I Domingo de Cuaresma
21 de febrero de 2010

MONICIÓN DE ENTRADA

Os damos con gran emoción y afecto la bienvenida a esta primera eucaristía cuaresmal, en domingo. El pasado miércoles, el Miércoles de Ceniza, comenzaban la Cuaresma tiempo de amor y de conversión. La Palabra de Dios nos muestra --hoy y siempre-- su fuerza para hablarnos de reconciliación. Dios sabe que el hombre seguirá destruyendo la naturaleza, tratando de dominar a los demás; pero Él, frente a este proceder, nos da su bondad, su misericordia y su paciencia infinita. La cuaresma es tiempo de conversión, de vuelta a Dios, de crecer, día a día, en el amor a los hermanos… Empecemos, pues, sobre esa estela del amor de Dios, la Eucaristía del I Domingo de Cuaresma.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura –del Libro de Deuteronomio-- nos muestra cómo el hombre, en los momentos cruciales de su historia, siempre busca a Dios. Y es un testimonio claro para decirnos que Dios siempre estuvo a su lado, en medio de las dificultades, para liberarlos y protegerlos.

S.- Este salmo 91 es, precisamente, el que cita el demonio, en la tentación a Jesús en el desierto. Y lo sutil del tentador está en el Salmo 91 era el himno triunfal de los judíos a la confianza en el Señor. Formaba parte de las oraciones personales. Y por eso el Diablo intenta confundir al Señor invocando la confianza en Dios. Para nosotros nos puede servir también de oración personal invocando la confianza del Señor para que nos libre de las tentaciones.

2.- San Pablo, en la segunda lectura que procede de la Carta a los Romanos nos dice que la fe es esencial en nuestra vida, para recordarnos que el Señor es el único Señor, y Él nunca nos defraudará.

3.- El fragmento evangélico de hoy es de San Lucas y nos narra las tentaciones de Cristo en el desierto. Confirma este evangelio que las pruebas y tentaciones formarán siempre parte de nuestra vida; pero, si vivimos junto a Cristo, seremos capaces de vencerlas y saldremos liberados de ellas. Cristo supo vencer al Tentador. Y nosotros, junto con Jesús, también sacaremos el pecado de nuestra vida.

 

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

Escuchemos en silencio estos versos del padre Javier Leoz muy adecuados para este momento de paz y quietud en el final de nuestra eucaristía

 

QUE TENGA HAMBRE, SEÑOR

Hambre de Dios, y de adorarle mientras viva

Hambre de de Dios, y de bendecir su nombre

Hambre de Dios, y de no venderle por nadie

Hambre de Dios, para que atienda mis dolores

Hambre de Dios, para escuchar su voz de Padre


Exhortación de despedida

Qué el tiempo de cuaresma nos llene de alegría por la promesa de conversión profunda que el mismo Jesús de Nazaret nos ha mostrado hoy. Él sufrió tentaciones para no ser en nada diferente a nosotros, salvo en el pecado. Pero con Él en cercanía podremos vencer al Mal.


Comenzamos, hoy, a publicar moniciones y otros textos litúrgicos especialmente destinados a la misa con niños. Se complementan con las que publicamos en Misa Familiar. De momento, será en esta página de Moniciones donde vayan apareciendo.


Misa de Niños

Estos textos han sido realizados por el equipo de catequistas de la Parroquia de El Altet, Alicante.

MONICIÓN DE ENTRADA

Buenos días a todos y bienvenidos a esta celebración. El miércoles pasado comenzamos la Cuaresma poniéndonos la ceniza. Ahora tenemos 40 días para prepararnos para el acontecimiento más importante de nuestra fe, que es la resurrección de Jesús. Queremos aprender a tenerun corazón lleno de cosas buenas, como tenía el corazón de Jesús, para que, como Él, recorramos este camino dándole gracias por todo lo que nos da y superando las dificultades que nos encontremos. Por eso ahora vamos a comenzar la Misa con alegría y cantando.

PETICIONES DE PERDÓN

1.- Por las veces en que no somos capaces de darte gracias por las cosas que tenemos. Señor, ten piedad.

2.- Por las veces en que somos rencorosos, envidiosos y nos cuesta perdonar a los demás. Cristo, ten piedad.

3.- Por las veces en que no ayudamos a los que están cerca de nosotros y lo pasan mal. Señor, ten piedad.

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA

El pueblo de Israel le da gracias a Dios porque los liberó de la esclavitud en Egipto y los sacó a la tierra prometida. Todos los años celebraban la Pascua recordando este gran acontecimiento.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA

San Pablo escribe a los cristianos de Roma y también a nosotros para recordarnos que lo más importante de nuestra fe es que Dios resucitó a Jesús de entre los muertos. La Cuaresma nos prepara para celebrar este gran acontecimiento.

PETICIONES

1.- Por nuestra Iglesia, para que no caiga en ninguna tentación que le aparte del camino que Jesús nos muestra en el Evangelio. Roguemos al Señor.

2.- Por los gobernantes de todo el mundo, pero especialmente por los de nuestro país, para que elijan el servir y el compartir, antes que el tener, el poder y el prestigio. Roguemos al Señor.

3.- Para que llegue a todas las personas el pan y lo necesario para una vida digna. Roguemos al Señor.

4.- Por nosotros, niños y niñas de El Altet, y por los niños de todo el mundo, para que sepamos dar testimonio de nuestra fe en la escuela, en la catequesis, cuando jugamos con nuestros amigos y en nuestra familia. Roguemos al Señor.

5.- Por todos los padres y mayores que habéis venido hoy a esta Misa, para que nos ayudéis con vuestro testimonio a hacer una opción clara por Jesús de Nazaret y por su estilo de vida. Roguemos al Señor.