
Domingo XIII del Tiempo Ordinario
27 de junio de 2010
MONICIÓN DE ENTRADA Recibid todos nuestros mejores deseos de amor y de paz en estos momentos en que iniciamos la Eucaristía. En este domingo decimotercero del Tiempo Ordinario, Jesús nos va a explicar las condiciones de su seguimiento. Y no son fáciles. Pide renuncia y sacrificio. Pide exclusividad. Hay que renunciar a todo lo que este mundo construye para evitar la implantación del Reino de Dios. Él asegurará, en otra ocasión que su yugo es suave y su carga ligera… pero existe el yugo y hay que hacer sitio en nuestra espalda para una carga tan preciosa. El Evangelio de Lucas de hoy es una lección importante y definitiva de lo que significa seguir al Maestro de Nazaret. |
MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS 1.- La petición divina de seguimiento total se refleja en Eliseo quien decide seguir a Elías dejándolo todo, tal como nos narra el Libro Primero de los Reyes, que es nuestra primera lectura. Dios no quiere ser compartido con nadie. Dios nos pide que le acompañemos sin pensar en nada más. S.- Este salmo 15 era para los judíos de tiempo de Jesús una oración personal, para rezar en la intimidad. El salmista expresa una adhesión apasionada a Dios sin tener en cuenta los falsos dioses que aparecen en el mundo y que nos encadenan. Para nosotros es lo mismo. Hemos de preferir a Dios y olvidar a nuestros falsos dioses de hoy, que por cierto hay muchos: más que en tiempos pasados. 2.- En la segunda lectura, San Pablo dice a los Gálatas que hay que ser libres por amor y que ese amor nos lleva a ser esclavos de los hermanos. Pablo de Tarso había comprendido totalmente a Jesús de Nazaret. El amor a los hermanos nos hace libres y nos empuja a servir a los hermanos con entrega y pasión. 3.- Jesús, en el Evangelio de San Lucas, que vamos a escuchar, anuncia ya su Pasión y entonces pide a sus discípulos que le sigan por encima de todo. Hoy nos lo dice a nosotros mismos, una vez más. Pone unos ejemplos duros y concretos… es el seguimiento total, sin subterfugios, sin atenuaciones. ¿Seremos capaces de seguirle por encima de todo? |
Lectura de Postcomunión MONICIÓN Escuchemos con entrega esta bella oración del sacerdote navarro, Javier Leoz, es todo un programa de fe, oración y amor. SI ME LLAMAS… Si me llamas, Jesús, que responda ¡SI! Si veo el mundo vacío de Ti, que yo lo llene de tu amor Si me invitas a tomar la cruz, que la coja sin temor Si pronuncias mi nombre, que no piense que va por otro Si me cuesta dar, que piense en lo mucho que Tú me ofreces Si me exiges seguirte de verdad, que no busque mil excusas para no hacerlo Si observas mi vida cristiana, que la encuentres como Tú quieres Si necesitas mi voz, aprovéchala para que seas conocido Si necesitas mis pies, anímalos para recorrer tus caminos Si necesitas mi inteligencia, confórmala con el evangelio Si necesitas mis ojos, que mire con alegría al futuro Si necesitas mi corazón, transfórmalo con tu verdad Si no estás de acuerdo con algo de mi vida, dame un poco de tiempo Si me ves agitado porque no recojo frutos, cálmame con la esperanza Amén. Exhortación de despedida Salgamos felices del templo. Jesús nos ha marcado el camino para seguirle. Y hoy, al comprender mejor dicho camino, todo nos parece más fácil, aunque sea muy difícil
|