
VI Domingo de Pascua
9 de mayo de 2010
Plegarias ANTÍFONA DE ENTRADA Is 48, 20 Con gritos de júbilo anunciadlo y proclamadlo; publicadlo hasta el confín de la tarde. Decid: el Señor ha redimido a su pueblo. Aleluya ACTO PENITENCIAL Señor Jesús, tú que nos pides, especialmente hoy, que te amemos y guardemos tus mandamientos, disculpa nuestras faltas en el amor a Dios y al prójimo. Señor Ten Piedad Señor Jesús, tú que nos anuncias el envío del Espíritu Santo perdona nuestras faltas de dedicación al necesario culto del Paráclito y al conocimiento de la realidad de sus dones. Cristo Ten Piedad Señor Jesús, tú que nos has prometido la unidad entre el Padre, el Hijo y el Espíritu con nosotros mismos, miembros del Pueblo de Dios, no tengas en cuenta nuestros repetidos pecados contra la Unidad de los cristianos. Señor Ten Piedad ORACIÓN COLECTA Concédenos, Dios Todopoderoso, continuar celebrando con fervor estos días de alegría en honor de Cristo resucitado; y que los misterios que estamos recordando transformen nuestra vida y se manifiesten en nuestras obras. Por Nuestro Señor Jesucristo ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Oramos ante Ti, Dios Padre, para que admitas estos dones que hemos separado para ti, forman parte de nuestro trabajo cotidiano y te los ofrecemos. Esperamos que tu gracia poderosa los transforme en Cuerpo y Sangre de tu Hijo, Jesús Resucitado, sacramento portentoso, cuya recepción, nos conduce a la Vida Eterna. Por Jesucristo Nuestro Señor PLEGARIA EUCARÍSTICA El Señor esté con vosotros Levantemos el corazón Demos gracias al Señor nuestro Dios
Padre Nuestro, eres digno de toda alabanza. Cuando miramos el mundo y su historia Descubrimos tu presencia y tu Espíritu, sobre todo en este Tiempo de Pascua, cuando tu Hijo ha resucitado. Tú eres, Dios Padre, el gran Pastor del universo has trazado el sendero de los astros; luces inmensas que caminan por los espacios formando el incontable rebaño de las estrellas. Tú eres quien abre la puerta del aprisco de los vientos, que, unas veces, se desatan huracanados y, otras, acarician los trigos suavemente. Tuyas son las estaciones que obedecen tu llamada, Como ovejas que aman a su Pastor.
Eres digno de bendición por la esperanza que nos comunicas cada primavera, --¡la Pascua florida que nos anuncia que Jesús ha resucitado!--, los prados, los ríos, los insectos, los pájaros, las flores, los cereales, las hortalizas nos sugieren que el duro invierno de la vida puede llegar a ser vencido. Lo viejo, lo caduco, lo estéril, el olmo seco, Puede regenerarse con la gracia que resucitó a tu Hijo. Y es que donde no había esperanza de cosecha descubrimos que de nuevo podemos esperar frutos.
La misma fuerza de liberación que alimentas en cada uno de nosotros, y en todos los pueblos, es un poema de amor que te ofrecemos, Padre de todos los hombres y mujeres, con este canto de alabanza SANTO, SANTO, SANTO ANTIFONA DE COMUNIÓN Jn 14, 15-16 Si me amáis, guardareis mis mandamientos, dice el Señor. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que siempre esté con vosotros. ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN Dios Padre acepta nuestros corazones purificados por el sacramento del Altar, prueba de tu amor y de tu generosidad. Por Jesucristo Nuestro Señor
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