1.- LOS ATAQUES A LA IGLESIA

Las cosas no parecen claras. Si se suman los alejados, los indiferentes y una crecida increencia, ¿de dónde surgen los crecientes ataques a la Iglesia católica? Estamos, obviamente, ante un hecho grave que, con lógica, abre una fuerte tormenta. Ello no es otra cosa que el afloramiento de muchos casos de pederastia en, sobre todo, las Iglesias de Irlanda, Estados Unidos y Alemania, sin descartar que se hayan producido en otros países. La respuesta del Papa Benedicto ha sido la adecuada, no ha limitado la gravedad de los hechos y en varias cartas dirigidas las Iglesias locales como en otros discursos y alocuciones del Pontífice se ha puesto de manifiesto lo terrible de esos comportamientos. Y es que cualquier alma se conmueve cuando piensa que servidores de Cristo, sacerdotes y educadores, en lugar de luchar contra el pecado, contribuyen a él. Es obvio que Jesús lo expresó con claridad y dijo que manera muy clara que “quien escandalizara a uno de estos pequeños más le valía atarse una rueda de molino al cuello y lanzarse al mar”. Y así es. No hay paliativos para esas conductas, salvo en lo relativo a la misericordia hacia el pecador, que no hacia el pecado.

ENEMIGOS DE LA IGLESIA

Pero lo que se expresa al principio está claro. Sin descontar –para nada—la gravedad de los abusos detectados, y suficientemente condenados por el Papa, los Obispos y por el Pueblo de Dios, hay que reconocer que se ha abierto una batería de fuertes ataques dirigidos al Papa queriendo encontrar culpabilidades de encubrimiento donde no las hay. ¿Quiénes son esos enemigos de la Iglesia en una etapa en la que parece que el indeferencia y el alejamiento son los principales problemas? Hay un dicho que puede ser revelador: “ladran, luego caminamos”. La Iglesia católica sigue siendo importante y prominente. Y eso molesta a muchos, que preferirían verla desaparecida o encerrada en los limites de las sacristías y de los presbiterios. Pero no es así. Cientos de miles –millones—de hombres y mujeres están presentes en la atención a muchos hermanos, llevando amor a muchos lugares y distinguiéndose en la batalla contra la pobreza, la marginación y la enfermedad. Es verdad que los abusadores han hecho un flaco favor a quienes dan su vida y todos los años de su existencia por la mejora de muchos a quien nadie ayuda, pero el pecado de algunos –aunque sean numerosos—no desvirtúa la acción de muchos.

Pero la pregunta sigue ahí: ¿quiénes son esos enemigos de la Iglesia que incrementan sus ataques en cualquier momento? La respuesta no es fácil. No es posible creer que vengan especialmente de otras creencias oficiales cristianas, de otras Iglesias, que, sin duda, pueden tener el mismo problema. Podrían venir, tal vez, de otras creencias, pues no se olvide que, por ejemplo, en India, Pakistán e Iraq. Y a veces ciertos ataques tienen más peso que el disturbio local. Y junto a eso está la fuerte lucha mantenida por una nueva clase de laicismo, que busca la desaparición pública de las iglesias.

ATACA QUE ALGO QUEDA

Cuando –y es otro ejemplo— hace unos cuantos meses se estrena la película alemana “La cinta blanca”, muy premiada, que quiere ver en la Iglesia luterana el principio del nazismo se está mintiendo, porque el nazismo surge sobre todo de elementos que estaban inmersos en lo que podríamos llamar el lumpen proletariado. Si es cierto que algunos sectores judíos lanzaron ese ataque contra los evangélicos por el holocausto, lo cual no es verdad, pero queda claro que el filme en cuestión pretendía atacar a esa Iglesia. O sea que no sólo sufre los ataques la Iglesia católica. En el caso del nazismo pudieron existir muchas complicidades en todo el pueblo alemán, pero, desde luego, el origen del Partido Nacionalsocialista fue más revolucionario, más de lumpen proletariado, que religioso. Pero… ataca que algo queda.

VERDAD Y TRANSPARENCIA

En un ambiente de serenidad y de objetividad hemos de ser conscientes que la institución católica está siendo fuertemente atacada. Y que es seguro que la salida valiente del Papa para condenar los abusos pedófilos ha restado mucha eficiencia a esos ataques. Tal vez, hoy más que nunca nuestra Iglesia necesita de fuerza y de total transparencia para no convertir en lanzas aquello que, desde luego, está muy mal. Hay que atajar con la verdad y con el arrepentimiento todo aquello que no es digno de un cristiano. La verdad siempre se va a saber y lo oculto siempre aparece. Pero, obviamente, habría que decir a muchos de los que ofenden a la Iglesia hoy con falsas verdades y amasamientos de la realidad, que en todos los sitios cuecen habas. O, mejor, con la frase de Cristo pronunciada ante la denuncia pública de una adultera: “Quien no tenga pecado que tire la primera piedra”.

 

2.- VISITAS A BETANIA: DOS RECORDS DE 7.000

El contador de visitas que está dotada la web de Betania –Awstats—nos daba el 1 de abril –Jueves Santo—7.057 visitas únicas que era record absoluto en la historia de Betania. Las 7.057 visitas únicas correspondían a 31.760 páginas vistas. Luego, el 3 de abril –Sábado Santo—el record se volvía a batir con 7.320 visitas y 31.346 páginas vistas. Total, dos record de 7.000. El 31 de marzo, Miércoles Santo, el número de visitas ascendía a las 5.308 visitas y 23.204 páginas vistas. La estadística completa de Marzo era también record con 72.243 visitantes distintos; 116.126 visitas y 498.731 páginas vistas.

El pasado año, tal como citábamos en un editorial equivalente a este el record había sido de 6.099 de visitas correspondiente al Sábado Santo de 2009. La diferencia de más de mil doscientas visitas marca también el crecimiento progresivo de Betania. Betania es, sin duda, la página religiosa radicada en España que tiene más visitas y se acerca bastante a las cuantías que obtienen las grandes páginas informativas de nuestro país. En cuanto a las webs religiosas de fuera de España es también una de las primeras. Creemos que ese gran tráfico debería interesar a los anunciantes de todo tipo. Y creemos que ha llegado el momento de ejercitar nuestra gestión publicitaria, porque no se podrá asegurar el futuro de Betania sin medios y sin recursos. Merece la pena reflexionar sobre ello, ya que Betania en sus aspectos de financiación, edición, colgado y trabajo de mantenimiento lo realiza solo una persona, ya de 69 años, que tendría que estar pensando en su jubilación.