
Domingo XV del Tiempo Ordinario
11 de julio de 2010
MONICIÓN DE ENTRADA Sed todos bienvenidos a la Eucaristía. Hoy vamos a recibir varias lecciones fundamentales para nuestra vida de cristianos, que nos traen los textos bíblicos que proclamamos hoy. Lo iremos viendo en las lecturas. Lo más importante es que Jesús explica, ante un representante de la religión oficial judía, cual es la esencia de la doctrina del Reino: amar al prójimo. Tras el amor a Dios el amor a los hermanos es lo más importante. La vida actual no es rica en amores a los más necesitados, a los más heridos. Bien al contrario. La parábola del Buen Samaritano adquiere especial importancia porque vivimos en un mundo en que muchos anteponen su bienestar o beneficio a cualquier otra consideración. Sin aceptar y admitir que hay mucho dolor y mucha pobreza en nuestro alrededor. |
MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS 1.- Dios ha escrito en nuestro corazón las obligaciones con Él. Lo expresa Moisés en nuestra primera lectura que es del Libro del Deuteronomio. Y esos preceptos del Antiguo Testamento siguen vivos en nosotros porque es obvio que Cristo no vino a eliminar la Ley de Moisés. Pero si a mejorarla, a engrandecerla. S.- El salmo 68 es uno de los más extensos del Salterio. Nosotros, hoy, en nuestra Eucaristía, utilizamos unos cuantos versos de la mitad y del final. Es un salmo de oración personal ante el infortunio y la burla de los enemigos. Los expertos dicen que, aunque figura como salmo de David, no lo es, ya que contiene alusiones a la etapa del destierro. Para nosotros también debe convertirse en plegaria personal a Dios en los malos momentos que, sin duda, todos pasamos. 2.- Empezamos este domingo a leer la Carta a los Colosenses. Pablo inicia la misma con unas bellísimas palabras que forman un himno litúrgico que la Iglesia usa desde hace casi dos mil años. La carta a los Colosenses es una de las epístolas de San Pablo escritas en la cautividad de Roma y su contenido completo nos muestra la primacía absoluta de Cristo en el Universo y en la Iglesia 3.- El Evangelio de San Lucas narra la parábola del Señor sobre el Buen Samaritano. En ella se expresa la oposición de Jesús a la dureza de la religión oficial de entonces. Deberíamos reflexionar hoy en nuestras actitudes respecto al prójimo. No va a ser que Jesús tenga que decirnos, un día, lo mismo a nosotros. |
Lectura de Postcomunión MONICIÓN Javier Leoz nos ofrece para estos momentos tan especiales un poema de indudable fuerza y expresividad
JESÚS BUEN SAMARITANO Jesús es el Buen Samaritano El hombre es el asaltado al borde del camino de su felicidad Los ladrones son la tentación de cada día, el maligno y su afán destructor de nuestra humanidad y bondad La posada es la Iglesia donde Dios (posadero) cura a todo el que se acerca La cabalgadura es la cruz de Jesús donde lleva, sobre sus hombros, a toda la humanidad herida El precio es su propia sangre Exhortación de despedida Aprendamos con Jesús de Nazaret a ayudar a nuestros hermanos, siempre y en cualquier ocasión, aunque nos cueste mucho trabajo y les ofrezcamos casi lo que más nos hace falta a nosotros.
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