CHILE: LA AYUDA DELA IGLESIA LLEGA YA A LOS DAMNIFICADOS DEL TERREMOTO EL PAPA RECIBE LA INVITACIÓN OFICIAL PARA VISITAR GALICIA EN 2011 “CIENCIA Y FE: UN DIÁLOGO NECESARIO Y POSIBLE” ANTE UNA CULTURA DE MUERTE, UNA VISIÓN INTEGRAL DEL HOMBRE Y LA MUJER 50 AÑOS DE PRESENCIA DE LAS MISIONERAS COMBONIANAS EN ESPAÑA EL ARZOBISPO DE PAMPLONA INVITA A VIVIR LAS JAVIERADAS 2010 "QUE LA IGLESIA ESTÉ MÁS PRESENTE ENTRE LOS GITANOS" EL CARDENAL ANTONELLI PIDE RECONOCER ECONÓMICAMENTE EL TRABAJO DOMÉSTICO JÓVENES DEL URUGUAY SE ENTRENAN COMO LECTIO-NAUTAS CHILE: LA AYUDA DELA IGLESIA LLEGA YA A LOS DAMNIFICADOS DEL TERREMOTO “Es tiempo de orar y unirnos como una familia que somos”, explica el presidente de la Conferencia Episcopal SANTIAGO (ZENIT.org).- "Es tiempo de orar y unirnos como una familia que somos", explica en plena actividad de respuesta al drama del terremoto monseñor Alejandro Goic, presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, en declaraciones publicadas por la página web del episcopado. Caritas Chile se ha movilizado, a través de su red local presente en las 23 diócesis de este país andino, para prestar ayuda de emergencia a los damnificados por el devastador terremoto del pasado sábado, que ha dejado al menos 711 víctimas mortales. Las misas de este domingo han sido una oración conjunta del país a favor de las víctimas y sus seres queridos, a la que se unió Benedicto XVI desde la plaza de San Pedro del Vaticano. Según informa el director de la Cáritas nacional, Lorenzo Figueroa, "nos estamos coordinando con el Gobierno y otras organizaciones civiles para establecer una red nacional de ayuda que nos permita superar las grandes dificultades que tenemos en las comunicaciones". "Cáritas Chile está recogiendo alimentos en todo el país para enviarlos inmediatamente a las comunidades que han resultado más dañadas por el seísmo y donde ya comienza a registrarse escasez de productos de primera necesidad", explicado Lorenzo Figueroa. "En estos momentos, todos nuestros sistemas de comunicación interna y nuestra capacidad logística para almacenamiento y distribución de la ayuda están completamente operativos", ha añadido, al tiempo que reconoce que dada "la magnitud y alcance de la catástrofe, que ha afectado a las regiones más pobres del país, hará necesario el apoyo de la red Cáritas, aunque, sobre todo, lo que más necesitamos es esperanza para nuestro atribulado pueblo". Monseñor Goic ha confirmado que todas las parroquias y centros locales de Caritas en Chile están sumando esfuerzos para atender a las víctimas de esta catástrofe, y ha informado que tanto en Maule como en Bio Bio, las regiones más afectadas, los voluntarios de las parroquias ya han comenzado a distribuir ayuda. Caritas Internationalis ha enviado a Santiago de Chile a un equipo de expertos con objeto de colaborar en las operaciones de ayuda a los damnificados. Entre los miembros del equipo figura el director de asuntos humanitarios de Cáritas Internationalis, Alistair Dutton, que viaja a Chile desde Haití, así como los miembros del equipo de rescate de Caritas México que hace sólo unas semanas participaron en las labores de rescate de víctimas en Puerto Príncipe. EL PAPA RECIBE LA INVITACIÓN OFICIAL PARA VISITAR GALICIA EN 2011 En audiencia Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta CIUDAD DEL VATICANO, (ZENIT.org).- El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, invitó este lunes a Benedicto XVI a visitar su comunidad autónoma en 2011, año en que se celebra el octavo centenario de la consagración de la catedral de Santiago de Compostela. La invitación del presidente del gobierno autonómico gallego tuvo lugar durante una audiencia en el Vaticano, en la que estuvo acompañado por el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio. Sus huéspedes, presentaron al Santo Padre las actividades del Año Santo Compostelano 2010 y le entregaron la primera medalla conmemorativa. En declaraciones a los periodistas tras la audiencia, Núñez Feijóo manifestó el deseo de que "podamos tener buenas noticias" con respecto a la invitación expuesta al Santo Padre. "Simplemente lo espero como gallego y como presidente de la Xunta", puntualizó. "Esa noticia le corresponde confirmarla al Papa y a sus colaboradores", reveló. Según relató, en el encuentro tuvo la oportunidad de comunicar al Papa la importancia que tiene para Galicia y para toda España la celebración del Año Santo Compostelano, que no se repetirá hasta 2021, y ratificó el significado de este evento a raíz de las raíces cristianas de Europa. La delegación gallega regaló al Papa una miniatura del famoso botafumeiro de la catedral compostelana y una copia en gallego del Códice Calixtino, el manuscrito del siglo XII sobre las peregrinaciones a la tumba del apóstol. El político gallego anunció que en mayo se inaugurará una exposición en el Brazo de Carlo Magno, en un lateral de la plaza de San Pedro, en el Vaticano, sobre el primer arzobispo de Santiago, monseñor Diego Gelmírez (o Xelmírez, 1059-1139), que impulsó la construcción de la catedral. El obispo de Roma tiene previsto visitar España en agosto de 2011 con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid. El 17 de febrero, el padre Federico Lombardi S.I, director de la Oficina de Información de la Santa Sede, confirmó que se está analizando también la invitación que el Papa ha recibido para consagrar el templo de la Sagrada Familia de Gaudí, en Barcelona. “CIENCIA Y FE: UN DIÁLOGO NECESARIO Y POSIBLE” Seminario permanente en la Universidad Pontificia de México CIUDAD DE MÉXICO (ZENIT.org).-La Universidad Pontificia de México celebró la primera sesión del “Seminario permanente sobre el diálogo entre ciencia y fe”, en coordinación con la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, la Anáhuac, la Iberoamericana, la Intercontinental, la Panamericana y el Colegio de Posgraduados de la Universidad de Chapingo. El evento fue inaugurado el 20 de febrero por monseñor Felipe Arizmendi Esquivel, presidente de la Comisión episcopal para la Pastoral de la Cultura en México, informa a ZENIT José Felix García, de la Universidad Pontificia. El presbítero Alberto Anguiano hizo la presentación del seminario, el cual, según sus palabras, “representa el esfuerzo por institucionalizar un diálogo provechoso entre quienes reconocen en la ciencia y la fe, dos genuinas expresiones del conocimiento humano”. Con este seminario, las instituciones participantes se suman a un movimiento internacional que promueve el diálogo entre la religión y la ciencia y que cuenta ya, por ejemplo, en Estados Unidos con más de cincuenta asociaciones o, en Europa, con numerosas instituciones universitarias como el Center for Theology and Natural Sciences de Berkely, además de la European Society for the Study of Science and Theology y la Fundación Templeton. “Favorecer el intercambio entre la perspectiva creyente y científica es del todo urgente y necesario, particularmente, en esta era global en la que el protagonismo de la ciencia y la tecnología constituye el marco de referencia que configura los valores de la sociedad actual”, se dijo. En la misma presentación se señaló que “concretamente, en México, promover el ejercicio de un diálogo abierto a la discusión, críticamente fundada, parece no menos apremiante si se considera que la polarización es una inercia cultural que accidenta el desarrollo social tanto en su nivel político, como económico, científico y religioso. Resulta pues, imperativo dejar atrás una práctica beligerante que hace de la palabra, no expresión de la razonabilidad, sino instrumento de la agresión visceral”. “El recién inaugurado seminario permanente quiere incidir en el cambio cultural de la patria mexicana, promoviendo, pues, una discusión que críticamente fundada, deje de ser trapecio de lucha libre para convertirse en la palestra donde se ejercite la palabra como expresión de una razón dialogante y, por ello mismo, de una razón socialmente responsable”, señaló el presentador. Dada la dispersión y la falta de interrelación existente entre las distintas áreas del saber especializado, el seminario permanente se propone como objetivo: “Ofrecer una plataforma institucional que pueda favorecer el intercambio de recursos científicos, pedagógicos, humanos y de infraestructura a fin de promover y enriquecer: el análisis de los problemas sociales; el análisis y discusión sobre los nuevos planteamientos éticos y políticos suscitados por las técnicas biomédicas; el diálogo entre los principales actores de los diversos sectores de la sociedad mexicana”. En particular, el seminario pretende “facilitar las condiciones para un intercambio informativo entre las ciencias positivas y especulativas en orden a fundamentar, entre ambas esferas del saber, el diálogo crítico, constructivo y socialmente responsable”. El calendario programado para este año 2010, se compone de cuatro sesiones cuyos temas que se discutirán en distintas sedes universitarias: “Ciencia y fe: un diálogo necesario y posible” (20 de febrero en la UPM); “Humanismo y transhumanismo” (22 de mayo en la U. Anáhuac Norte); “Origen, estructura y evolución del universo y su relación con la física, la filosofía y la teología” (25 de septiembre en la U. Popular Autónoma del Edo. De Puebla) y, finalmente, “Relaciones ciencia-fe: hitos históricos relevantes” (6 de noviembre en la U. Panamericana). Tras la presentación general, siguió la conferencia magistral (“Ciencia y fe: un diálogo necesario y posible”) a cargo de Evandro Agazzi, profesor de Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Génova, Italia, y presidente de la Academie Internationale de Philosophie des Sciences, Bruselas. Vino luego la exposición de un panel de especialistas, entre los que se encontraban, Carlos Mendoza, OP, doctor en Teología por la Universidad de Friburgo, Suiza, y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, además de docente en varias instituciones; Alexandre S. F. de Pomposo, doctor en Ciencias Físicas por la Universidad Libre de Bruselas, y licenciado en Filosofía y bachiller en Teología por la Universidad Católica de Lovaina, y el maestro Juan José Blázquez, miembro de la Fundación “Diálogo entre la Ciencia y la Religión”, en Argentina, posgraduado en Filosofía Política por la Universidad de Notre Dame, Estados Unidos, y en Filosofía de la Naturaleza por la Universidad Católica de Lublin, Polonia. Este seminario permanente está dirigido, principalmente, a la comunidad universitaria, docentes y estudiantes de las universidades convocantes, pero, en general, a todos los profesionales de las distintas ramas del saber, a los miembros de las distintas confesiones religiosas y a todos los hombres y mujeres interesados en el progreso de la cultura del diálogo. Esta apertura indiferenciada se funda en la convicción, afirman los organizadores, “de que el conocimiento no es resultado del trabajo de una élite, sino el producto de un esfuerzo colaborativo”. En este sentido, subrayan “que el conocimiento, genuinamente benéfico, progresa sólo dentro de una comunidad científica. De este modo, la actitud crítica, propia de la ciencia, queda abierta a la búsqueda de una verdad a la que es posible aproximarse desde diversas perspectivas y en la proximidad del encuentro personal y amigable”. Para mayor información: ANTE UNA CULTURA DE MUERTE, UNA VISIÓN INTEGRAL DEL HOMBRE Y LA MUJER Entrevista a Laura Tortorella, del instituto “Mulieris Dignitatem” ROMA, (ZENIT.org Por Carmen Elena Villa).- Para que el hombre y la mujer entiendan mejor su identidad es necesario que se miren así mismos como seres creados a imagen y semejanza de Dios. Que descubran y aprecien sus propios dones los cuales se ven enriquecidos cuando vive la reciprocidad. Las ideologías que recortan esta visión integral y que traen consecuencias como las conferencias mundiales de El Cairo en 1992 sobre el crecimiento de la población mundial o Pekín en 1995 sobre la “salud sexual y reproductiva”, reducen de manera alarmante la dignidad del hombre y la mujer y promueven cada vez más nuevas manifestaciones de la “cultura de muerte”. Sobre este tema y sobre cómo asumir la masculinidad y la feminidad de manera integral, ZENIT entrevistó a Laura Tortorella, del instituto Mulieris Dignitatem para estudios sobre la identidad del hombre y la mujer, de la Pontificia Facultad teológica San Buenaventura – Seraphicum. Laura Tortorella es directora del máster “Gestión de las crisis personales e interpersonales”. Dicho máster busca ofrecer soluciones a las crisis que puede atravesar el ser humano hombre – mujer, en diferentes etapas de su vida. - La Asamblea del Consejo de Estrasburgo aprobó el pasado 27 de enero un documento sobre la salud sexual y reproductiva. ¿Cuáles cree que serán las consecuencias de la puesta en práctica de este documento sobre la mentalidad anti vida y sobre el feminismo? Laura Tortorella: El documento habla de “salud sexual y reproductiva” refiriéndose a la posibilidad dada también a los menores sin informar a los padres de acceder a la contracepción, al aborto gratuito y seguro, a la esterilización, a la fecundación artificial y a la libre “orientación sexual”. Las consecuencias de tal documento serán ciertamente alarmantes: una alianza (feministas y otras ideologías, lobby farmacéutico), a favor de la “cultura de muerte”. - Se cumplen 15 años de la conferencia de Pekín sobre salud sexual y reproductiva. ¿Como cree usted que ha cambiado la mentalidad en el mundo hacia el aborto, como derecho y hacia la concepción de la mujer? Laura Tortorella: Los programas de acción de la Conferencia Mundial de El Cairo y luego de Pekín han contribuido a crear un clima de “cultura de muerte” y el mismo documento de la Asamblea del Consejo de Europa de Estrasburgo que mencionamos antes, encuentra puntos allí. Está claro que tales ideologías han marcado y herido profundamente los derechos del hombre y el derecho a la vida. En estos documentos donde se habla de “derecho a la salud sexual y reproductiva”, en realidad se solicita no tanto el derecho a la salud sino más bien el derecho al aborto. Creo que sólo se puede usar un arma para detener esta cultura de muerte: la formación, sobretodo de nuevas generaciones a una cultura de vida. Todas las naciones, y en especial las latinoamericanas, que aún conservan tantos valores, deberían hacer respetar el valor que todavía puede todavía servir como gancho para salvar la sociedad entera: la familia. Se convierte más que nunca en urgente para defender la primera célula de la sociedad de los ataques que reciben. Es justamente en la familia que las nuevas generaciones pueden aprender a respetar la vida humana. Pensemos en la necesidad de una nueva vida, en la muestra cotidiana del cuidado, la educación, el amor recíproco, el respeto. Pensemos en el hecho de que, por ejemplo, en familia se aprende a acoger la muerte y a entender el sentido. -¿Cómo ha herido este documento el significado de hombre y mujer? ¿de la reciprocidad entre ambos? Laura Tortorella: Pretendiendo liberar la sexualidad de cada preocupación y temor se cancelan términos como “maternidad”, la “paternidad”, la “familia” el “matrimonio”, la “responsabilidad” en el ámbito de sexualidad. Dejan de ser dones y se convierten en derechos, luego se transforman así en necesidades, decisiones, exigencias de los adultos. En este clima tanto el hombre como la mujer ven ofuscada la verdad sobre ellos mismos (igual dignidad y queridos por Dios el uno para el otro), a ser llamados a restablecer un humanismo que regrese a amar la verdad, la única que logrará hacer brotar las verdaderas preguntas, las que llevan a la comprensión del sentido y que hacen al hombre verdaderamente libre. -A raíz del máster que usted dirige, “Gestión de las crisis personales e interpersonales”, ¿Como se puede afrontar esta crisis a la luz del Evangelio y de una ética cristiana, sin reducir el papel del hombre o de la mujer? Laura Tortorella: Muchas son las crisis que la persona debe afrontar en diferentes etapas de su vida: factores que tienen que ver con la personalidad (rigidez, un sentido frágil de identidad, entre otros) y factores ligados al ambiente relacional: (familiares, de trabajo, vocacionales, religiosos entre otros) Para gestionar estas crisis creo que resulta hoy más que nunca importante volver la mirada a una correcta antropología, formar las personas sobre algunos temas que resultan fundamentales e imprescindibles para la vida. La formación de la que hablo es pues una formación que tiene el valor por la vida concreta de la persona porque no quita la mirada a la verdad: hombre y mujer, criaturas de Dios, creados a su imagen y semejanza. Solamente poniendo la originalidad masculina y femenina al servicio del hombre y promoviendo el diálogo fructífero, la persona (hombre y mujer), así como la sociedad lograrán encontrar las respuestas en la verdad, a las aplicaciones prácticas concretas (desequilibrios del comportamiento alimenticio, tóxico dependencias, crisis de la adolescencia, desequilibrios de identidad sexual, divorcio, separación, dificultad en el papel de los padres, entre otras). Creo que el mensaje central de la Mulieris Dignitatem: “la reciprocidad hombre – mujer” puede ver la solución para restablecer un equilibrio en la sociedad que pueda llevar al reconocimiento de valores comunes de referencia para construir juntos la historia: “humanidad significa llamada a la comunión interpersonal”. Los tiempos aparecen maduros y cargados de expectativas sobre un diálogo fructífero entre hombre y mujer, basado en la reciprocidad, la misma dignidad y la comunión que lleva a la resolución de problemáticas actuales insertadas en un horizonte de sentido. - Hay algunos fenómenos aceptados socialmente como el “derecho a la muerte”, la fecundación in vitro, el no reconocimiento de la dignidad del embrión. ¿Cómo estos fenómenos afectan la psicología de la mujer? Laura Tortorella: Afectan de manera diversa al hombre y la mujer, porque no tienen en cuenta la salvaguardia de la vida humana. Estas son tareas comunes para el hombre y la mujer. Las consecuencias cuando falta uno de esos elementos son todavía hoy comunes: el riesgo de ser vistos como objetos del mundo, que lo saben maniobrar pero que inevitablemente permanecen sofocados. La maternidad, por ejemplo, debería volver a ser en nuestra sociedad un bien reconocido. El nacimiento de una nueva vida debe ser siempre acogido como un signo de esperanza y de riqueza para los padres, en primer lugar y luego para la sociedad entera. Es en general la mentalidad que debe cambiar nuevamente en contra de la defensa de la vida humana que debe necesariamente volver a ser el primer valor de una sociedad que quiere ser considerada sociedad civil. ¡Una nueva revolución del amor y de acogida de la vida humana!. Años de batalla y de reivindicación de las feministas y de otras ideologías han hecho colapsar la vida en las arenas movedizas de la indiferencia. Las consecuencias de esto son evidentes: derecho a la muerte, fecundación in vitro, un no reconocimiento de la dignidad del embrión... son sólo algunas de las problemáticas que surgen de una mentalidad encerrada en la lucha anti vida. Me pregunto de qué manera estos fenómenos repercuten en una psicología de la mujer quien, más de una vez, en primera persona puede ser golpeada por tales problemáticas porque es la mujer quien tiene la tarea de aceptar, acudir, vigilar sobre la vida y está claro que cuando esto no ocurre, debido a culpas que no son sólo de la mujer, es ella quien en primer lugar paga las consecuencias de ciertas decisiones, también desde un punto de vista psicológico. 50 AÑOS DE PRESENCIA DE LAS MISIONERAS COMBONIANAS EN ESPAÑA MADRID (OMPRESS-) Las Misioneras Combonianas están celebrando el aniversario de los 50 años de presencia en España. La fundación de las Combonianas se remonta al año 1872, cuando San Daniel Comboni (1831-1881) creyó imprescindible el apostolado de la mujer en la obra de evangelización. Con la llegada del carisma de Comboni a España, muchas jóvenes se unieron y siguen uniéndose a la Congregación de las Misioneras Combonianas. Actualmente, la congregación cuenta con 1.400 religiosas de 34 nacionalidades, 80 de ellas españolas. Su labor evangelizadora la desarrollan en África, América y Asia; mientras que en los países europeos intentan animar misionalmente a la Iglesia local, compartiendo con la sociedad las riquezas y pobrezas de esos pueblos e intentando así ser un puente entre estas realidades tan diferentes. Más información en EL ARZOBISPO DE PAMPLONA INVITA A VIVIR LAS JAVIERADAS 2010 PAMPLONA (OMPRESS-) Mons. Francisco Pérez González, arzobispo de Pamplona yTudela y director nacional de las Obras Misionales Pontificias se dirige a los peregrinos de las Javieradas: "Un año más nos sentimos convocados a vivir esta experiencia de peregrinación que tanto bien ha ido haciendo durante años. Os invito a mirar con ilusión y con alegría este tiempo de preparación para vivir, con un espíritu auténtico, las Jornadas de las Javieradas. En nuestro interior podemos sentir las mismas palabras que oyó San Francisco Javier: "Ven y sígueme". Él cambió su vida, que estaba distorsionada y dirigida por caminos equivocados y, con valentía, como buen cristiano, se dejó seducir por Jesucristo. Invito a todos, pero de modo especial a los jóvenes, para que os planteéis la vida no desde la superficialidad, desde el vacío, sino desde un amor que todo lo transforma y todo lo llena; desde un amor que no deja nada a la intemperie sino que ayuda a madurar y a forjar la vida hacia un futuro mucho mejor: el Reino de los Cielos. Estamos llamados a ser ciudadanos del Cielo y para ello conviene ponerse a caminar como el buen peregrino que, siguiendo las instrucciones del Maestro, se dirige a la meta de la felicidad plena. El peregrino no desfallece sino que va dando paso a paso con firmeza y con disposición generosa; no se atemoriza y menos se echa para atrás; pone la mirada en la meta y no se deja abatir por las inclemencias. El buen peregrino, además, se fía de los que saben más que él. Esto nos recuerda lo que hace la Iglesia respecto a los creyentes que, al estilo de los peregrinos, van por los caminos de la vida y necesitan una orientación precisa y un alimento necesario: el Evangelio y la Eucaristía. Esta fortaleza que nos concede el alimento de la Eucaristía y esa Palabra con la que nos alienta el Evangelio hacen posible que los pies se sostengan y sorteen todos los obstáculos con los que tropezamos a lo largo del tortuoso camino. Ruego al Santo de Javier que nos ayude a vivir como él: siempre dispuestos a ser fieles heraldos del Evangelio y firmes para aceptar la voluntad de Dios, para orientar la vida no según nuestros deseos sino según el designio que Dios tiene sobre cada uno de nosotros. Nada hay que dé más gozo al alma que seguir las indicaciones del Maestro: "Ven y sígueme". En Cristo confiamos y le pedimos que nos conduzca por el camino de la santidad, que es el único camino que llega al Cielo. Estoy seguro que en estas Javieradas la voz de Cristo nos invitará a ser más auténticos en nuestra fe y a cambiar de vida. Seguir a Cristo es el mayor gozo y la mayor seguridad si queremos llegar a la meta que es el Cielo. ¡Bienvenidos a la tierra de San Francisco Javier! Con mi afecto y bendición." "QUE LA IGLESIA ESTÉ MÁS PRESENTE ENTRE LOS GITANOS" Monseñor Vegliò inaugura el Encuentro de directores nacionales de esta pastoral CIUDAD DEL VATICANO, (ZENIT.org [Por Roberta Sciamplicotti, traducción del italiano por Patricia Navas]).- Favorecer “una mayor participación en la vida y en la riqueza de la Iglesia” por parte de los gitanos y viceversa, “hacerla más presente en medio de ellos”. Éste es el objetivo del Encuentro de directores nacionales de pastoral de los gitanos en Europa, que se celebra en el Vaticano desde este martes hasta el jueves 4 de marzo. El evento está organizado por el Consejo Pontificio de la Pastoral para los Migrantes y los Itinerantes. El presidente del dicasterio, monseñor Antonio Maria Vegliò, lo inaugura con una intervención sobre el tema “Preocupación de la Iglesia por los gitanos: situación y perspectivas”. NUEVA ECLESIOLOGÍA El prelado destaca que una “renovada eclesiología” nació del Concilio Vaticano II. En este sentido, recuerda tres acontecimientos, empezando por la “histórica visita” del papa Pablo VI al campamento de gitanos de la ciudad romana de Pomezia el 26 de septiembre de 1965, con motivo de su peregrinación internacional. Esa visita, explica monseñor Vegliò, mostró a los gitanos “la preocupación de la Iglesia, en cuyo seno no debe haber desigualdades por motivo de raza, nación o condición social”. Esta “obra de amor” fue retomada por el papa Juan Pablo II, que el 12 de marzo de 2000, “con un gesto histórico de reparación, un acto intensamente evangélico de valentía y de humildad, pidió solemnemente perdón por las culpas cometidas por hijos de la Iglesia en el pasado; culpas que continúan, por desgracia, proyectando su sombra también en el presente”. Tres años antes, por otra parte, el 7 de mayo de 1997, el papa Wojtyla había elevado a la gloria de los altares a un mártir gitano, el español Ceferino Giménez Malla, "reconociendo así a su etnia la posibilidad de la santidad”. EXAMEN DE CONCIENCIA La herencia del Concilio y del magisterio pontificio, explica monseñor Vegliò, pide “un examen de conciencia sobre nuestra fidelidad a la vocación y a la misión en la Iglesia, que es de todos, y especialmente de los pobres”. Esto, señala, “nos obliga a verificar nuestra capacidad de ser acogedores, personas que escuchan, servidores con el deber de condenar toda forma de discriminación y de intolerancia, de violación de los derechos y de desprecio de la dignidad humana”. Hoy, reconoce el presidente del dicasterio vaticano, “los gitanos ya no están solos como en el pasado”. “Numerosas organizaciones internacionales y nacionales, gitanas o no, trabajan por su promoción humana, social, cultural y religiosa”, explica. Y continúa: “El Consejo de Europa, la Unión Europea y el Parlamento Europeo adoptan numerosas resoluciones y recomendaciones para proteger sus derechos fundamentales, y llevan a cabo varios programas que ofrecen a los jóvenes Rom, Sinti y nómadas, múltiples oportunidades de formación profesional y de desarrollo integral”. Además, se multiplican las propuestas de colaboración cultural internacional y aumentan las “iniciativas para la inclusión social”. Muchísimos gitanos, sin embargo, “están, por desgracia, todavía excluidos de esos beneficios”, denuncia. “Muchos son obligados a vivir en condiciones de pobreza y otros encuentran dificultades para llegar al corazón de la Iglesia a causa de prejuicios y estereotipos, tan arraigados en la sociedad que no permiten el desarrollo y madurez de actitudes de apertura, acogida, solidaridad y respeto”. “Además, fenómenos de racismo, xenofobia y odio a los gitanos demasiado a menudo obstaculizan una pacífica, humana y democrática convivencia”, constata. Al mismo tiempo, reconoce, no se puede olvidar “la responsabilidad y las actitudes negativas de los mismos gitanos al enfrentarse a los ambientes en los que viven”. Por eso, “es necesario recordar” que también ellos “deben asumir los deberes propios de todos los ciudadanos del país donde permanecen”. CULTURA Y COMUNIÓN “Para allanar el camino que lleva a una verdadera cultura y una deseada espiritualidad de comunión”, observa monseñor Vegliò, hay que dejarse guiar por un “amor rico en inteligencia y por una inteligencia llena de amor”, como escribe el Papa Benedicto XVI en la encíclica “Caritas in veritate” (n. 30). “La reconciliación, la búsqueda de comprensión en las situaciones concretas de la vida, el esfuerzo común para respetar y observar las reglas y normas de coordinación y de integración cerradas y reafirmadas en los consensos internacionales, son principios válidos en las relaciones Iglesia-gitanos y gitanos-Sociedad civil en la Europa de hoy, en fase de transformación y crecimiento”. Sólo así, de hecho, se podrán abrir “vías de esperanza, en la perspectiva de la materialización de los intereses y de la movilización de los organismos internacionales y nacionales en favor de los gitanos en las nuevas estrategias europeas en los procesos de cambio”. El prelado espera también que las transformaciones en curso “contribuyan a detener los fenómenos y actos de racismo, contrarios a los gitanos y de discriminación, y creen una nueva “conciencia europea” que consienta a Rom, a Sinti y a otros grupos nómadas, reafirmarse en su propia identidad y diversidad cultural, en la perspectiva de una inserción civil en los respectivos países”. El prelado concluye su intervención destacando la necesidad de “llevar a nuestros hermanos y hermanas gitanos este mensaje: también nosotros, hoy, como una vez Pablo VI, pedimos desde el punto de vista pastoral que acepten la materna amistad de la Iglesia”. Actualmente hay unos 36 millones de gitanos en el mundo, la mitad de los cuales vive en India. En Europa hay entre 9 y 12 millones, dispersos sobre todo en el Este europeo. En Italia, representan el 0,16% de la población nacional. EL CARDENAL ANTONELLI PIDE RECONOCER ECONÓMICAMENTE EL TRABAJO DOMÉSTICO Intervención del presidente del Consejo Pontificio para la familia ROMA (ZENIT.org).- El cardenal Ennio Antonelli, presidente del Consejo Pontificio para la Familia, evocó la importancia de reconocer económicamente el trabajo doméstico y de crear facilidades financieras y profesionales para animar a las familias. El prelado habló sobre el tema “familia y empresa, células vitales de la sociedad”, en una reunión de la Unión católica de empresarios y ejecutivos (UCID) en Roma. Sus propuestas fueron recogidas el viernes 26 de febrero por la edición diaria en lengua italiana de L'Osservatore Romano. Durante su intervención, el cardenal italiano destacó que “el trabajo doméstico merece un reconocimiento económico”. También dijo que “las familias numerosas merecen reducciones especiales y facilidades financieras”. Para ilustrarlo, puso el ejemplo de Francia y Alemania, donde “las familias con tres niños pagan dos o tres mil euros menos”. El cardenal Antonelli afirmó que “el trabajo de la mujer y la procreación de los niños son compatibles”. Invitó a desarrollar servicios para las familias: para los niños, guarderías familiares, de barrio, de empresa; para las personas mayores y discapacitadas, servicios de asistencia”. Pero también señaló la importancia de ofrecer a las mujeres “variedad de oportunidades en el trabajo profesional: tiempo partido, teletrabajo, flexibilidad de horarios y vacaciones”. Ante los miembros de la UCID, el presidente del Consejo Pontificio para la Familia también llamó la atención sobre los efectos negativos de la falta de la figura paterna que repercute en toda la sociedad. Según el cardenal Antonelli, entre las causas principales se encuentran “la evolución del trabajo que lleva fuera de casa a los dos padres” y sobre todo “la presencia femenina cada vez más importante en el mundo del trabajo”. La autorealización buscada por la mujer en su trabajo, su carrera y el éxito social tiene como precio la renuncia al matrimonio y a los hijos”, deploró. El cardenal Antonelli también denunció la ideología de género, para la cual no cuenta el sexo biológico, sino la orientación que cada uno elige libremente, se construye y cambia según sus deseos. JÓVENES DEL URUGUAY SE ENTRENAN COMO LECTIO-NAUTAS MONTEVIDEO (ZENIT.org).- Animado por el padre Fidel Oñoro, director del Centro Bíblico Pastoral (CEBIPAL) del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), con la colaboración del padre Daniel Kerber, de la archidiócesis de Montevideo, Uruguay, realizaron un Taller de Lectio Divina para Jóvenes, organizado conjuntamente por las comisiones nacionales de Pastoral Juvenil y de Pastoral Bíblica, con el apoyo de las Sociedades Bíblicas Unidas. Cincuenta participantes, de siete de las diez diócesis del Uruguay trabajaron durante dos días sobre diferentes textos bíblicos, utilizando la metodología de la Lectio Divina. Algunos de ellos ya habían estado en talleres anteriores, y habitualmente participan en grupos juveniles que meditan la Palabra de Dios en sus reuniones. Otros asistieron por primera vez, mostrando “el sorprendente interés y la esperanzadora apertura de los jóvenes hacia la Palabra”, informa el CEBIPAL. Queda abierta la posibilidad de que estos talleres se realicen en las diócesis, llevados adelante por los jóvenes que ya han hecho camino.
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