“¡CRISTO VIVE! ÉL ES LA ESPERANZA Y LA JUVENTUD PARA CADA UNO”

SRI LANKA: FRANCISCO CONFÍA AL SEÑOR A QUIENES HAN MUERTO Y REZA POR LOS HERIDOS

VIGILIA PASCUAL: OCHO ADULTOS BAUTIZADOS POR EL PAPA FRANCISCO

¿POR QUÉ REZAMOS EL REGINA COELI Y NO EL ÁNGELUS EN TIEMPO PASCUAL?

OBISPO PIDE FIN A ASESINATOS Y VIOLENCIA EN MÉXICO


“¡CRISTO VIVE! ÉL ES LA ESPERANZA Y LA JUVENTUD PARA CADA UNO”

**Mensaje Pascual del Papa Francisco

** Bendición ‘Urbi et Orbi’

(ZENIT. ROSA DIE ALCOLEA).- “Vive Cristo, esperanza nuestra, y Él es la más hermosa juventud de este mundo. Todo lo que Él toca se vuelve joven, se hace nuevo, se llena de vida”, son algunas palabras iniciales del Mensaje de Pascua del Papa Francisco, haciendo referencia a la recién publicada Exhortación Apostólica Christus vivit. “¡Él vive y te quiere vivo! Él está en ti, Él está contigo y nunca se va”.

A las 12 horas, desde el balcón central de la Basílica Vaticana, el Santo Padre Francisco ha dirigido su mensaje de Pascua y la bendición ‘Urbi et Orbi’ a todas las personas presentes en la plaza de San Pedro y a cuantos han seguido la celebración a través de la radio, la televisión y las nuevas tecnologías.

“La resurrección de Cristo es el comienzo de una nueva vida para todos los hombres y mujeres, porque la verdadera renovación comienza siempre desde el corazón, desde la conciencia”, ha apelado el Papa a todas las personas del mundo.

Con el deseo de que “Cristo vivo dé su paz”, el Santo Padre ha mencionado algunos países en conflicto o guerra: Oriente Medio; Yemen, Libia; también en el continente africano, especialmente Burkina Faso, Mali, Níger, Nigeria y Camerún, y Sudán del Sur. Ucrania, Venezuela y Nicaragua también están en el centro de la plegaria del Papa. Francisco ha pedido que “ante los numerosos sufrimientos de nuestro tiempo, el Señor de la vida no nos encuentre fríos e indiferentes. Que haga de nosotros constructores de puentes, no de muros”.

Así, ha hecho un llamamiento a los líderes por la paz mundial: “Que Él, que nos da su paz, haga cesar el fragor de las armas, tanto en las zonas de guerra como en nuestras ciudades, e impulse a los líderes de las naciones a que trabajen para poner fin a la carrera de armamentos y a la propagación preocupante de las armas, especialmente en los países más avanzados económicamente”.

La Iglesia concede la Indulgencia plenaria a los fieles que participan en esta celebración y reciban la bendición del Pontífice, siempre de acuerdo con las condiciones propuestas: Recibir el Sacramento del Perdón, recibir la Comunión, rezar por el Papa Francisco y experimentar una verdadera conversión del corazón, es decir, profundizar especialmente en el dolor de los pecados y el propósito de la enmienda, un verdadero rechazo del pecado.

MENSAJE PASCUAL DEL SANTO PADRE

Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz Pascua!

Hoy la Iglesia renueva el anuncio de los primeros discípulos: «Jesús ha resucitado». Y de boca en boca, de corazón a corazón resuena la llamada a la alabanza: «¡Aleluya!… ¡Aleluya!». En esta mañana de Pascua, juventud perenne de la Iglesia y de toda la humanidad, quisiera dirigirme a cada uno de vosotros con las palabras iniciales de la reciente Exhortación apostólica dedicada especialmente a los jóvenes:

«Vive Cristo, esperanza nuestra, y Él es la más hermosa juventud de este mundo. Todo lo que Él toca se vuelve joven, se hace nuevo, se llena de vida. Entonces, las primeras palabras que quiero dirigir a cada uno de los jóvenes cristianos son: ¡Él vive y te quiere vivo! Él está en ti, Él está contigo y nunca se va. Por más que te alejes, allí está el Resucitado, llamándote y esperándote para volver a empezar. Cuando te sientas avejentado por la tristeza, los rencores, los miedos, las dudas o los fracasos, Él estará allí para devolverte la fuerza y la esperanza» (Christus vivit, 1-2).

Queridos hermanos y hermanas, este mensaje se dirige al mismo tiempo a cada persona y al mundo. La resurrección de Cristo es el comienzo de una nueva vida para todos los hombres y mujeres, porque la verdadera renovación comienza siempre desde el corazón, desde la conciencia. Pero la Pascua es también el comienzo de un mundo nuevo, liberado de la esclavitud del pecado y de la muerte: el mundo al fin se abrió al Reino de Dios, Reino de amor, de paz y de fraternidad.

Cristo vive y se queda con nosotros. Muestra la luz de su rostro de Resucitado y no abandona a los que se encuentran en el momento de la prueba, en el dolor y en el luto. Que Él, el Viviente, sea esperanza para el amado pueblo sirio, víctima de un conflicto que continúa y amenaza con hacernos caer en la resignación e incluso en la indiferencia. En cambio, es hora de renovar el compromiso a favor de una solución política que responda a las justas aspiraciones de libertad, de paz y de justicia, aborde la crisis humanitaria y favorezca el regreso seguro de las personas desplazadas, así como de los que se han refugiado en países vecinos, especialmente en el Líbano y en Jordania.

La Pascua nos lleva a dirigir la mirada a Oriente Medio, desgarrado por continuas divisiones y tensiones. Que los cristianos de la región no dejen de dar testimonio con paciente perseverancia del Señor resucitado y de la victoria de la vida sobre la muerte. Una mención especial reservo para la gente de Yemen, sobre todo para los niños, exhaustos por el hambre y la guerra. Que la luz de la Pascua ilumine a todos los gobernantes y a los pueblos de Oriente Medio, empezando por los israelíes y palestinos, y los aliente a aliviar tanto sufrimiento y a buscar un futuro de paz y estabilidad.

Que las armas dejen de ensangrentar a Libia, donde en las últimas semanas personas indefensas vuelven a morir y muchas familias se ven obligadas a abandonar sus hogares. Insto a las partes implicadas a que elijan el diálogo en lugar de la opresión, evitando que se abran de nuevo las heridas provocadas por una década de conflicto e inestabilidad política.

Que Cristo vivo dé su paz a todo el amado continente africano, lleno todavía de tensiones sociales, conflictos y, a veces, extremismos violentos que dejan inseguridad, destrucción y muerte, especialmente en Burkina Faso, Mali, Níger, Nigeria y Camerún. Pienso también en Sudán, que está atravesando un momento de incertidumbre política y en donde espero que todas las reclamaciones sean escuchadas y todos se esfuercen en hacer que el país consiga la libertad, el desarrollo y el bienestar al que aspira desde hace mucho tiempo.

Que el Señor resucitado sostenga los esfuerzos realizados por las autoridades civiles y religiosas de Sudán del Sur, apoyados por los frutos del retiro espiritual realizado hace unos días aquí, en el Vaticano. Que se abra una nueva página en la historia del país, en la que todos los actores políticos, sociales y religiosos se comprometan activamente por el bien común y la reconciliación de la nación.

Que los habitantes de las regiones orientales de Ucrania, que siguen sufriendo el conflicto todavía en curso, encuentren consuelo en esta Pascua. Que el Señor aliente las iniciativas humanitarias y las que buscan conseguir una paz duradera.

Que la alegría de la Resurrección llene los corazones de todos los que en el continente americano sufren las consecuencias de situaciones políticas y económicas difíciles. Pienso en particular en el pueblo venezolano: en tantas personas carentes de las condiciones mínimas para llevar una vida digna y segura, debido a una crisis que continúa y se agrava. Que el Señor conceda a quienes tienen responsabilidades políticas trabajar para poner fin a las injusticias sociales, a los abusos y a la violencia, y para tomar medidas concretas que permitan sanar las divisiones y dar a la población la ayuda que necesita.

Que el Señor resucitado ilumine los esfuerzos que se están realizando en Nicaragua para encontrar lo antes posible una solución pacífica y negociada en beneficio de todos los nicaragüenses.

Que, ante los numerosos sufrimientos de nuestro tiempo, el Señor de la vida no nos encuentre fríos e indiferentes. Que haga de nosotros constructores de puentes, no de muros. Que Él, que nos da su paz, haga cesar el fragor de las armas, tanto en las zonas de guerra como en nuestras ciudades, e impulse a los líderes de las naciones a que trabajen para poner fin a la carrera de armamentos y a la propagación preocupante de las armas, especialmente en los países más avanzados económicamente. Que el Resucitado, que ha abierto de par en par las puertas del sepulcro, abra nuestros corazones a las necesidades de los menesterosos, los indefensos, los pobres, los desempleados, los marginados, los que llaman a nuestra puerta en busca de pan, de un refugio o del reconocimiento de su dignidad.

Queridos hermanos y hermanas, ¡Cristo vive! Él es la esperanza y la juventud para cada uno de nosotros y para el mundo entero. Dejémonos renovar por Él. ¡Feliz Pascua!

© Librería Editorial Vaticana


SRI LANKA: FRANCISCO CONFÍA AL SEÑOR A QUIENES HAN MUERTO Y REZA POR LOS HERIDOS

** Palabras después de la bendición ‘Urbi et Orbi’

(ZENIT).- Francisco ha manifestado este mediodía, después de la bendición Pascual ‘Urbi et Orbi’, en el balcón de la Basílica Vaticana, su “afectuosa cercanía” a la comunidad cristiana de  Sri Lanka, con motivo de los graves atentados ocurridos hoy, Domingo de Pascua, en algunas iglesias y lugares de encuentro del país.

De momento se sabe que han causado alrededor de 187 muertes, entre ellos 35 extranjeros, y más de 469 heridos. Según señala la prensa internacional, han tenido lugar siete explosiones. Tres de ellas han sido en iglesias: Una en Colombo (la capital), otra en Katana (oeste) y la tercera en Batticaloa (este). Las otras cuatro explosiones han sucedido en algunos hoteles de lujo. El Gobierno ha declarado el estado de emergencia. La población cristiana representa en Sri Lanka solo el 7,4% del total.

Además, el Santo Padre ha recordado el 70 aniversario de la intervención del Papa Pío XII en la televisión francesa, con motivo de la bendición pascual ‘Urbi et Orbi’, lo que la ha dado la oportunidad de “animar a las comunidades cristianas a utilizar todos los instrumentos que la tecnología pone a disposición para anunciar la buena nueva de Cristo resucitado”, ha señalado.

A continuación, ofrecemos las palabras ofrecidas por el Papa Francisco este domingo, 21 de abril de 2019, tras la bendición pascual a los fieles en la plaza de San Pedro.

Palabras después de la bendición ‘Urbi et Orbi’

Queridos hermanos y hermanas:

Me enteré con tristeza y dolor de la noticia de los graves atentados que precisamente hoy, el día de Pascua, han traído luto y dolor a algunas iglesias y otros lugares de encuentro en Sri Lanka.

Deseo manifestar mi afectuosa cercanía a la comunidad cristiana, golpeada mientras se encontraba recogida en oración y a todas las víctimas de tan cruel violencia. Confío al Señor a quienes han muerto trágicamente y rezo por los heridos, y por todos aquellos que sufren a causa de este dramático evento.

Renuevo mis mejores deseos de una feliz Pascua a todos ustedes, procedentes de Italia y diferentes países, así como a los que se unieron a nosotros a través de la televisión, la radio, y otros medios de comunicación.

A este respecto, quisiera recordar que hace 70 años, en la Pascua de 1949, un papa hablaba por primera vez en televisión: el venerable Pío XII se dirigía a los telespectadores de la televisión francesa, subrayando como los ojos del sucesor de Pedro y de los fieles también encontrarse a través de un nuevo medio de comunicación. Este aniversario me da la oportunidad de animar a las comunidades cristianas a utilizar todos los instrumentos que la tecnología pone a disposición para anunciar la buena nueva de Cristo resucitado.

Iluminados por la luz de la Pascua llevemos el perfume de Cristo resucitado en la soledad, en la miseria, en el dolor de tantos nuestros hermanos. Dando vuelta a la piedra de la indiferencia.

En esta plaza la alegría de la Resurrección está simbolizada por las flores que también este año provienen de los países bajos, mientras que las de la Basílica de San Pedro son de Eslovenia. Un agradecimiento especial a los donantes de estos espléndidos homenajes florales.

Y no se olviden de rezar por mí. ¡Buena comida de Pascua y hasta la vista!


VIGILIA PASCUAL: OCHO ADULTOS BAUTIZADOS POR EL PAPA FRANCISCO

** Bendición del “fuego nuevo”

 (ZENIT – ROSA DIE ALCOLEA).- El Papa Francisco ha presidido la celebración de la Vigilia Pascual, desde las 20:30 horas del sábado, 20 de abril de 2019, hasta las 22:50 horas, aproximadamente, en la Basílica del Vaticano, acompañado de los cardenales, obispos, sacerdotes, diáconos y pueblo de Dios.

La Vigilia Pascual se compone de 3 partes litúrgicas: La bendición del fuego nuevo y el prendimiento del cirio pascual, así como de todas las luces, como símbolo de la “luz de Cristo”, la Liturgia de la Palabra, y la Liturgia Bautismal, que continúa con la Liturgia Eucarística.

Fuego nuevo

El Rito ha comenzado en el atrio de la Basílica de San Pedro con la bendición del fuego y la preparación de la vela de Pascua. “Lumen Christi! Deo gratias!”. Una vez bendecido el fuego, el Papa graba en el cirio pascual la cruz cristiana con el alfa y omega, y señala el número 2019, año en curso, para luego encenderlo.

En oscuridad, a la luz del Cirio de Pascua y con las luces de las velas que se iban encendiendo poco a poco de este fuego, el Papa y los cardenales, obispos y sacerdotes han entrado en la Basílica Vaticana en procesión hacia el Altar, y el canto del Exultet. Al ingresar en el templo, se anuncia 3 veces la luz Pascual del “fuego nuevo”.

Liturgia de la Palabra

Colocado el cirio pascual delante del altar, ha dado inicio la 2ª parte de la Vigilia: la liturgia de la Palabra. Un joven ha leído en francés la primera lectura del Libro del Génesis 1, 1. 26-31. A continuación se ha proclamado la lectura del Salmo responsorial Ps 103: “Tu aliento, Señor, se renovará la faz de la tierra”.

La segunda lectura, del libro del Éxodo 14, 15 – 15, 1, la ha realizado un chico en español, y luego se ha cantado el Salmo en latín Ex 15, 1-6. Tras la oración del Santo Padre, la lectura del profeta Isaías 54, 5-14, ha sido pronunciada por un joven sacerdote asiático en inglés.

Después se ha leído el Salmo 29, se han leído la Carta de san Pablo a los Romanos 6, 3-11, y el Salmo Ps 117, y se ha proclamado el Evangelio según San Lucas, 24, 1-12, que ha seguido con la homilía del Santo Padre.

8 nuevos bautizados

El Papa administrado los sacramentos de la iniciación cristiana a 8 neófitos de Italia, Albania, Ecuador, Indonesia y Perú. Estas personas, todas adultas, han sido bautizados por el Pontífice, en la pila bautismal. Momentos después, para la Confirmación, han sido ungidos por el Santo Padre con el crisma, bendecido el pasado Jueves Santo en la Misa Crismal. Y por último, han recibido por primera vez la Comunión.


ATACAN DOS IGLESIAS CATÓLICAS EN DOMINGO DE PASCUA, HAY MÁS DE 200 MUERTOS

Redacción ACI Prensa

Este Domingo de Pascua dos iglesias católicas, un templo evangélico y cuatro hoteles en Sri Lanka fueron blanco de atentados terroristas que han dejado hasta el momento unos 207 muertos y más de 450 heridos. Esta serie de atentados, presuntamente coordinados, se producen cuando los fieles celebraban la Misa por el Domingo de Resurrección, el día más importante para el cristianismo.

Horas después de estos atentados la Policía informó de un ataque suicida contra un suburbio al norte de Colombo y que dejó otros tres muertos. Se indicó que 35 de los fallecidos son extranjeros. Una de las iglesias atacadas es el Santuario de San Antonio y también los tres hoteles, se encuentran en la ciudad de Colombo y son lugares muy frecuentados por turistas. La iglesia de San Antonio de Colombo es uno de los edificios cristianos más emblemáticos de Sri Lanka y un santuario nacional bastante concurrido.

Mientras que la iglesia de San Sebastián está en Negombo, una ciudad mayoritariamente católica en el norte de Colombo. El tejado de esta iglesia se derrumbó como consecuencia de la explosión, las ventanas y puertas también se vieron tremendamente dañadas. También fue atacado un templo evangélico de Batticaloa, a cientos de kilómetros de las otras explosiones.

La Policía local informó que las primeras explosiones se produjeron casi de forma consecutiva entre las 8:45 y las 9 de la mañana, hora local, afectando a las iglesias de San Sebastián y San Antonio, donde se celebraba Misa. Según diversos medios, la policía ha pedido calma a los ciudadanos y que permanezcan dentro de sus casas.

El ministro de Sri Lanka para las Reformas Económicas, Harsha de Silva, visitó el lugar de los atentados y aseguró a través de Twitter que ha creado un gabinete de crisis por las “escenas horribles” que había visto. Sri Lanka tiene cerca de 22 millones de habitantes. Los cristianos representan el 7% de la población, mientras que los budistas son el 70%, los hinduistas el 15% y los musulmanes el 11%.

Esta no es la primera vez que los cristianos son atacados en Semana Santa en un país donde son minoría. El 9 de abril de 2017, en Domingo de Ramos, 30 personas fueron asesinadas y al menos 70 quedaron heridas en un ataque suicida a la iglesia copta de Tanta (Egipto). Otro terrorista suicida atentó contra la iglesia de San Marcos en el distrito de Manshyia en Alejandría, dejando 16 muertos y 66 heridos.

El 27 de marzo de 2016, en Domingo de Pascua, al menos 75 personas fueron asesinadas y otras 340 quedaron heridas en el atentado suicida contra el parque Gulshan-e-Iqbal, en Lahore (Pakistán), donde los católicos celebraban la Resurrección de Cristo. También murieron varios musulmanes que se encontraban en el lugar.

El 2 de abril de 2015, en Jueves Santo, terroristas musulmanes ingresaron a la Universidad de Garissa, en Kenia, y asesinaron a 148 estudiantes cristianos, dejando también más de 70 heridos.


¿POR QUÉ REZAMOS EL REGINA COELI Y NO EL ÁNGELUS EN TIEMPO PASCUAL?

Redacción ACI Prensa

Durante el tiempo pascual la Iglesia Universal se une en la oración Regina Coeli o Reina del Cielo para unirse con alegría a la Madre de Dios por la resurrección de su Hijo Jesucristo, hecho que marca el misterio más grande de la fe católica.

El rezo de la antífona de Regina Coeli fue establecida por el Papa Benedicto XIV en 1742 y reemplaza durante el tiempo pascual –desde la celebración de la resurrección hasta el día de Pentecostés– al rezo del Ángelus cuya meditación se centra en el misterio de la Encarnación.

Al igual que el Ángelus, el Regina Coeli se reza tres veces al día, al amanecer, al mediodía y al atardecer como una manera de consagrar el día a Dios y a la Virgen María.

No se conoce el autor de esta composición litúrgica que data siglo XII, pero se sabe que era repetido por los frailes menores franciscanos después de las completas (Liturgia de las Horas) en la primera mitad del siguiente siglo. Luego, la popularizaron y extendieron por todo el mundo cristiano.

La oración:

Reina del cielo, alégrate, aleluya.

Porque el Señor, a quien has llevado en tu vientre, aleluya.

Ha resucitado según su palabra, aleluya.

Ruega al Señor por nosotros, aleluya.

Oremos:

Oh Dios, que por la resurrección de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a los gozos eternos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen. (tres veces)


OBISPO PIDE FIN A ASESINATOS Y VIOLENCIA EN MÉXICO

Redacción ACI Prensa

El Obispo de Cuernavaca (México), Mons. Ramón Castro Castro, lamentó recientemente la “ola de violencia y crueldad que sacude a nuestro amado Estado de Morelos”, e hizo un llamado para que “todas las personas a ser constructores de paz”. “Oramos a Dios para que estos días del Triduo Pascual sean el motivo para recuperar el respeto por la vida”, dijo, en un comunicado publicado el 18 de abril.

Mons. Castro Castro señaló que el problema de la violencia “es de fondo y se requieren acciones más concretas y una estrategia de paz que responda a este problema de ‘salud pública’”. “Son ya 453 ejecutados en 3 meses y medio. La inseguridad que vive Morelos es fuerte, la más grave de su historia; nunca antes tantas personas habían sido asesinadas en tan poco tiempo”, dijo.

Para el Prelado mexicano, “estos días santos son una buena oportunidad para recapacitar y volver nuestro corazón al camino del bien”. “No más violencia, no más asesinatos, no más feminicidios, no más violaciones, robos, secuestros, extorsiones”, pidió.

La violencia en México no ha dejado de crecer este año. En los dos primeros meses de 2019 se registraron 5.649 homicidios, un 13,5% más que en el mismo periodo del año anterior.

De acuerdo con el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C., 15 de las 50 ciudades más violentas del mundo durante 2018 fueron mexicanas. Entre 2012 y 2018 han sido asesinados 26 sacerdotes en México. El 11 de abril de este año fue encontrado con vida, pero con signos de tortura –quemado de pies y manos–, el P. Ambrosio Arellano Espinoza, de 78 años, en la Arquidiócesis de Puebla.