
Hace unas semanas iniciamos la publicación, en esta pagina de Moniciones, de unos formularios especiales, destinados a la Misa con niños. Va al final de la página, tras las moniciones habituales.
IV Domingo de Cuaresma
14 de marzo de 2010
MONICIÓN DE ENTRADA Recibid nuestra cordial bienvenida a la casa de todos. Vamos a celebrar el Cuarto Domingo de Cuaresma, que la Iglesia siempre ha llamado “laetare”, significa regocijarse. Esta alegría, este regocijo, aparece el texto de la antífona de entrada y es un golpe de alegría en medio de la cuaresma. Incluso las austeras normas litúrgicas cuaresmales se limitan con el uso de las flores o de la música instrumental. Antiguamente, incluso, el sacerdote portaba una casulla de color rosa. Se trata de señalar, además, que el domingo será siempre un motivo de alegría porque celebramos la resurrección del Señor. Jesús nos va a narrar, hoy, la bellísima parábola del Hijo Prodigo que también termina con regocijo, con una fiesta. Y es símbolo de la fiesta que hay en cielo cuando un pecador se convierte. Iniciemos hoy, pues, con la alegría del canto de entrada nuestra celebración. |
MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS 1.- La primera lectura de hoy, del Libro de Josué nos narra como el pueblo elegido celebrará la Pascua al entrar en la tierra prometida. Ya no tuvieron maná y comieron de los frutos de la tierra. Se iniciaba la etapa histórica de consolidación del pueblo de Dios. S.- El Salmo 33 es uno de los más bellos del salterio. Expresa la total confianza en el Señor que siempre acude a salvarnos de nuestras angustias. Refleja la confianza que hemos de tener en Él en todo momento. 2.- Pablo de Tarso expresa magistralmente en esta segunda lectura, sacada de la Segunda Carta a los fieles de Corinto, la doctrina de la reconciliación con Dios. Y es el Padre amoroso quien por medio de Cristo se reconcilia con su pueblo sin tener en cuenta traiciones y pecados antiguos. 3.- Se narra en el Evangelio de Lucas que escuchamos hoy la parábola del hijo pródigo. Unas de las narraciones más maravillosas de los textos evangélicos que narra la bondad del Padre y la alegría enorme de Dios ante la conversión de un hijo alejado, que vuelve. |
Lectura de Postcomunión MONICIÓN El texto seleccionado hoy para estos momentos de paz y de quietud es obra de Julia Merodio, seglar madrileña y madre de familia que ha escrito varios libros y es una gran especialista en textos oracionales.
QUIERO ARREPENTIRME, SEÑOR Quiero arrepentirme, Señor. Quiero arrepentirme, de tantos síes, que no han llegado a término. De tantas idas y venidas, de tanta justificación injustificable y tanto hablar, sin dar la cara.
Quiero arrepentirme, Señor. Quiero arrepentirme, de hacer como que te buscaba, retirándome a tiempo, cuando te encontraba cerca; para no encontrarme, cara a cara, contigo.
De hacer como que te seguía, pero cogiendo el camino que no llevaba al compromiso. De caminar a tu lado, pero procurando que no me hablases, de renuncia y sufrimiento.
Quiero arrepentirme, Señor. Quiero arrepentirme, de mi falta de valentía, mi falta de coherencia… de mi insensibilidad; para mostrar a los demás, que quiero estar contigo: sin poner condiciones, sin medir los riesgos, sin preocuparme de lo que digan… porque quiero seguirte, donde quiera que vayas. Exhortación de despedida Salgamos alegres del templo. Es lo que se nos ha pedido al principio. Y es que la alegría es la huella indeleble de Dios en nuestras almas. Misa de Niños Estos textos han sido realizados por el equipo de catequistas de la Parroquia de El Altet, Alicante. MONICIÓN DE ENTRADA Dios es bueno. Dios nos quiere, nos cuida y nos perdona cuando nos equivocamos. Así nos lo enseña con la parábola del hijo pródigo que vamos a escuchar en el Evangelio. También cuando nos enseñó a rezar el padrenuestro y nos dijo que perdonáramos a los demás como Él nos perdona a nosotros. Por eso venimos a Misa con alegría y sabiendo que Dios nos espera siempre con los brazos abiertos. Ahora todos juntos le cantamos. PETICIONES DE PERDÓN 1.- Por las veces que no hacemos lo que Dios quiere y nos alejamos de su amor. Señor, ten piedad. 2.- Por las veces que criticamos a los demás porque no piensan como nosotros. Cristo, ten piedad. 3.- Por las veces que no nos preocupamos de los demás y no les ayudamos. Señor, ten piedad. MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA El pueblo de Israel ha sido liberado por Dios de la esclavitud de Egipto. Dios le ha seguido cuidando en el desierto con el maná. Ahora van a comer de los frutos de la tierra que Dios les había prometido. El pueblo, agradecido, celebra la Pascua. Nosotros, como el pueblo de Israel, también decimos: “gustad y ved que bueno es el Señor”. MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA San Pablo repite cinco veces en esta lectura la palabra “reconciliación”. Quiere hacernos entender que Dios nos quiere tanto que nos perdona a todos gratuitamente por la entrega de su Hijo en la cruz. El único requisito que hemos de cumplir es el arrepentimiento sincero y de corazón de todo lo que hayamos hecho y que nos aleje de su amor. Jesús, en el Evangelio, nos dice que Dios siempre se alegra de perdonarnos. PETICIONES 1.- Por todos los que formamos la Iglesia, para que anunciemos de palabra y con obras que Dios nos quiere mucho. Roguemos al Señor. 2.- Por los gobernantes de todo el mundo, pero especialmente por los de nuestro país, para que trabajen con muchas ganas y ayuden a la gente que, por culpa de la crisis, no tiene ni para comer. Roguemos al Señor. 3.- Por los enfermos de nuestra parroquia, por las personas que los cuidan, por nuestros amigos y conocidos que tienen algún familiar en el hospital. Roguemos al Señor. 4.- Por nosotros, niños y niñas de El Altet, especialmente por los que van a hacer la Primera Comunión dentro de pocas semanas, para que no nos apartemos nunca del amor de Dios. Roguemos al Señor. 5.- Por todos los que hemos venido a esta Misa y por los que no han podido venir. Por nuestros padres, por nuestros profesores, por nuestros catequistas, para que nos enseñéis a perdonar como Dios nos perdona. Roguemos al Señor.
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