Vamos a reseñar dos libros en esta sección de “El Libro de la Semana” –lo normal es uno solo—por tener dos obras de parecido contenido. Se trata de sendos libros sobre comentarios dominicales, cada uno con sus características diferenciadas. Hemos pensando que pueden ser de utilidad para aquellos de nuestros lectores que componen semanalmente sus homilías, y más, en este tiempo de cuaresma, que suelen cuidarse especialmente las homilías.


1.- LOS ROSTROS DE LA BIBLIA

Comentarios a las lecturas dominicales

Ciclos A, B y C

Por Gianfranco Ravasi

Ediciones San Pablo, Madrid, España

El autor de este libro es un arzobispo italiano que, de acuerdo con el título de obra, “ajusta” sus comentarios sobre los textos de las misas dominicales de los tres ciclos a algún rostro de la Biblia, a alguna biografía de un personaje. Es, sin duda, una evidente originalidad. Ya en la introducción, monseñor Ravasi, habla en extenso de sus citas sobre personajes, llamándoles testigos y es más que obvio que en toda la Biblia hay muchos testigos. Pero también cita el autor territorios. No son solo rostros humanos. Ciertamente, la variedad es grande y, por ejemplo, cuando cita un personaje del Antiguo Testamente no sólo va a centrar su comentario al ámbito veterotestamentario depende. Trata de comentar, en su conjunto, las lecturas de cada domingo con un “nombre-idea” que refuerce la enseñanza general. No se olvide que Gianfranco Ravasi es biblista, teólogo, arqueólogo y experto en lengua y cultura hebreas. Y es además, el “ministro de Cultura”, del Papa Benedicto XVI. En efecto, fue creado en 2007 por el Pontífice arzobispo y presidente del Consejo Pontificio para la Cultura. Preside también la Pontificia Comisión de Bienes de la Iglesia y la relativa a la Arqueología.

La elección de los personajes que enmarcan y definen cada comentario dominical es a veces –parece—no muy relacionable, aunque, obviamente, el texto en si lo encaja bien. Si vemos por ejemplo el “retrato” incluido en el comentario al II Domingo de Cuaresma del Ciclo C –el correspondiente a la presente edición de Betania—es Eliecer, pero aunque no se le nombra especialmente está relacionado con el capitulo 15 del Libro del Génesis que se lee, pues, en este domingo. Bueno, el ejemplo es ilustrativo e interesante. NI que decir tiene que es un sensacional libro de consulta, pues si para los probables y posibles redactores de homilías que acudan a este libro como fuente de inspiración la elección de los protagonistas, de los retratos, no siempre les serán útiles, si lo será, sin duda, el contexto.

La lectura puramente didáctica, o de entretenimiento, del libro de Monseñor Gianfranco Ravasi es agradable, interesante y muy amena. Hay mucho dato y mucha referencia. La realidad es que el libro reseñado nos ha gustado mucho y hasta nos ha sorprendido gratamente.

 

2.- EN OTRAS PALABRAS

Evangelio y vida abrazándose

Comentarios al evangelio del domingo: Ciclos A, B y C

Por Ángel Calvo Cortés

Ediciones San Pablo, Madrid, España

Ángel Calvo Cortés, autor del libro que reseñamos, escribe una muy clara y útil introducción en la que explica y justifica la naturaleza de su obra. Defiende el lenguaje coloquial frente al erudito a la hora de comentar los evangelios dominicales y, además, se desmarca de la posibilidad de que, solamente, sea utilizado por sacerdotes o por aquellas personas que tienen que escribir homilías. Habla de que leer, en voz alta, cada uno de sus comentarios ocupa un par de minutos y sacar rendimientos para ser más feliz. Está bien.

Realmente los comentarios de Ángel Calvo Cortés a cada evangelio están llenos de vida, de originalidad y hasta de modernidad. Hechos cotidianos, citas de películas, palabras aplicadas con uso actual como mogollón, etc. Está claro que busca dirigirse a un público de ahora y pretende atraer la atención de sus lectores con todas esas citas no muy habituales en una homilía. Es verdad, por otro lado, que hay muchos no sacerdotes, laicos y consagrados, que, por ejemplo, en Betania leen la sección de homilías para mejor prepararse para la Eucaristía. E, incluso, muchas catequistas para preparar a sus niños para la misa dominical. Con ello, tal vez, se destruye la idea dada en la entradilla de esta página sobre el uso referencial de las homilías solo por sacerdotes. Además, a veces, los libros que contienen homilías responden al trabajo previo de un sacerdote que tras escribir todas, las “atusa” un poco y las dispone para convertirlas en libro. Tanto da. Lo importante es que se lean.

El final de cada homilía es un texto poético, o de otra naturaleza, de autores, en su mayoría, no religiosos, que, sin duda, ayudan a mejor comprender el texto anterior. En cuaresma, aunque no siempre, el autor da a esos textos finales un mayor contenido oracional. Y, desde luego, tiene razón en el sentido de que los comentarios se leen en poco tiempo, no superan el largo de folio y medio, y se leen muy bien, incluso leídos en voz alta suenan muy bien. Libro original que, sin duda, contiene un excelente –y moderno—material de consulta. Ángel Calvo es sacerdote y profesor de Instituto. Y ha trabajado principalmente en las diócesis aragonesas.

 

Ángel Gómez Escorial