Hace unas semanas iniciamos la publicación, en esta pagina de Moniciones, de unos formularios especiales, destinados a la Misa con niños. Va al final de la página, tras las moniciones habituales.


III Domingo de Cuaresma
7 de marzo de 2010

MONICIÓN DE ENTRADA

Sed todos, hermanos y hermanas, bienvenidos a la Eucaristía. Celebramos hoy el Tercer Domingo de Cuaresma que nos sitúa en el centro de este tiempo fuerte. Hemos recorrido ya la mitad de la “subida” cuaresmal y es un buen día para meditar sobre lo hecho hasta ahora y discernir en torno a lo que nos falta. Jesús de Nazaret nos va a hablar de dos cosas muy importantes: de la necesidad de conversión y de la paciencia que Dios tiene con los pecadores. Ambas cosas constituyen como un mensaje hecho a la medida para nosotros. Moisés y la travesía del desierto es también un símbolo de la cuaresma. Caminamos por el desierto hasta el encuentro de la tierra de promisión que es el Tiempo de Pascua, la noche gloriosa en que Nuestro Señor Jesús resucita.



MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- Escucharemos hoy el famoso episodio del Libro del Éxodo sobre la zarza que no se consume. Es la manifestación de Dios. Él mismo viene a dar su nombre a Moisés: “Yo soy”. Es como si se presentase, como si nos dijese: “estoy aquí, con vosotros, actuando a vuestro lado. Soy el presente, el que está, el que libera, el que salva”. Pero esta seguridad no quiere dar pie a que nos durmamos, a que nos dejemos llevar.

S.- El Salmo 102 es atribuido a David y tenía un uso penitencial como el “Miserere” (Salmo 50) Pero además un bellísimo canto a la misericordia de Dios hacia sus criaturas. Es, sin duda, uno de los más bellos del Salterio.

2.- En la segunda lectura Pablo de Tarso en su Carta primera a los fieles de Corinto viene a decirnos: “el que se crea seguro ¡cuidado! no caiga”; ya que nuestra seguridad tiene que venir de apoyarnos en Él. Es un mensaje de apoyo y conversión. Son palabras muy actuales.

3.- El evangelio de Lucas de hoy es un grito a la conversión. No busques culpables a los que convertir --nos dice--, busca tu interior, mira tus obras, observa si tu religiosidad da frutos dignos; quizá con estas actitudes alguien se convierta sin que tú lo hayas advertido. Jesús de Nazaret no busca culpables, busca amigos a quienes ayudar.


 

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

Presentamos otro texto del sacerdote navarro, Javier Leoz, indicado para estos momentos de paz y reflexión cuando acabamos de recibir a Jesús Sacramentado

¿QUÉ FRUTOS, DARTE, SEÑOR?

Mira mi miseria,

y dejándome arrastrar por tu riqueza

ojala recojas de mí aquello que a tu Reino convenga

Acoge mi buena voluntad,

y lejos de echarme en brazos de la vanidad

descubra que, sólo Tú y siempre Tú,

eres la causa de lo bueno que brota en mí.

 

Perdona mi débil cosecha,

y, sigue sembrando Señor, para que tal vez mañana

puedas despertar, descubriendo en mí

aquello que, hoy, brilla por su ausencia:

frutos de verdad y de amor

de generosidad y de alegría

de fe y de esperanza

de confianza y de futuro

de vida y de verdad.

 

Y no te canses, Señor, de visitar tu viña,

tal vez hoy, puede que no,

pero mañana, con tu ayuda y mi esfuerzo,

brotará con todo su esplendor

la higuera de mi vida

Amén


Exhortación de despedida

Hemos aprendido en la Eucaristía que Dios tiene una paciencia infinita con los pecadores. Por eso siempre estamos a tiempo para convertirnos. Tengámoslo en cuenta.


Misa de Niños

Estos textos han sido realizados por el equipo de catequistas de la Parroquia de El Altet, Alicante.

MONICIÓN DE ENTRADA

Buenos días a todos, hace tres domingos que comenzamos la Cuaresma, nos encontramos ya en la mitad del camino que nos lleva a la Resurrección del Señor. Hoy, Dios nuestro Padre nos invita por medio de su palabra a estar muy pendientes de las necesidades de los demás y a aprender a querernos, no por lo que aparentamos sino por lo que somos: personas necesitadas de amor.

PETICIONES DE PERDÓN

1.- Por las veces que no hacemos caso de las necesidades de los demás. Señor, ten piedad.

2.- Por las veces que no somos capaces de mirar a las personas más allá de su apariencia. Cristo, ten piedad.

3.- Por tantas veces que no damos ejemplo como cristianos y nos conformamos simplemente con aparentar que lo somos. Señor, ten piedad.

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA

Como vamos a escuchar ahora, Dios está siempre atento a lo que nos pasa; escucha nuestras quejas, nuestros problemas y siempre está dispuesto a intervenir en nuestras vidas a través de hombres y mujeres que, como Moisés, se comprometen a ayudar a los demás.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA

San Pablo nos invita a pensar que no basta con llamarnos a nosotros mismos cristianos, sino que lo verdaderamente importantes del cristiano es la búsqueda continuada del cambio en nuestro corazón.

PETICIONES

1.- Por la Iglesia, que somos todos nosotros y nosotras, para que seamos sensibles a las tristezas y alegrías de quienes nos rodean, y seamos capaces de ayudarles y alegrarnos con ellos. Roguemos al Señor.

2.- Para que nuestros gobernantes, políticos y toda la sociedad, demos los pasos necesarios para construir un mundo solidario y fraterno en el que lo importante no sea lo que tenemos, sino lo que somos. Roguemos al Señor.

3.- Por todos los que sufrieron y siguen sufriendo cada día las consecuencias del terremoto de Haití, por los niños que han quedado huérfanos, los hambrientos… Para que no dejemos de escuchar sus necesidades a pesar del paso del tiempo. Roguemos al Señor.

4.- Mañana es el día de la mujer trabajadora. Para que todas las personas tengan un trabajo digno y en buenas condiciones. Y para que las personas que no lo tienen no se conformen y luchen por un futuro mejor para todos. Roguemos al Señor.

5.- Por los niños de nuestra parroquia, por los catequistas, nuestros papás y mamás, para que sepamos manifestar nuestra fe en Dios y nuestro amor a los demás no sólo en casa y en la parroquia, sino también en el colegio, en el trabajo, en la calle y allí donde nos encontremos. Roguemos al Señor.