Cuentan que una familia tenía árboles frutales en su casa de vacaciones de donde eran oriundos. Apenas media docena; los suficientes como para crear sombra en el patio de la casa. Cada verano, se recogían algunos albaricoques que hacían las delicias de la familia. Un verano la cosecha fue sobreabundante. La familia comía cada día esa fruta y llegó hartarse. Hicieron mermelada, ofrecieron a los familiares. Aun así, era más la fruta que maduraba en el árbol que la capacidad de comerla todo un clan familiar: familia nuclear, tíos, primos. Alguien de la familia tuvo la generosa idea de ofrecer a los vecinos albaricoques. Hubo discrepancia de opiniones. “¿Por qué dar a los ajenos lo que era de nuestra propiedad?” Hubo respuesta: “Nosotros llegamos aquí de vacaciones, no hemos cuidado de los árboles en todo el año, nos dan sombra, nos abastece de fruta cada año y, éste, la cosecha es tan sobreabundante que nos supera. ¿Hasta qué punto tenemos derecho a negársela a los vecinos como un obsequio, no nuestro, sino de la naturaleza? Ella se comporta con nosotros de manera pródiga y generosa. Nos obsequia inmerecidamente porque durante once meses vivimos en otra ciudad” Hace poco recordé esta anécdota que sucedió en mi familia. Me la hizo recordar, por analogía, la actitud tan rácana que ciertas posturas religiosas muy conservadoras muestran a la hora de confesar la salvación de Cristo. Si de ellos dependiera Dios sólo salvaría a los católicos. A los de otras confesiones, o incluso a los que se muestran reacios a la confesión religiosa, irían a la “caldera de Pedro Botero”. Si la salvación es Gracia inmerecida, como los albaricoques, ¿quiénes somos nosotros para restringir ese don? Si confío en que Dios me salvará por su Amor, ¿cómo le voy a dictar a Dios su estatuto salvífico? No tengo ningún problema en decir que mi marido se mueve en las “nieblas” del agnosticismo. Es buena gente, como decimos en España. No concibo, no entra en mis criterios de fe en Cristo, que mi marido no reciba el Abrazo de Dios Padre el día que cruce el umbral de su existencia. Lo que yo quiero para mí, lo quiero para los demás. Me niego a ser más querida por Dios por ser católica, practicante, teóloga y ser agente pastoral en mi parroquia. He tenido el privilegio de nacer en el primer mundo, tener techo, comida, afecto, cultura, respeto ante los demás… ¿Cómo me voy a apropiar también de la salvación de Dios y negárselo a los otros, incluso a los que no creen? Los albaricoques eran un don de la naturaleza; la salvación de Dios, también. Seamos generosos en aquello que no es nuestro. Feli Alonso Curiel Bilbao NOTA DEL EDITOR.- Excelente texto de Feli. Excelente…
Muy brevemente sólo para agradecer a los hermanos de España y a los lectores de Betania todas las pruebas de solidaridad que han tenido con mi país y su pueblo en estos momentos tan difíciles. Eso nos hace sentirnos menos solos y menos desamparados. Sé que Betania se lee mucho en Chile, como dicen ustedes en su editorial. Y gracias también por las palabras del Editor en su Carta. Recen por nosotros. Fernando Santiago de Chile. NOTA DEL EDITOR.- Agradecemos mucho este correo de Fernando y, sobre todo, en estos momentos tan difíciles. Se agradece la delicadeza a hacer referencia a nuestro Editorial y a la Carta del Editor en tales momentos.
Nuestro corazón está, en estos momentos, con todos los chilenos, en especial con los más damnificados. Nos unimos para poner en manos de Dios su dolor y los tendremos presentes, a todos, en estos duros momentos. Quizá, esto que os mando, nos sirva para unirnos en oración ante el Señor y presentarle otra nueva tragedia, pidiéndole con fuerza, que se apiade de nosotros. Señor: La tierra ha temblado en Chile, la tierra ha vuelto a temblar. Y la gente deambula, de uno a otro lugar. Ya no podemos callarnos, no podemos aguantar. Es preciso que gritemos, que empecemos a rezar.
El trabajo los desborda, falta solidaridad, pero es tarea de todos que el mundo no tiemble más. Necesitamos comida y el humus de la igualdad; un mundo, donde penetre y reine siempre la paz.
La tierra tiembla de nuevo, la tierra vuelve a temblar; porque los seres humanos maltratan, su dignidad la degradan, la mancillan y ultrajada su honestidad.
En ella hay muertes humanas ¡que marcan la crueldad! En ella hay, mucha hambre y guerra ¡por la gran desigualdad! Pero miremos de frente, a tanta calamidad, pongámonos en camino, se nos exige llegar, a curar muchas heridas, salvar vidas y amparar.
Con mi mayor afecto hacia todos los chilenos. Julia Merodio Madrid, España NOTA DEL EDITOR.- Julia sabe estar en todo y, además, hacerlo bien. Con mucho gusto publicamos su poema, que sin duda, además, emociona. Gracias, Julia.
Estimado Ángel, A fuer de ser sincero, no soy lector diario de Betania, casi ni asiduo, pero hoy me permito la confianza de dirigirme a ti, como editor, al seguirte desde antes y después de la conversión y ello solo por tu editorial: Conservadores y Progresistas. Mi primera aclaración es que yo también soy converso, en mi caso por vía del Camino Neocatecumenal, que no solo me ha regalado la conversión, sino también el conocimiento de la SALVACIÓN y la certeza de dos cosas que considero esenciales para el cristiano, primera que Dios me ama y segunda que es casi imposible el mantenerse en la Fe, si esta no se vive en Comunidad. De esa editorial deduzco una cosa, no sé muy bien en que “territorio” te encuadrarías tú, me parece sin embargo que quieres conjugar en ambos verbos o mejor en ambos tiempos, aunque quizás por alguna razón “política” prefieres que se te entrevea por la senda de aquellos que se llamaron libres seguidores de Juan XXII y que yo más bien creo que no tuvieron ni idea no ya solo de la personalidad y espiritualidad del gran santo que fue el Papa Roncalli, sino del cristianismo que predicó el Papa bueno. Es verdad que el dialogo debe ser principio del cristiano, pero también es verdad que aunque todos los hombres son respetables, no ocurre lo mismo con sus ideas, no todas las ideas son respetables ni mucho menos y es ahí donde puede y debe existir la confrontación que no la guerra personal. Yo no pienso que sea buena esa manida clasificación entre cristianos conservadores y progresistas, es más si tuviera que aceptarla por imposición aunque solo fuera dialéctica, yo diría que esos calificativos están totalmente cambiados ¿o es acaso más conservador, hoy en día, defender contracorriente el asesinato por medio del aborto, lo demoledor del divorcio, lo antinatural del matrimonio homosexual, y...? Sin duda eso es mucho más progresista que adaptarse a la nueva cultura hedonista y del bienestar que como último destino tiene por ejemplo el admitir que primero es el bienestar de la mujer y después la vida del niño no nacido, o que antes es el puro placer que la defensa de la familia y del matrimonio, sin duda eso es más difícil, sin duda eso es más generoso, sin duda es más consecuencia del amor… En fin, mi buen amigo, sin duda es hora de defender honesta, recta y claramente y decir con S. Pablo que la caridad es la mejor de todas. Julián Domingo Zarzosa España NOTA DEL EDITOR.- El error de base, respecto a la adscripción del Editor, es desconocer que éste es periodista. Y que los periodistas suelen dar más información que opinión. En dicho editorial, ante todo, se intentaba reflejar la situación de la iglesia mediatizada por ya unas viejas adscripciones, las de progresistas y conservadores, pero que están ahí. El editor no buscaba en el editorial manifestarse porque, además, sus planteamientos personales los suele dar en la Carta del Editor. En realidad, este editor se convirtió a los 50 años –hoy ya tiene 69—sin la cercanía de ningún movimiento religioso, sólo gracias a la generosidad de Dios. Las causas segundas y terceras fueron, sobre todo, libros y personas. Pero, afortunadamente, muchos libros, muchas personas y muchos ejemplos maravillosos y variados. Hoy aparece un editorial sobre las manifestaciones del domingo y se escribe y se inscribe en los mismos parámetros de expresión. Es bueno describir la realidad objetiva. Algún dato: cuando murió Juan XXIII el editor estaba muy alejado de la religión. Del Concilio Vaticano II, de su importancia eclesial, supo muchos años después de su finalización. El Pontífice que más le ha influido ha sido Juan Pablo II y, luego por sus escritos, Pablo VI. Juan Pablo II era un luchador misericordioso, que raramente excluía a alguien. Detectaba muy bien el fariseísmo. Y, finalmente, que los términos conservador o progresista estén realmente definidos por la polémica ante el aborto o el matrimonio homosexual es hacer un flaco favor a quienes se sienten más o menos identificados por esas dos tendencias es llevar es ofender a esas personas. Los límites pueden estar en bella controversia ante el rito nuevo o viejo. En la defensa de dos formas diferentes de ver la jerarquía católica. En las diferencias en torno al valor inmediato del ecumenismo. En la discusión sobre importantes maestros de la teología. Pero tengo que suponer que, unos y otros, verdaderos conservadores o progresistas coinciden en el supremo don del amor de Dios que tan magistralmente describió Benedicto XVI en “Deus Caritas Est”. Y coincidirán también en seguimiento del Evangelio, donde Jesús, con humildad y mansedumbre luchó contra algunos, contra los fariseos, que habían metido para su uso y utilidad al Dios Padre en una jaula de oro. Por otro lado, el Editor lo que quiere con Betania es que todos los cristianos puedan tener presencia en Betania, página que depende de él, y que subvenciona con sus otros trabajos. Busca la concordia, la paz, la fraternidad, el amor como mejor sistema entendimiento, y que la sociedad inspirada por Cristo, no sea cómplice de ningún abuso, de ningún crimen. En fin, para el hermano Julián Domingo recomendarle la lectura del editorial de esta semana sobre las manifestaciones contra el aborto y la valoración que se hace ahí del fracaso que es el aborto. También señalarle que si entrara más en Betania conocería mejor al Editor.
Estimado director, D. Ángel, Quiero agradecerle la labor tan buena que está haciendo su web Betania.es, desde que me ordené sacerdote en el año 2001, siempre he seguido su página, me ha ayudado mucho para mis actividades pastorales. Estoy de organista en la catedral, atiendo 11 pueblos de aquí de Soria. Sinceramente estoy preocupado porque no se cómo podré atender esta Semana Santa a todos los pueblos, y tocar el órgano a la vez en todas las celebraciones. Se me ha ocurrido organizar dos grupos de seglares para que me puedan ayudar en esto pueblos. Por eso se me ha ocurrido escribirle este correo para preguntarle cómo podría conseguir alguna celebración de la Semana Santa en ausencia del presbítero, para prepararles un cuaderno con todo lo que tienen que hacer y decir en estas celebraciones. Un abrazo, David Igualador Soria, España NOTA DEL EDITOR.- Lo que emociona es que un sacerdote tan joven tenga tanta disponibilidad, tanto trabajo y tantos deseos de hacerlo bien. Le hemos contestado por E-mail que no teníamos ese texto para ser usado sin sacerdote. No sabemos si de aquí al tiempo de esas celebraciones podremos disponer de algo así, por, sobre todo concurso de los lectores de Betania.
Apreciados hermanos en el Señor: Soy un diario usuario de la Liturgia de las Horas. Me parece excelente, aún cuando la uso en conexión con el Diurnal, que transmite Radio María de España, encuentro algunos problemitas de sincronización con los textos. Particularmente quiero referirme, ahora, a la parte de FORMULARIOS: encontré la Misa para Bodas de Oro Matrimoniales, pero al leer las moniciones para las lecturas encuentro TEXTO SUPERPUESTO que impide la lectura correcta de la misma. Os lo informo para, de ser posible, arreglar esa superposición y leer correctamente. Que Dios los bendiga por tan maravillosa idea, que es de invalorable utilidad para las celebraciones de esas distintas ocasiones. José Teodardo Hernández San Cristóbal, Estado Táchira, Venezuela NOTA DEL EDITOR.- También nos comunico José que había un error en una antífona del Diurnal del pasado domingo. Era cierto. Pero no así en las líneas montadas de la página de Formularios. A cada cosa lo suyo.
Comentaba hace unos días con un buen amigo, que apenas sin darnos cuenta y todavía resonando en nuestros oídos los redobles de tambor de las procesiones del pasado año, nos llegaba un año más el tiempo de cuaresma; tiempo de oración, de penitencia y de espíritu verdadero. Y para ello hemos de venerar la cruz cada uno según su circunstancia. Unos huyendo de esa cruz que te atrapa como la droga, el placer, el falso amor, la envidia, el dinero… Otros, soportando esa cruz que arrastramos inevitablemente como nuestro propio carácter, nuestros silencios en ciertos momentos ante las injusticias, nuestras calumnias a veces despiadadas… Y aquellos que cargan con una cruz que deben soportar como la de procurar que el otro no tenga cruz o ayudar a alguien a llevar su cruz y la del que sufre sencillamente porque… ama, siguiendo el ejemplo de Jesús. En definitiva que la cruz brille en nuestro corazón cuando recemos el Padrenuestro sintiéndonos hermano de todos. Ayunando. intentando comer menos para ofrecerlo al que está a nuestro lado que no puede alimentarse él ni su familia. Llevando la cruz del amor misericordioso a los que sufren, a los tristes, a los afligidos y a los desesperados escuchando a Mateo (12,7) cuando nos proclama: “Misericordia quiero y no sacrificio”. De este modo, para mí es importante la Cuaresma que me invita a contemplar la Cruz para clavar en ella detenidamente la mirada de los ojos y del corazón y sentir el impacto de Jesús que por amor recibió el dolor de todas las cruces de todos los tiempos y de todas las culturas, para dejarnos su mandamiento primordial: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”. Por todo esto, respetando las manifestaciones callejeras que por Semana Santa se realizan por las ciudades, suelo contemplar con gran devoción y amor creyente, esas interminables filas de penitentes que soportan el dolor que les produce las pesadas cruces que cargan sobre sus hombros durante largas horas, ofreciéndolo a Jesús el nazareno como expiación de, quien sabe, tantas culpas pasadas que Él lleva hechas cruz sobre sus hombros o agradeciendo favores recibidos. Uno que en silencio contempla esa caravana, recuerda al de Cirene y piensa como podría ayudar a ese hermano penitente para tomar su cruz y llevarla con él inundándole de amor. Y en este sentido me viene a la memoria San Pablo de la Cruz que dedicó toda su vida a difundir el amor de Dios hacia los hombres y que dejó escrito esa hermosa reflexión: “La Pasión de Cristo es la prueba más grande del amor de Dios al hombre”. Estoy convencido de que la Cuaresma es un camino hacia la Pascua. Pero…que lejos estoy de la meta y cuanto me cuesta levantarme y empezar a caminar, aún cuando entienda que la meta es Cristo resucitado y mi largo camino por recorrer es seguir lo más cerca posible a Jesucristo para identificarme con Él. José Guillermo García Olivas Madrid, España NOTA DEL EDITOR.- Texto muy adecuado para estos días de José Guillermo. Lo publicamos con gusto.
Hola Mi nombre es Elizabeth y vivo en Gerona, en Salt. me gustaría asistir algún grupo de Betania. Ya que estoy pasando por unos momentos de mi vida muy difíciles. Soy creyente pero se que me falta la oración y el caminar me cuesta a ver si me escriben y lo hacen aquí en Gerona para ir. Gracias Elizabeth Salt, Gerona, Cataluña, España NOTA DEL EDITOR.- Realmente, los Grupos Betania son de seguimiento de la liturgia y algunos de ellos utilizan el formulario de La Casa de Betania como ayuda en sus reuniones. Sabemos que los hay en Madrid, Sevilla y Valencia. Pero, digámoslo así, no están federados, ni coordinados. Es lo que tiene Internet que todo tienen un nexo virtual. Tampoco se propuso este Editor hacer una fundación o algo parecido. Todavía, no.
La semana pasada vimos en las noticias, una vez más, la muerte a manos de su ex pareja de una chica de 26 años en Burgos. No hay día en que, por desgracia, en que no salga el maltrato llamado género, domestico o machista, en la prensa. El maltrato hacia la vida misma, creo que es consecuencia de la incapacidad del ser humano de amar correctamente al prójimo, contradice el espíritu de misericordia hacia todo sufrimiento humano que nos enseña Jesús de Nazaret. Por ello hay que reunir esfuerzos en educar para el amor desde pautas cristianas y humanas, una educación que ayude a entender que amar supone preocupación activa por la vida y el crecimiento de quien se ama, pero eso no se debe confundir con dominación, explotación y posesividad, porque tiene que ser compatible con el respeto a que la otra persona siga ejercitando su libertad. Actualmente creo que el ser humano anda un poco desorientado, y antepone las modas que nos vienen a la defensa de la vida como tal. Cada uno tenemos una misión y un lugar dentro de la creación, no somos dueños de ella, somos dueños de la inteligencia para usar la libertad lo que creo que no debería llevarnos a animalizarnos. Hoy en día quien no ha visto pasear a esos mini-perritos (que son muy cucos y cariñosos) con ropa último modelo, incluso de grandes diseñadores que trabajan para ello, sus dueños los llevan a las peluquerías donde les atusan sus greñas, los cortan las uñas y los ponen colecitas. Mientras, en alguna escalera perdida donde se refugia del frío, habrá un pobre tapado con una manta de las que raspan de las bolas que tienen, eso sin pensar en familias que viven en barrios marginales, con viviendas que no tienen las condiciones dignas para vivir. Como nos asustamos por ver animales abandonados, se hacen manifestaciones, proclamas y de todo pero no sabemos ver que el niño o la niña que se pone con la mano abierta en la esquina de cualquier ciudad está siendo utilizado por adultos que la obligan a mendigar, ¿no tiene derecho a vivir una infancia normal con juegos, colegio y niños de su edad? ¿Dónde están las manifestaciones y toda la bulla para pararlo? No vemos el abandono a nuestros mayores, que muchos solo tienen soledad y recuerdos, las ocupaciones de los hijos son tantas y tan importantes que no sacamos ni una hora para visitar a nuestros padres, claro culpa de ellos por sacrificarse en darnos estudios para poder tener dichas “tareas importantes”: trabajo, alterne con amigos para presumir de nivel de vida, la hora del gimnasio o del pádel, vacaciones lo más lejanas posibles…además con adosado de escaleras tantas como disculpas para explicar que es inviable que viva un anciano. ¿Y la suerte de tiene niños y niñas que están siendo esclavos del siglo XXI.? Unos niños realizan en las fábricas trabajos relativamente ligeros pero entre éstos se destacan algunos que presentan riesgos evidentes para su salud y seguridad. A veces los destinan a ocupaciones peligrosas: fabricación de cohetes, soplado de vidrio, transporte de vidrio incandescente, utilización de materiales tóxicos en las tintorerías, trabajos que implican la exposición al polvo y al plumón en las fábricas textiles, al calor y al frío extremos en la manufactura de ciertos productos, trabajos en fundiciones y, en general, en la proximidad de hornos y de máquinas sin protección. En tales lugares de trabajo, la iluminación, la ventilación y las condiciones sanitarias son casi siempre muy deficientes, y las precauciones de seguridad son mínimas. Otros están siendo “mercancía” para la prostitución infantil. Clara violación de los derechos humanos. Montamos en cólera por el sufrimiento de un toro en cualquier festejo taurino pero nos sacamos todos los argumentos posibles para legalizar el maltrato, el sufrimiento hasta morir de un feto. Razones como que son una simple célula humana, un grupo de información genética, y la irracional explicación que se protege al no nacido cuando ése puede vivir independiente de la madre; un bebe depende de la madre a las dos semanas de vida uterina, o a los dos años de haber nacido, ¿es que un niño de dos años puede vivir sin cuidados y sin alimento? , y si oyéramos a muchas mujeres que han vivido la experiencia de la maternidad nos dirían que, los hijos de una manera o de otra nos necesitan. Me pregunto ¿Cómo saben del sufrimiento de un toro y no del feto? ¿Es que un feto humano no es el verdaderamente inocente? Un animal se puede defender ante un ataque pero… ¿Cómo se defiende un feto cuando le practican un aborto? Una mujer desde el mismo momento que se embaraza siente la vida en su interior, un privilegio que Dios nos ha dado, su cuerpo y su mente van a otro ritmo muy diferente al que anteriormente tenía, las analíticas de sangre y del alma se disparan, dicen que en tu interior algo pasa. El feto está en la madre pero la madre no es su dueña, el feto tiene una genética propia, es una vida a la que cuidamos y ayudamos a crecer dentro y cuando está fuera no solo hay que cuidarlo y alimentarlo, también hay que darle nutrición para el alma, para que se haga mayor en valores culturales, sociales, familiares, éticos, que sepa que tiene una libertad y tiene que saber utilizarla, con responsabilidad. Y por último, el maltrato, tanto físico como psíquico, a una mujer no puede ser comparable al de ningún animal, todos estamos dentro de la creación de Dios y como tal, la vida y todo lo que nos rodea debemos cuidarlo, admirarlo, protegerlo, respetarlo sea, amaremos a Dios si amamos y agradecemos lo que El nos ha dado. El hombre, es imagen del Padre, Dios nos distinguió claramente de las demás criaturas, somos la maravilla de la creación, otra cosa es que nos comportemos como tal, para saber que aunque nuestro lugar es el privilegiado, cualquier atentado a la vida del prójimo es un fratricidio y que nuestra inteligencia debe servirnos para el bien de toda la comunidad. El hombre y la mujer tan diferentes en el físico y en la forma de pensar, uno y otra son iguales en dignidad ante Dios. Yo no he entrado dentro de la psique de un animal, pero si voy a decir cómo se siente una mujer maltratada: sentimiento de culpa, lástima y vergüenza, anulación de la iniciativa, temor y debilidad, tristeza, falta de sueño, devaluada en cuanto a sus ideas y gustos, ansiedad y angustia, anulación como persona. Y ahora pregunto: ¿creen que con personalizar a los animales conseguiremos que su alma llegue a tener estos sentimientos con el maltrato? ¿Algún día veremos a un delfín, elefante, mono haciendo cirugía, fabricando una vacuna, resolviendo problemas de matemáticas o enseñando literatura? ¿Amarán a Dios y serán conscientes de que los ha creado? ¿Somos conscientes nosotros de nuestro lugar y de nuestra responsabilidad para utilizar la libertad con la que Dios nos ha querido distinguir? Carmen Ramos Tordesillas, Valladolid, España NOTA DEL EDITOR.- Carmen describe el panorama de nuestra sociedad. Y lo que hace muy bien, añadiendo –como es lógico—sus propias opiniones. Carmen Ramos nos suele escribir con una cierta regularidad y siempre con acierto.
Jorge Ortega nos envía esta nota que con mucho gusto publicamos: Informática para la Iglesia: Desde este enlace se ofrece informática para la Iglesia incluido un programa de concordancias electrónicas con el texto de la Biblia de Jerusalén completamente gratis. http://personales.mundivia.es/j_ortega/iglesia/Iglesia.htm
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