II Domingo del Tiempo Ordinario
17 de enero de 2010

 

MONICIÓN DE ENTRADA

Antes de nada deciros que os deseamos una cordial bienvenida a la Eucaristía. Comenzamos hoy la primera fase del Tiempo Ordinario que nos llevará hasta el 17 de febrero-- Miércoles de Ceniza--en que iniciaremos la Cuaresma. Vamos a asistir, hoy, al primer milagro de Jesús. Y es muy especial, y rodeado de gran alegría, porque tuvo lugar en una boda. A petición de su Madre, María, transforma 600 litros de agua en vino de excelente calidad. A los novios se les agotaba el vino para agasajar a sus invitados y la Virgen quiso evitarles esa vergüenza. Es un principio muy especial por parte de Jesús. Siempre estará presente en Él la alegría. Juan Evangelista, tan cercano, a María es quien nos narra este episodio. Por otro lado, Pablo nos va a hablar del Espíritu Santo, el gran inspirador de toda acción religiosa. Es, pues, un día para escuchar con atención y, luego, meditar todo lo que hemos oído lo mejor posible. Inundados por la alegría que nos trae Jesús y su Espíritu iniciemos con gran gozo la Eucaristía.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- El profeta Isaías en la primera lectura nos desvela que una profecía muy singular para nosotros hoy: el Mesías es presentado como el Esposo de Israel que traería la paz y la alegría a su pueblo. Y como seguiremos viendo todas las lecturas de hoy tienen ese contenido especial de matrimonio, de esponsales entre Dios y su pueblo.

S.- El salmo 95 tenía para el pueblo judío la idea de un Dios único y portador de toda la fuerza. Y era el pueblo de Israel quien debía de comunicar a todos los demás pueblo esa realidad importante y alegre. Esta idea de Dios como rey universal llega hasta nosotros y por eso le cantamos y le festejamos.

2.- La lectura de la Primera Carta de San Pablo a los fieles de Corinto nos acompañará hasta el domingo octavo de este tiempo ordinario, como segunda lectura de nuestras eucaristías. Refiere los diferentes dones y carismas que el Espíritu Santo otorga a los fieles para vivir mejor y ser más felices puestos todos en presencia de Dios.

3.- Jesús de Nazaret inicia su misión en una boda, por indicación de su Madre, la Virgen María y convirtiendo considerables cantidades de agua en un vino excelente. No puede haber principio más bello y alegre. El episodio de las Bodas de Caná merece toda nuestra atención al escucharlo y reflexionar, después, en él por su significado y matices.

 

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

La segunda lectura de hoy ha sido una gran lección sobre el Espíritu Santo que nos da San Pablo. Escuchemos en estos momentos quietos y felices del final de nuestra eucaristía con la siguiente plegaria.

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

¡Oh Espíritu Santo!,

alma de mi alma,

te adoro;

ilumíname, guíame,

fortifícame, consuélame,

dime que debo hacer, ordéname.

 

Concédeme someterme

a todo lo que quieras de mí,

y aceptar todo lo que permitas

que me suceda.

Hazme solamente conocer

y cumplir tu voluntad.


Exhortación de despedida ojo

Salgamos con alegría del templo hoy. Es alegría lo que Jesús de Nazaret nos transmite hoy y siempre.