas en cada uno de nosotros, y en todos los pueblos, es un poema de amor que te ofrecemos, Padre de todos los hombres y mujeres, con este canto de alabanza SANTO, SANTO, SANTO
ANTÍFONA DE COMUNIÓN Bar 3.38 Dios apareció en el mundo y vivió entre los hombres. ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN Que tu presencia indeleble en este sacramento nos haga mejorar en el cuerpo y en el espíritu, sepamos ser ofrenda permanente para la salvación de nuestros hermanos y testigos de tu generosidad sin límites Por Jesucristo Nuestro Señor
|
||