Dolores y Gozos de San José Por Jesús Martí Ballester
En el convento de carmelitas del Desierto de las Palmas, cerca de Castellón de la Plana, hay un paseo poblado de capillitas dedicadas a glosar en azulejos los Siete Dolores y Gozos de San José. Al misterio correspondiente acompañan unos versos sencillos que quieren motivar la devoción y el culto al Santo que mereció ser de Jesús Padre amado y Esposo Privilegiado de la Madre que ha elegido.
Primer Dolor y Gozo El primer dolor tuviste viendo encinta a tu Esposa y a esta pura, intacta rosa abandonarla quisiste, y aunque esta pena fue triste, tuviste gozo en saber, que había Dios de nacer de tu Esposa Virgen pura, lo que un ángel te asegura para mostrar tu deber.
Segundo Dolor y Gozo Segundo dolor mostráis mirando al Verbo humanado sobre pajas reclinado, y de su pena lloráis. Entre pajas abrigáis al que es Salvador del mundo y tenéis gozo segundo viendo que ángeles y cielo cantan la gloria en el suelo a este misterio profundo.
Tercer Dolor y Gozo El tercer dolor que oprime tus entrañas paternales es ver correr los raudales de sangre con que se imprime, a costa de un Dios que gime, el duro rescate del hombre. Y el gozo fue con el nombre de Jesús, Santo, inefable, que un ángel te dice afable se llame y así se nombre.
Cuarto Dolor y Gozo El cuarto dolor y llanto, que os aflige el corazón, fue cuando el viejo Simeón, lleno de Espíritu Santo, predijo la pena y llanto y muerte del Salvador. Pero templó este dolor el gozo tan deseado de habernos Dios rescatado de la culpa y deshonor
Quinto Dolor y Gozo El quinto dolor te causa un Herodes ambicioso y a Egipto huyes presuroso con tu Dios, Esposa y casa. A aquel la ambición le abrasa, y tú, gran gozo tuviste cuando los ídolos viste en Egipto por el suelo, que fue el premio a tu desvelo y al demonio pena triste.
Sexto Dolor y Gozo El sexto dolor tuviste viendo que no está segura de Jesús la vida pura en el Belén del que huiste. El gozo, en sueño, tuviste cuando un ángel reverente, dijo: a Galilea vete con el Niño y con su Madre, porque ya su Eterno Padre quitó a Herodes de la gente.
Séptimo Dolor y Gozo El dolor séptimo ha sido cuando el niño bienamado quedó en el Templo anhelado y le lloraste perdido. Pero fue el gozo cumplido y debido a tu eficacia, porque no fue tuya la desgracia de haber perdido a Dios, porque nadie, si no es vos, le pierde y se queda en Gracia.
Primer Domingo Primer Dolor: cuando estaba dispuesto a repudiar a su inmaculada esposa. Estando desposada su madre María con José, antes de vivir juntos se halló que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo (Mt 1,18). Primer Gozo: cuando el Arcángel le reveló el sublime misterio de la Encarnación. El ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, pues lo concebido en ella es del Espíritu Santo (Mt 1, 20). Segundo Domingo Primer Dolor: al ver nacer el niño Jesús en la pobreza. Vino a los suyos, y los suyos no le recibieron (Jn 1,11). Segundo Gozo: al escuchar la armonía del coro de los ángeles y observar la gloria de esa noche. Fueron deprisa y encontraron a María, a José y al niño reclinado en el pesebre (Lc 2,16). Tercer Domingo Primer Dolor: cuando la sangre del niño Salvador fue derramada en su circuncisión. Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de que fuera concebido en el seno materno (Lc 2,21). Segundo Gozo: dada con el nombre de Jesús. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados (Mt 1, 21). Cuarto Domingo Primer Dolor: la profecía de Simeón, al predecir los sufrimientos de Jesús y María. Simeón los bendijo, y dijo a María, su madre: Mira, éste ha sido puesto... como signo de contradicción... para que se descubran los pensamientos de muchos corazones (Lc 2, 34-35). Segundo Gozo: la predicción de la salvación y gloriosa resurrección de innumerables almas. Porque han visto mis ojos tu salvación, la que preparaste ante todos los pueblos; luz para iluminar a las naciones (Lc 2, 30-31). Quinto Domingo Primer Dolor: en su afán de educar y servir al Hijo del Altísimo, especialmente en el viaje a Egipto. El ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y estate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo (Mt 2,13). Segundo Gozo: al tener siempre con él a Dios mismo, y viendo la caída de los ídolos de Egipto. Y estuvo allí hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que dice el Señor por el profeta: «De Egipto llamé a mi hijo» (Mt 2,15). Sexto Domingo
Segundo Gozo: al regresar con Jesús de Egipto a Nazaret y la confianza establecida por el Ángel. Y fue a vivir a una ciudad llamada Nazaret, para que se cumpliera lo dicho por los profetas: será llamado Nazareno (Mt 2,23). Séptimo Domingo Primer Dolor: cuando sin culpa pierde a Jesús, y lo busca con angustia por tres días. Le estuvieron buscando entre los parientes y conocidos, y al no hallarle, volvieron a Jerusalén en su busca (Lc 2, 44-45). Segundo Gozo: al encontrarlo en medio de los doctores en el Templo. Al cabo de tres días lo hallaron en el Templo, sentado en medio de los doctores, escuchándoles y haciéndoles preguntas (Lc 2,46).
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