ESCUCHADME Y VIVIRÉIS

La fuerza espiritual de la música

Por Anselm Grün

Colección Horizontes

Ediciones San Pablo, Madrid, España

Por todos es suficientemente conocido el fraile benedictino alemán, Anselm Grün. Es uno de los grandes autores espirituales a nivel mundial, con una producción literaria y bibliográfica verdaderamente asombrosa. Y este libro dedicado a la música además de ser una delicia, tiene un fuerte implanto –como no podía ser de otra forma-- religioso, espiritual. El titulo de la obra “Escuchadme y viviréis” –como el mismo Grün explica en la introducción es una cita del Profeta Isaías, la que al ser traducida más literalmente viene a decir “Escuchad y vivirá vuestra alma”. No esta mal, ¿no? Y en fin una reciente biografía del padre Grün, publicada con motivo de su 65 cumpleaños, demuestra la importancia de la música en su vida, la importancia que da a la liturgia y, por supuesto, al momento diario –muy de mañana—que dedica a escribir. Todo ello nos puede servir para comprender mejor la autentica estela de la obra que presentamos hoy.

El índice del libro nos lo va a situar verdaderamente en su contexto exacto. Y así dos primeros capítulos hablan de la música y la liturgia y de la música y el silencio. El tercero habla de la música y de los Padres de la Iglesia. Ya había dicho Grün en la introducción que la música ha sido fundamental a todos los movimientos religiosos y filosóficos que han sido precedente del cristianismo, desde el Templo judío hasta los filósofos griegos. Un capítulo muy importante es el referido al canto gregoriano y es interesante adentrarse en el mismo para descubrir interesantes planteamientos sobre espíritu y canto. Al hablar de Juan Sebastián Bach señala su música como “espiritual y terapéutica” para más adelante hacer un excelente análisis de Haydn y de “Las Siete Palabras”. Mozart, como no podía ser de otra forma ocupa una parte muy importante de la obra y merece leer con mucha atención la opiniones de Anselm Grün sobre el genio y la obra de Mozart. En fin, el epílogo de titula “Una ventana hacia el cielo” lo cual parece del todo muy claro.

Este libro será muy del agrado a todo aficionado a la música, en general. Hay mucho repertorio de música de contenido sacra en las “grandes series” que forman el repertorio de los grandes conciertos. Lo será más, claro está, para aquellos que la música religiosa tiene su dimensión precisa de espiritualidad y de culto, de la liturgia. Pero puede ser una gran herramienta para aquellas personas que por causas diversas estén alejadas de la gran música o no han tenido la oportunidad de profundizar en ese campo. Sin duda, Anselm Grün les dará una gran lección. Es pues una obra digna de tenerse en cuenta.

 

Ángel Gómez Escorial